viernes, 2 de marzo de 2012

LOS PRIMEROS MALETILLAS


Había abandonado el domicilio de sus padres en Sevilla buscando la aventura de hacerse torero de capea.
Era esta una costumbre ancestral en Andalucía y castilla: los muchachos con semejante vocación que aspiraban a dominar el arte de torear deberían curtirse en las fiestas de los pueblos donde era fácil encontrar la oportunidad de lucirse ante toros y vacas bravas que daban suelta en las plazas para divertir a los paisanos y probar la suerte y el valor de los así llamados “maletillas”, “capas” o simplemente “aficionados”.



La ruta de los pueblos de capeas concentraba un sin número de jóvenes de los más diversos lugares, gente sencilla y humilde, faltos de recursos económicos y de cultura la mayoría, que deambulaban de un sitio para otro con el atillo al hombro, sus pertrechos, sus muletas de franela roja y capas viejas y descoloridas. Toda su hacienda a cuestas viviendo de la caridad y del entusiasmo de los paisanos de cada lugar a veces el triunfo y la fortuna de encontrar la ocasión de hacer una buena faena, es decir, lograr torear, tirarse espontáneamente al ruedo de la laza y ser visto por algún especialista de este singular mundillo, convierte al candidato en unajoven promesa del escalafón de figuras del toreo.

Pero esto no es fácil. La inmensa mayoría de lo jóvenes cae en el olvido y en el anonimato, se refugia en el grupo más sencillo de los banderilleros, probada la suerte como novilleros y aún como matadores de toros. Algunos quedan inmersos en ese submundo trágico de la marginación y la delincuencia.
Me encontré a Teodoro en la Fuenteabajo, cerca del Monasterio de las Clarisas. Era muy temprano vísperas de fiestas del pueblo, por el mes de Septiembre. Bajaba yo desde el cerro de la iglesia, donde vivía en la casa parroquial hasta casi las afueras del pueblo para decir la misa a la comunidad de monjas de clausura de la que era capellán. El y tres compañeros de capeas habían dormido en el portalón de la iglesia monacal. La santera tocaba el último toque de campanas que congregaba a un reducido grupo de mujeres asiduas a madrugar. No me dio tiempo a cruzar palabra solo decir a los muchachos:
-Después de misa os veo. Ya me contaréis que hacéis aquí.
Llevaba poco de cura en el pueblo. Desconocía sus costumbres. El contraste con mi tierra del país vasco me iba sorprendiendo al paso de los días. Nunca había visto aquel tipo de muchachos con trebejos, espadas de madera y útiles de torear. No sabía lo que significaba esa extraña comparsa que se lavaba en la fuentecilla y me miraba con respeto.
* * *
Acabé la misa. Las monjas se recogían tras rejas. El ambiente estaba lleno de salmodias y de incienso.
Los ángeles del altar me miraban con sus ojos de cristal mientras daba gracias a Dios por este nuevo día sin saber lo que me esperaba.
La Virgen del Rosario cuyo patronazgo íbamos a celebrar estaba profusamente adornada de flores y de velas. Salí de la capilla pensando en los muchachos: qué harían allí, de dónde venían.
Habían acabado de arreglarse. Se acercaron. Me ofrecieron tabaco y me contaron su historia: Quintino venía de La Mancha, Eduardo de Granada y Teodoro de Bormujos, un pueblecito del Aljarafe sevillano.
Me hablaron de un mundo insólito para mí. Caminos de dehesas de ganado recorridos buscando torear en los tentaderos de las vacas bravas durante el invierno, mayorales de las ganaderías que quemaban las ropas y pegaban a los que enganchaban en los reductos de sus campos, pueblos remotos de España en verano con toros grandes para chavalillos chicos como ellos, heridas que las cura el aire…
Los miraba detenidamente mientras caminábamos hacia la plaza y contaban sus historias.
No había visto nunca una capea ni sabía lo que era echar el guante, romper lo avíos, perder el hato. Nunca había oído decir que un toro tiene leña. Y todo el mundo para mí surrealista estaba tomando fuerza por sorpresa en mi imaginación.
Paré ante la fonda donde me daba de comer la patrona de la casa y me presenté a su mesa para desayunar con aquellos extraños invitados.
Al acabar los churros y el café habíamos sellado un pacto:
-Bueno, pues os ayudaré en lo que pueda –dije.

