sábado, 15 de mayo de 2010

EL PATRONO DE MI PUEBLO

San Isidro, Labrador


Patrón de Madrid, donde nació hacia el año 1070 y murió en 1130. Su cuerpo, conservado incorrupto a través de los siglos, estuvo sepultado durante cuarenta años en el cementerio de San Andrés, de Madrid, y más tarde trasladado a la iglesia del mismo nombre. Es venerado en muchos lugares como patrón de los labradores. Y tal lo ha proclamado recientemente, de los de España, el Papa Juan XXIII. — Fiesta: 15 de mayo.
En la existencia de San Isidro hay todo un programa de vida humilde, de honrada laboriosidad, de piedad sencilla. Es difícil precisar toda la realidad histórica y humana de sus días; llegan éstos a nosotros, como en tantos otros Santos, envueltos en una aureola de leyenda. Su vida modestísima y metódica podría escribirse en muy pocas líneas, de no ser tantos los milagros que se le atribuyen.
Isidro nace en Madrid cuando reina en Castilla Alfonso el Bravo. Probablemente fue bautizado en la parroquia de San Andrés, una de las pocas que los habitantes de la villa lograron salvar durante la dominación de los árabes. Bueno y piadoso, frecuenta desde su niñez el antiguo templo de Nuestra Señora de la Almudena, tan predilecta de los madrileños. Hijo de humildes labriegos, ayudaría a su padre en el cultivo de las tierras, cavando, arando, o conduciendo la carreta.
Cuando mueren sus progenitores, siendo él muy joven, invitado por el caballero Vera, entra a su servicio, pasando al cultivo de sus campos.
Nos narra una bellísima tradición, dándonos a entender su extraordinaria sensibilidad, que cuando Isidro siembra el trigo, nunca se olvida de lanzar algunos puñados de simiente fuera del surco para que sirvan de alimento a los pájaros y a las hormigas, que también son de Dios, como él decía: «Para todos da su Divina Majestad». Tenemos sin duda en la figura de San Isidro un avance y una auténtica plasmación del espíritu de San Francisco de Asís.
Otro rasgo de su generosidad: cuando va al molino da a los pobres que cruza por el camino casi todo el trigo que lleva en el costal, pero la tierra, siempre generosa por bendición del Señor, le devuelve con creces lo repartido. Tan es así, que durante sus servicios al caballero Vera, sus heredades se convierten en las más labradas, sus yuntas en las más robustas y lucidas, sus sementeras en las más abundantes y regaladas por la lluvia.
Y es ésta la causa que excita la envidia de sus vecinos, los cuales le acusan ante el amo, a pesar de los frutos cosechados, de descuidado y negligente en el cuidado de las tierras. Pero el cielo toma de su cuenta la defensa; y dice la tradición que habiendo salido un día su amo para vigilarle y confirmar la acusación de que su criado es objeto, observa desde una altura la faena del labrador, viendo sorprendido que a las horas que Isidro dedica a la oración, arrodillado a distancia de la yunta, los bueyes siguen solos arando la tierra, abriendo en ella rectos y profundos surcos.
Otro milagro semejante vendrá más tarde a iluminar su vida, cuando en parecidas circunstancias otro de sus patronos contemple la yunta guiada por dos ángeles, mientras Isidro está sumido en la plegaria.
Cuando Alí, rey de los almorávides, se apodera de Madrid, Isidro, como otros muchos cristianos, abandona la villa y se retira a Torrelodones entrando de criado de unos labradores. De nuevo es objeto de murmuraciones por su devoción a la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza, en cuya iglesia pasa orando largas horas, que dan ocasión para que unos pocos se sientan movidos a imitarle y muchos a acusarle de holgazán.
En este tiempo elige como compañera de su vida a una esposa digna de él. Contrae matrimonio en Torrelaguna con una joven de Uceda llamada María de la Piedad, la cual también más tarde ha de ser venerada en los altares con el nombre de Santa María de la Cabeza.
La profunda vida de piedad que llevan los esposos, es bendecida por Dios con varios prodigios; entre ellos se cuenta la salvación milagrosa de su único hijo, que en un descuido de su madre había caído en un pozo; y el paso a pie de las aguas del Jarama, con que Dios premió la pureza de María de la Piedad, desvaneciendo de esta manera las sospechas que algunos hombres perversos habían logrado suscitar en el corazón del esposo.

