domingo, 11 de diciembre de 2016

Fallece en Sevilla a los 77 años, el matador de toros Victoriano de la Serna





Victoriano de la Serna Ersnt murió este sábado en Sevilla a los 77 años de edad. Nació en Pamplona el 1 de mayo de 1939, deslumbrado por el éxito de su genial padre, figura irrepetible de los años 30 del siglo pasado, decide seguir sus pasos como torero. Es el segundo de los tres matadores de toros que dio la Dinastía La Serna: Victoriano de la Serna en 1931, Victoriano de la Serna Ersnt en 1960 y Víctor de la Serna en 2002. Novilleros en su familia fueron sus tíos Pablo, Ramón y Rafael, su hermano José Ignacio -banderillero también durante muchos años a las órdenes de José Fuentes, y su sobrino Nacho.
Vistió su primer traje de luces, un lila y oro, en 1957 y debutó con picadores el 16 de marzo del año siguiente en Puertollano (Ciudad Real). Aquella tarde macaría su carrera, del triunfo incontestable en el primer novillo al primer percance en su segundo turno. Una amalgama de sabores rondarían en ese momento al joven novillero de dinastía. Se sobrepuso a las dificultades y cuajó una temporada importante en 1959 logrando torear 33 novilladas. En Valencia se recuerda la elegancia que conquistó la Feria de San Jaime de aquel año con un majestuoso traje verde botella y oro.
El año 1960 se tornó clave en su carrera. Conquistó la puerta grande de la Monumental de Barcelona dejando la impresión de ser el digno heredero del prodigio capotero de su padre. El 23 de junio se presentó en Las Ventas con una novillada del Marqués de Albayda compartiendo cartel con Andrés Hernando y Pinto. Una vuelta al ruedo resumió de forma escasa lo que había sido una gran tarde de toros, según cuentan las crónicas, los aceros no redondearon aquello perfectamente expresado con capote y muleta.
En pleno verano, ya en agosto, repitieron a Victoriano de la Serna como premio a la gran dimensión dada unos meses atrás. Tras caer herido Curro Montés en el primero de la tarde, la novillada de Juan Cobaleda se quedó en un mano a mano improvisado protagonizado por Victoriano y El Viti. Se repitió el resultado de junio: Vuelta al ruedo -esta vez herido por el último de su lote- y de nuevo la afición impactada por la clase del hijo del gran torero de Sepúlveda.

Con el ambiente adquirido, Victoriano de la Serna decide tomar la alternativa en Aranjuez el 5 de septiembre del mismo 1960. Su padrino fue el matador venezolano Curro Girón y el testigo Paco Camino. El toro con el que se doctoró se llamaba Diamante y pertenecía al legendario hierro salmantino de Antonio Pérez de San Fernando. Los aficionados no pueden olvidar el gusto torero de aquella tarde que desembocó en triunfo y el solemne gesto de brindar el toro de su alternativa a su padre. Dado el excelente momento que atravesaba, confirmó inminentemente la alternativa en Madrid el día 15 del mismo mes ante toros de Samuel Flores con Luis Miguel Dominguín como padrino y Victoriano Valencia como testigo.
Sepúlveda alberga la sede de la Peña Taurina que recuerda a su padre. En ella ha entregado en numerosas ocasiones el premio del 'Pase de las Flores' a distintos triunfadores, entre ellos a Victor Barrio.
Siempre fue un torero muy respetado en Las Ventas, esperado por la afición y con el áurea de los que saben deletrear el toreo de forma exquisita. Sus temporadas fueron más bien cortas, quizá debido a su carácter "no tuve continuidad ni ambición" -en sus propias palabras- pero siempre portó una clase inigualable. Así lo recuerdan los aficionados que vivieron en El Puerto de Santa María una tarde mágica que grabó a fuego en el alma de los presentes junto a Rafael de Paula y Limeño.
En 1965 abandona los ruedos para regresar en 1968 en Calatayud. Después vuelve a colgar los trastos pero es en 1978 cuando deja las últimas pinceladas de su torería de cristal. La hemeroteca recuerda el sonado triunfo de la tarde de su vuelta en el anfiteatro francés de Saint-Cyprien, todavía se entretuvo en colmar de arte otras plazas de España como la de Gerona para retirarse definitivamente aunque de forma silenciosa.
Un adiós con la discreción que marcaría su vida fuera de los ruedos. Una despedida que en realidad nunca llegó por lo que la afición le seguía esperando temporada tras temporada. Sus pocas apariciones públicas se distinguieron por una presencia llena de elegancia y seriedad.
Sepúlveda alberga la sede de la Peña Taurina que recuerda a su padre. En ella ha entregado en numerosas ocasiones el premio del 'Pase de las Flores' a distintos triunfadores, entre ellos a Víctor Barrio,quien siempre escuchó sus consejos con cariño y respeto más allá de la amistad. Sepúlveda y el pase de las flores quisieron unir para siempre en la gloria a Victoriano con Víctor en este 2016.


  • GONZALO I. BIENVENIDA
  • Madrid

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