Las consecuencias de mis palabras cambiaron mi vida.

Durante todo aquel invierno, y algunos más, Eduardo, Tino y Teo constituyeron y son parte de mi familia. Con ellos he vivido largos años de entrañable amistad que hoy casados y dispersos trabajos y destinos, se continua en sus esposas y en sus hijos, ellos fueron los primeros pero no los últimos.
* * *
Nunca había visto el pintoresco aspecto de una corrida de novillos en un pueblo de Castilla cuya plaza constituye el centro de la vida geográfica y social de sus gentes. Chinchón vive alrededor de su plaza Mayor, lugar de encuentro, convivencia y fiesta.
Dos horas antes de empezar, la plaza había quedado desierta. Los soportales y los balcones, aún los propios bares y tabernas que dan a ella, las talanqueras y el tabloncillo donde se sube la gente para ver las corridas, todo estaba vacío. Desde el ventanal de la fonda, cuyos balcones dan a la plaza, veía cómo los concejales del Ayuntamiento acompañados de un número de la guardia civil cada uno y dirigidos por el cabo hacían la requisa, es decir, la comprobación de que en las casas que dan a la plaza no había más personal que el que normalmente las habita. Los demás, extraños al lugar, deberían pagar la correspondiente entrada.
La tía Carmen, a la que cariñosamente llamábamos por el mote la tía cohete me ayudó a camuflar a los torerillos; algo evidentemente prohibido y nada honesto pero que tentaba a la picaresca.
Al poco rato fue entrando la gente por las puertas de la plaza y creando ese ambiente de expectación que existe antes de una corrida. Aquella era una simple novillada de dos toros para principiantes a quienes vimos vestirse con viejos trajes de luces de alquiler en una habitación grande y común que Doña Carmen había preparado para este rito.
El ir y venir previo de los banderilleros y los mozos, sus voces y sus gestos, su rincón con las estampas y las lamparillas encendidas, el ambiente, la música como prólogo que sonaba interpretando pasodobles desde el Ayuntamiento vecino, la bulla que todo ello comporta me tenía ensimismado y perplejo.
Después de los novillos en lidia normal se anunciaban dos toros de capea para los mozos y aficionados.
Yo estaba deseando ver este espectáculo para mí desconocido. Mis tres maletillas habían salido de su escondite y justamente a la hora de empezar el festejo, cuando el Señor Alcalde sacó el pañuelo desde el palco presidencial y se iniciaba el paseíllo los vi tumbados en el suelo, en las mismas tablas en que hacían el ruedo boca abajo, ocultando las muletas entre la tierra y el pecho.
Querían estar cerca del acontecimiento. Parecían combatientes atrincherados esperando su hora.
La fiesta discurrió dentro de la normalidad hasta la muerte del segundo novillo.
Los avispados matadores dieron pruebas de saber el oficio, el público se divertía y los trofeos se daban con facilidad para ayudar a los que comienzan, como alguien me explicaba asentado en el balcón de la fonda. Sonó la jota, la jota típica del pueblo, y tras ella, en medio de una oleada de entusiasmo salió el primer toro de capea. Al verlo el público hizo una exclamación de grandeza. Pronto surgieron los primeros espontáneos y el toro se hizo rey y señor del ruedo. En sus acometidas embestía a los arriesgados y echaba por tierra su valor. Los mozos se ayudaban unos a otros haciendo quiebros que levantaban pasión en los graderíos y aplausos. Siempre había alguno a tiempo de evitar una desgracia. Este juego me pareció brutal.
De repente, Teodoro, el más joven de nuestros muchachos se había lanzado al ruedo, armando su muleta con la espada de madera y el destoquillador, esa especie de palo con pincho que hace de ayuda, iba hacia el toro. Se hincó de rodillas en el centro de la arena y lo citaba a larga distancia. El público hizo una exclamación de sorpresa y contenía la respiración. Yo me quedé asombrado y pensé: ¡Dónde va ese chiquillo!
Un toro, el toro inmenso de la tarde, bufaba, se arrancó y acometió el engaño. El muchacho aguantó impávido la embestida. No se movió. Debió de pasar junto a él como un huracán. Volvió a citarlo de la misma forma entusiasmado. El toro iba y venia atento al percal rojo y al mando del chaval.
Al fin se puso en pie y continuó toreando entre la euforia popular y el clamor de la gente y la música de la banda que sonaba en su honor. Nadie se atrevía a acercarse, a quitarle el toro. Los demás maletillas rendían honor al triunfo del compañero.
Pero todo cambió en un momento. El toro había aprendido mucho. Lo derribó en una de sus embestidas. Hubo un ¡ay! general. En tierra tendido el muchacho recibía las tarascadas del animal que lo agitaba como un trapo. En un momento lo volteó por el aire y lo estrelló contra el suelo como si fuera un signo de venganza.
Baje a la plaza. Los compañeros corrieron hacia él para auxiliarlo. Uno retiró capeando al toro, otro le quitó la franela de las manos. El muchacho, conmocionado pero puesto en pié, trataba de continuar la faena. Parecía herido pero a nadie ni a nada hacía caso. Al verse sin el percal se quitó la camisa y corrió hacia el toro con ella en las manos para seguir toreando.
-¡Dios mío! –exclamé-. ¡Qué locura!