Isidro es el hombre del vivir sencillo, dividido pacíficamente en sus tres grandes horizontes: el hogar, el trabajo y la oración. San Isidro Labrador nos trae un auténtico mensaje evangélico de fidelidad, de espíritu de trabajo armonizado con una intensa devoción de humildad y fortaleza en el sufrir las injusticias, y sobre todo de gran caridad para con los necesitados, a quienes diariamente hacía partícipes de su frugal comida.
San Isidro Labrador será siempre una lección y un acicate de recia cristiandad para cuantos ganan cotidianamente su pan con el sudor de su frente. Por esto la Iglesia ha querido glorificarlo.
A los casi cuatrocientos años de su muerte, el Papa Gregorio XV lo canonizó, al mismo tiempo que a Santa Teresa de Jesús y a otros Santos españoles. Ha podido decir bellamente un escritor, que el arado y la esteva de San Isidro han subido a los altares junto con la pluma de la Seráfica Doctora. Los numerosos milagros obtenidos por su valimiento clamaban por tan alta glorificación canónica.
 Delante de su sepulcro se han postrado nuestros reyes; nuestros arquitectos le han erigido templos; los más altos poetas del Siglo de Oro español, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Espinel y otros, lo han cantado en versos inmortales

“TARDE GÉLIDA”

Malavida lleva el aficionado.

Uceda no remata

El Cid no levanta cabeza.

Tendero,toro caro pases de saldo.

viernes, 14 de mayo de 2010

Encuesta Feria de San Isidro - 14 de Mayo del 2010

'El toreo' de Alfredo Puente



El fotógrafo Alfredo Puente ofrece diferentes ópticas sobre la fiesta de los toros

Ayer quedó inaugurada en el Teatro Juan Bravo (Segovia) una exposición fotográfica de estricta temática taurina, cuyo autor, Alfredo Puente, oferta una perspectiva óptica muy particular con efectos curiosos como dobles imágenes o imágenes superpuestas, efectos a veces buscados y a veces encontrados. Refleja en la colección diversos y variados aspectos de un festejo taurino, tales como imágenes en movimiento de público, escenas del cuerpo a cuerpo entre toro y torero, trajes de luces, el ritual del paseíllo, etc. Confiesa el autor "me gusta la fotografía y también los toros".

Alfredo Puente ha expuesto en numerosas salas y ciudades tanto españolas como extranjeras, Francia o Japón y en territorio nacional, Barcelona, Salamanca, Málaga, Palencia, Almería, Murcia y otras de mayor o menor entidad.

Además, es autor de dos libros eminentemente fotográficos denominados "El Toreo" y "Percepción estética y dinámica del toreo", así como del documental "Buscando la gloria.... el toreo".

La exposición queda abierta hasta el próximo día 23. Por su dinámica e indudable estética y sensibilidad, recomendamos su personal presencia y opinión de aficionado.


eladelantado,com

"PARLADÉ........PARLANDO Y DE MERIENDA"

jueves, 13 de mayo de 2010

Encuesta Feria de San Isidro - 13 de Mayo del 2010

HOY 13 DE MAYO, SAN PEDRO REGALADO EL PATRON DE LOS TOREROS

Nació en la vallisoletana Calle de la Platería. En 1403 entra en el Convento de San Francisco a pocos metros de su casa natal.
Con tan sólo quince años, ya acompañaba en sus viajes a fray Pedro de Villacreces, fervoroso franciscano que además de fundar el monasterio de La Salceda en Tendilla, impuso la estricta observancia en la regla, fundando el grupo de los villacrecianos. En uno de ellos, alcanzaron La Aguilera (Burgos) con la intención de fundar un nuevo convento que renovase la Orden franciscana.
En La Aguilera se dedicará Pedro Regalado a las más diversas labores, destacando el cuidado de los pobres. Fue ordenado sacerdote a los veintidós años y a los veinticinco acompaña de nuevo a fray Pedro de Villacreces, ésta vez a El Abrojo (Laguna de Duero, en la provincia de Valladolid) para fundar otro convento, donde debido a su fama de santo será consultado con frecuencia por miembros de la nobleza.

"El Pinturero" El único torero paracaidista

el pinturero

¿POR QUÉ NO SUENA LA MÚSICA EN LAS VENTAS?