-¡Quitadle de ahí! –gritaba la gente.

Por fin el maletilla calló sin sentido. Le cogieron en brazos los asistentes. El público estaba consternado. Se hizo un silencio de muerte. Las mujeres se habían tapado la cara para no ver.
Lo llevaban hacia la improvisada enfermería en el Ayuntamiento. Subí las escaleras precipitadamente detrás. Las vi goteadas de sangre y un reguerillo corría por el pasillo. Instintivamente me encontré echando las manos para depositarlo sobre la cama de curas y las saqué rojas. Alguien apretaba un torniquete y pensé: “Lo ha matado” pero el herido respiraba. Los mozos se retiraron de la estancia. El médico y el practicante rasgaban sus ropillas mientras se hervían los bisturís en un rincón de la sala. A mí me dejaron permanecer en la cabecera del herido, sosteniendo entre mis manos la loca aventura de sus idas en un rostro sudoroso, el pelo suelto, los ojos sin sentido. Estaba profundamente impresionado.
En medio del silencio solo se oía su respiración entre cortada seguida de algún lamento que subrayaba las órdenes del doctor y su ayudante. Mientras limpiaban y ordenaban aquel cuerpo magullado y descubrían la herida de una cornada, volvía la vista a las paredes de aquel salón de sesiones convertido en quirófano improvisado, eludiendo el drama o buscando ayuda en el pensamiento. Un crucifijo, un retrato del caudillo Franco, una placa del Sagrado Corazón de Jesús. Más allá la estufa de leña para el invierno y en un rincón el peso y la barra métrica de tallar a los quintos. Sobre los sillones rojos, la ropa ensangrentada. ¡Que desolación!
La inyección calmante hizo su efecto. La intervención fue eficaz y larga. Al fin entró el alcalde preocupado, el secretario del Ayuntamiento y el sargento de la guardia civil. Todos queríamos oír el veredicto del galeno; Don Pedro, que así se llamaba nuestro médico nos tranquilizó: no había peligro.
Mientras, la fiesta seguía en la plaza. A través de la ventana veía torear y hacer quiebros a los mozos en el segundo de la capea. La música sonaba para olvidar la tragedia. El maletilla antes de dormirse había gritado: -¡Me están matando mi toro! ¡Me lo están matando!
A mí mente vinieron las escenas de aquella mañana, la ilusión de los muchachos, el desayuno en la fonda, mi promesa. Había comenzado todo. Pensé en el duelo a muerte que aquella historia tenía, en el que aquel muchacho y los que le seguían eran los “hombres del corazón en la cabeza”.
-Habrá que llevarlo a casa –dijo don Pedro.

-¿A qué casa? –pregunté.
-A la suya –contestó el doctor mientras se quitaba los guantes y la bata blanca-. Este chico no está para moverlo del pueblo.
-Es un menor de edad –añadió el sargento-. No sabemos donde vive.
-Tendremos que avisar a sus padres –sentenció el alcalde.

Los compañeros esperaban fuera de la estancia fuera de la estancia el resultado. Salí a comunicárselo y a tranquilizar sus ánimos. Entre todos lo subimos a casa en andas. En aquel día los muchachos tomaron posesión de mi vivienda parroquial y de mi vida.
Los cohetes anunciaban con las campanas la salida de la procesión. El señor cura párroco don Moisés y yo nos preparábamos para su asistencia en la sacristía de la iglesia del Rosario, y yo le pedía benevolencia para dejar a los muchachos vivir en nuestra casa.
Me miró conmovido. A él mayor que yo avezado en estos encuentros y a las costumbres de su pueblo castellano de Tajuña, también le había impresionado el suceso. Fue y es para mí unentrañable compañero que supo comprender a un curilla joven de tan diverso mundo e ideas. La experiencia nos ha hecho confluir en el Evangelio y querernos con el paso del tiempo, para trabajar juntos por nuestro pueblo.
Chinchón me hizo suyo y me posee con el encanto de sus gentes que dan valor a todo lo que hacen, y reciben con evidentes pruebas de hospitalidad a quienes continuamente se asoman y se preocupan por conocer su pueblo e identificarse con su historia. Difícilmente, querido lector, podrás encontrar gente más acogedora que la de este lugar. Durante tiempo los chulillos, como así los llamaba cariñosamente la gente de Chichón, constituyeron parte de la vida del pueblo. Se ganaron el aprecio y la simpatía de todos, trabajaban en las labores del campo en el invierno. Por las noches les explicaba que la tierra era redonda tras aprender las primeras tablas de multiplicar, que lo hacían cantando como niños.
En la primavera, al empezar la temporada taurina y las capeasde los pueblos, reanudábamos nuestra troupe en búsqueda de oportunidades. Mientras yo debutaba en los púlpitos de las fiestas mayores de los pueblos, ellos lo hacían en las plazas de toros de improvisadas talanqueras con desigual éxito entre unos y otros.
Aquella pequeña popularidad hacía que diariamente llamara a mi puerta nuevos candidatos para tener una oportunidad de mostrar sus excepcionales condiciones en el arte de Frascuelo.
Hasta que en 1965 abandonamos Chinchón porque mi amigo Baldomero el alcalde no estaba muy conforme con mi singular apostolado y se quejaba con asiduidad al señor obispo don Juan Ricote. Un conveniente traslado me llevó a Vallecas, a Entrevías viejo, a la parroquia de San Carlos donde pasé tres espléndidos y provechosos años en un nuevo y diferente ambiente.
Mis muchachos vinieron detrás. Había aumentado la familia. Éramos algunos más y no cabíamos en la casita del poblado reabsorción; la unión vecinal nos acogió y nos acostumbramos a vivir en la ciudad.
El Bormujano llegó a matador de toros. Tomó la alternativa tras siete años de novillero en activo en Almería un sábado 12 de septiembre de 1970, de manos de Santiago Martín El Viti y Miguel Márquez, con toros de Germán Gervás, de Los Escolares (Andújar). Luego toreó doce corridas de toros. Y un 28 de Agosto de 1985 fue su última corrida en Madrid lidiando toros de los Hermanos Molero, de Valladolid.
Ya que no he pasado a la Historia de la Iglesia, me siento muy contento de figurar en el Cossío, tomo IV, página 1113. En el espacio biográfico de matador dice: “Un cura desconocido que ayudaba a los necesitados”. Toda una historia
Luis de Lezama

El niño que soñó con parecerse a Belmonte se vestirá de corto a los 80 años

El niño que soñó con parecerse a Belmonte se vestirá de corto a los 80 años

Andrés Vázquez, el niño que soñó con emular a Juan Belmonte durante sus duros comienzos en las plazas de carros y capeas de su Castilla natal, se vestirá de corto el 25 de julio en Zamora para celebrar, ante un novillo de Victorino Martín, sus ochenta años de vida y cincuenta de alternativa.