Todo el mundo aficionado a los toros, sabe que en la Monumental de las Ventas no suena la música durante la lidia. Pero: ¿Os habéis preguntado por qué? El motivo se debe a un curioso suceso ocurrido durante la celebración de la llamada “Corrida de la Victoria”, celebrada el 24 de mayo de 1939, primer festejo taurino que se celebraba en la plaza después de la guerra Civil. El cartel lo integraban el rejoneador Antonio Cañero, y los espadas Marcial Lalanda, Vicente Barrera, Pepe Amorós, Domingo Ortega, Pepe Bienvenida y Luis Gómez “El Estudiante”. Durante la faena de Marcial Lalanda al primer toro de la tarde, el público pidió que tocase la música para amenizar la faena, interpretándole el pasodoble a él dedicado. Por el contrario la faena antológica que Domingo Ortega realizara al cuarto toro, la ejecutó sin que sonase la música; hecho éste que protestaron ruidosamente los partidarios del diestro de Borox. Fue a partir de entonces cuando se acordó dejase de sonar la música durante las faenas realizadas en la Monumental de Las Ventas. Hubo que esperar veintisiete años para que de nuevo sonara la música en Las Ventas. Y fue el 16 de noviembre de 1966 en honor del matador Antonio Mejias “Bienvenida”. Actuó como único espada y tras banderillear al sexto toro de la tarde con tras soberbios pares, brindó la muerte de su último toro a su hermano Pepe y la Banda de Música con el permiso del presidente, interpretó un pasodoble. “Desde entonces punto y pelota” El que quiere oír música en la plaza de toros madrileña debe acudir a los conciertos. Y como anécdota final decir que la primera vez que tocó o sonó una banda de música en un coso taurino fue en la Monumental de Barcelona.

Rafa Hernández.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Encuesta Feria de San Isidro - 12 de Mayo del 2010

El cartel del turolense Diego Herrero, anuncia las fiestas de la Vaquilla del Ángel 2010


Un total de 56 obras se presentaron al concurso organizado por el Ayuntamiento de Teruel
“Invito a que cada uno interprete el cartel donde he intentado transmitir un sentimiento, una historia especial detrás”, ha manifestado Diego Herrero, el ganador del concurso del cartel anunciador de las fiestas de la Vaquilla del Ángel 2010 donde se había presentado un total de 56 obras. Además, según ha explicado el autor, “hay una reflexión sobre el toro y el Ángel en el diseño, he jugado con la contradicción del toro y el ángel, quién compone a quién y de qué, quién guía a quién y sobre todo el papel que juega el Ángel como elemento central y motivador de todo”.




El autor del cartel, el turolense Diego Herrero, ha expresado también que “quizá jugaba con ventaja, por mi condición de turolense y vaquillero porque tengo una motivación especial”, y además ha añadido que “espero que el cartel guste”.
Por su parte, el alcalde de Teruel, Miguel Ferrer, ha apuntado que “hacía varios años que no ganaba este certamen un turolense”, y por este motivo, el primer edil ha mostrado su satisfacción.
El Ayuntamiento de Teruel editará 2.000 unidades del cartel. Además será la portada de la revista oficial de la Vaquilla y de los 15.000 programas de mano que se editarán.
El cartel ganador junto con el resto de obras participantes puede verse hasta el próximo 31 de mayo en el Museo de la Vaquilla.
El concurso organizado por el Ayuntamiento para la elección del cartel anunciador de las Fiestas del Ángel ha contado con la participación de 56 obras, tres más que el año pasado. En cuanto a la procedencia, 33 han sido de la provincia de Teruel, y 23 de otros lugares (8 de Zaragoza, 6 de la Comunidad Valencia, 4 de Navarra, 2 de Barcelona, 1 de Murcia, 1 de Asturias y 1 de Argentina).
El autor firmando su obra
 
 
Eco de Teruel

EXPOSICIÓN "Un día en Las Ventas"

Juan Pelegrín recoge en una exposición y un libro las emociones que respira el primer coso taurino del mundo

Un día en Las Ventas. Una muestra con 43 fotografías a gran formato en blanco y negro y en color. Se puede visitar desde el 13 de mayo hasta el 6 de junio en la Sala Expometro, de la Estación de Metro Retiro de Madrid.
Foto: Juan Pelegrín

"DESECHO DE SALDO"