La legendaria divisa de los antiguos Albaserrada y el temple recio del matador de Villalpando se reencontrarán para recordar la fructífera relación que ambos sostuvieron en la década de los setenta, esta vez dentro de un festival donde Vázquez volverá a sentirse torero a pesar de la edad, porque, en su opinión, se trata de "un arte que se lleva muy dentro, es algo muy especial".
¿Quién catapultó a quién: Andrés Vázquez a Victorino o al revés? Es una pregunta que el veterano matador y el criador, de común acuerdo, han preferido siempre someter al juicio del aficionado, aunque "el importante fue un toro que entonces nadie quería ver, nadie quería ponerse delante, pero que yo tenía muy bien estudiado".
"Que yo recuerde, no se sabe que un toro de Victorino haya pegado cornadas muy graves. Es un animal muy difícil de entender, que necesita mucha paciencia para convencerle sin prisas. Hay que hablarle, sentirle y cuando te diga que no quiere embestir más, dejarle y entrar a matar", ha precisado.
Un "bajoncillo" profesional que atravesaba Andrés Vázquez durante la temporada de 1969 propició el histórico encuentro entre "Baratero", de Victorino Martín, y el diestro de Villalpando durante una corrida veraniega, "uno de los toros más bravos que ha pisado Las Ventas y que a mí me salvó la vida" entonces, ha reconocido.
Se abrió así una nueva etapa en su trayectoria profesional que había comenzado el 19 de mayo de 1962 con la alternativa en la Feria de San Isidro, de manos de Gregorio Sánchez y a los 29 años.
"Era un perfecto desconocido porque no quería que me hicieran publicidad; quería dar la sorpresa y si no estaba bien, volverme a Villalpando", ha recordado.
En este municipio zamorano, de tradición cerealista y gran afición a los toros, reside ahora el cuarto matador de la historia que más veces ha cruzado el umbral de la Puerta Grande de Las Ventas, por detrás de Santiago Martín "El Viti", Paco Camino y Antonio Bienvenida, y que lució en los carteles, como novillero, los sobrenombres de "El Nono" y "El Niño de Villalpando".
Allí prepara su puntual y testimonial regreso a los ruedos con sesiones de gimnasio en el polideportivo local y carrera continua de varios kilómetros, con la misma ilusión que a los catorce años dijo a su padre que se iba a Madrid, en 1950, a la escuela taurina que dirigía Saleri II en la vieja plaza de Vista Alegre.
Julián Sainz "Saleri II" (1891-1958) "fue un hombre muy especial, un fanático de Juan Belmonte, con el que había toreado mucho, y nos inculcó esa experiencia tan extraordinaria al lado de un genio que ha sido el inventor del toreo moderno", ha recordado Andrés Vázquez, hijo de unos modestos pero asentados labriegos y ganaderos.
"Nos enseñó el toreo clásico de Belmonte y sus clases me permitieron una reserva importante que guardé para las plazas buenas, para los toros que no estuvieran toreados como los que nos soltaban en las capeas de Zamora, Guadalajara y Madrid", ha evocado.
Dice que fue el primer matador que cobró un millón de las antiguas pesetas, en 1963, por anunciarse ante una de Miura que, junto a Pablo Romero y Victorino Martín, fueron inseparables compañeras de viaje durante su trayectoria, salpicada de fugaces reapariciones (al menos en 1979, 1985 y 2000) tras cortarse la coleta en Madrid el 22 de septiembre de 1974.
"Todo lo que soy me lo ha dado el toreo. Me arruiné con los negocios de la construcción pero vivo feliz cerca de mi hija y mis dos nietos, con una pensión de la Seguridad Social que me he ganado cotizando durante muchos años", ha reflexionado.
Por unas horas, el día de su 80 cumpleaños, se vestirá de corto durante un festival que coordina el diestro burgalés y actor Luis Miguel Calvo, uno de tantos matadores que Andrés Vázquez instruyó durante su etapa como profesor de la Escuela Taurina "Marcial Lalanda", en Madrid, y entre los que recuerda a Julián Maestro, Lucio Sandín, Yiyo, Joselito, El Fundi y Carretero.
"Lo primero que les enseñaba, casi antes que a coger los trastos, era entrar a matar", ha concluido quien también fue comentarista televisivo en Telemadrid durante los años noventa.
Roberto Jiménez.
Gente Qué! 

CARTEL FALLAS 2012

Sale a concurso la concesión administrativa de la explotación de la Plaza de Toros de Cáceres


La vigencia de la concesión será de dos años, prorrogable de mutuo acuerdo hasta un máximo de cuatro años, y el número mínimo de festejos durante la temporada se establece en tres, un espectáculo taurino en fechas próximas a la festividad de San Jorge; y dos espectáculos durante las Fiestas de San Fernando.

Los licitadores tendrán que proponer en su oferta una relación de toreros que integrarán los carteles de los festejos, en los que participarán prioritariamente las primeras figuras del toreo. En todo caso, cada uno de los carteles de San Fernando deberá contener, como mínimo, un matador de toros del grupo ‘A’.

Toreros y novilleros extremeños

Además, se valorará la inclusión en los carteles de toreros y novilleros extremeños y los licitadores tendrán que proponer en su oferta, también, una relación de las ganaderías que podrán ser lidiadas en los festejos del coso cacereño.

El empresario adjudicatario gestionará el servicio a su propio riesgo y ventura, asumirá todos los gastos inherentes al mantenimiento de su propia organización y actividad empresarial, así como los de la explotación objeto del contrato.

Entre los requisitos para presentarse a la concesión se encuentra el de ser, o haber sido, titular o concesionario, en España, de alguna Plaza de Toros calificada como de primera o segunda categoría, sin tacha en la gestión. También deberá haber organizado en los últimos años, al menos, cuatro espectáculos taurinos en plazas de primera y segunda categoría.

Asimismo, el adjudicatario se comprometerá a poner a la venta, al menos, el mismo número de abonos que en la temporada 2011 y los precios máximos de las localidades para la presente temporada serán los mismos de 2011, incrementados por el IPC correspondiente.

El empresario tendrá que ofertar al público, antes del inicio de cada temporada, los precios de las distintas localidades, así como las facilidades de pago, y se pondrán a la venta entradas para pensionistas y jóvenes menores de 25 años con un porcentaje de rebaja.

El contratista podrá explotar el servicio de bar, venta de bebidas, aperitivos y frutos secos; el servicio de alquiler o venta de almohadillas, la publicidad interior de la plaza, previa autorización municipal, cuya explotación quedará a favor del adjudicatario durante el periodo de tiempo en que se desarrollen los festejos.

Suspensión o aplazamiento
Comenzada la venta de localidades para un espectáculo, si por causas imprevistas tuviera que ser suspendido o aplazado, el concesionario tendrá que ponerlo en conocimiento del Ayuntamiento y la autoridad gubernativa, no pudiendo anunciar la suspensión o aplazamiento hasta recibir la necesaria aprobación.

La suspensión o aplazamiento de los festejos sólo podrá deberse a causas exclusivamente climatológicas, debidamente justificadas por niveles pluviométricos, o por fuerza mayor, y en caso de suspensión, deberá programarse obligatoriamente de nuevo.

Entre otros criterios cuantificables, se encuentra la composición de los carteles de San Jorge y San Fernando, el plan de publicidad con promoción de la Ciudad de Cáceres, o el canon anual a abonar al Ayuntamiento, un punto por cada 500 euros de canon ofertado, hasta un máximo de cinco puntos.



jueves, 1 de marzo de 2012

Inaugurada en Pinto la exposición "Una Mirada Femenina en el Toreo"

Inauguración de la exposición "Una Mirada Femenina en el Toreo"



PERMANCERÁ ABIERTA HASTA EL 7 DE MARZO
Este lunes fue inaugurada en Pinto (Madrid), la Exposición “Una Mirada Femenina en el Toreo”, por la Alcaldesa de la localidad Miriam Rabaneda y Carlos Abella, Director Gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid y Comisario de la Exposición.

La muestra presenta un recorrido fotográfico y de carteles taurinos con la mujer como protagonista, y contó con la una numerosa representación femenina, entre ellas Noelia Mota, rejoneadora que tomó la palabra invitada por Carlos Abella, la novillera Beatriz Tablado, la fotógrafa Paloma Aguilar autora de gran parte de las fotografías expuestas.
También estuvo presente Jorge Fajardo, Presidente la Federación Taurina de Madrid y de UFTAE y una importante representación del Club Taurino Villa de Pinto, encabezada por su Presidente Valentín Granados.
La muestra coincide con la Semana dedicada a la mujer y se exhibe en la Biblioteca Javier Lapeña de la localidad, y permanecerá expuesta hasta el miércoles 7 de Marzo

Descenso histórico de las corridas de toros en Sevilla


Álvaro R. del Moral

La delegación del gobierno de la Junta de Andalucía, ha presentado hoy las estadísticas de los festejos correspondientes a los festejos taurinos celebrados la pasada temporada 2011 en la provincia de Sevilla. Este estudio estadístico consagra el imparable descenso del número de espectáculos organizados en los últimos años y muestra el panorama desolador de algunas plazas que ni si quiera pudieron abrir sus puertas en 2011.
En la temporada 2011 se celebraron un total de 79 espectáculos taurinos en toda la provincia de Sevilla. De ellos, 27 fueron corridas de toros; 12, novilladas con picadores; 7, novilladas sin picadores; 4 espectáculos de rejones; 4 becerradas; 5 festejos mixtos y 1 espectáculo de toreo cómico. Destaca también la celebración de 19 festejos populares, que engloban suelta de vacas, capeas, encierros, etc...
A estas cifras hay que unir los13 festejos en modalidad de clase práctica y la clase magistralorganizadas por las escuelas taurinas de Camas, Écija, Espartinas -que fue la más activa con 5 funciones- y Sevilla, que sólo celebró 2.
En estas cifrad hay que destacar que la plaza de la Real Maestranza de Sevilla ha acogido el 43% de los espectáculos celebrados respecto del total de la provincia precisando que, de las 27 corridas de toros totales, 20 se celebraron en el coso de la capital y que de las 12 novilladas picadas, 8 tuvieron lugar en la Maestranza.
El repaso a las estadísticas también consagra el progresivo descenso del número de espectáculos celebrados en la provincia de Sevilla desde 2007, en el que se llegó a un total de 148 festejos que ha descendido casi a la mitad aunque se recupere muy levemente con respecto a la temporada anterior, en la que se registraron un total de 77 funciones taurinas.
Dentro de las localidades que celebraron algún tipo de espectáculo, además de los 34 que acogió la plaza de la Real Maestranza, destacan las 12 funciones celebradas en La Algaba y los 5 festejos que acogió la plaza de Osuna. Utrera, con 4 festejos celebrados y Guillena, con 3, son las siguientes en esta lista en las que el resto de localidades no pasaron de 2 o un solitario espectáculo organizado.
Además de las citadas anteriormente, abrieron sus puertas para una o dos funciones las plazas de las localidades de Almadén de la Plata, Cantillana, Cañada Rosal, Cazalla de la Sierra, Dos Hermanas, Écija, Castillo de las Guardas, El Coronil, El Real de la Jara, El Viso del Alcor, Mairena del Aljarafe, Sanlúcar la Mayor, Los Corrales, La Puebla del Río, Espartinas y El Ronquillo.
Con respecto a las infracciones cometidas en la plaza de Sevilla, los expedientes incoados lo han sido por práctica no ortodoxa de la suerte de varas y como viene siendo habitual, por reventa de localidades, sin bien en el año 2011 se ha experimentado un fuerte descenso en las localidades incautadas.

Cartel 28 Jornadas Flamencas. Fuenlabrada 2012.



Viernes 2 de marzo, 21h
1ª parte:
Javier Barón "Barón"
Cante: José Valencia, Guitarra: Juan Campallo, Percusión: Tete Peña
2ª parte:
Cañizares "Cuerdas del alma"
Segunda guitarra: Juan Carlos Gómez, Percusión: Rafa Villalba, Baile y cajón: Ángel Muñoz




Sábado 3 de marzo, 21h
Carmen Linares "Oasis abierto"
Homenajeando la obra poética de Miguel Hernández
Guitarra: Salvador Gutierrez, Eduardo Pacheco; Piano: Pablo Suárez, Percusión: Tino di Geraldo; Coros y palmas: Ana María González, Rosario Amador, Carmen Amaya
Artista invitado: Tomasito

“BRIGADA”, UN PRECIOSO TORO DE LA GANADERÍA DE CUADRI PARA MADRID 2012.

(Javier Salamanca)

Seguramente sea esta camada 2012 una de las mas bonitas y con mas cara de los últimos años de la divisa de Trigueros, toros preciosos de estampa, algunos destacan mas que otros, yo tengo debilidad por el numero 33 de nombre “BRIGADA”, castaño precioso, de la familia de los “Militares”, hermano de padre de “Ribete” y “Aviador”, también castaños y de otro de nombre “Mediador” que será lidiado en Sevilla en Abril.
A estos toros les tienen manía racista los demás hermanos de camada, suelen apartarse de la manada y en un descuido van a por ellos.
El padre de todos ellos de nombre “LIRIO” de la familia de las” Flores”, ha muerto ya, por lo que en próximas camadas puede que haya algún castaño más, pero ya pocos.
El toro es precioso, otra cosa es el resultado que de en el ruedo, estoy deseando verle salir por la puerta de toriles de la que dicen primera plaza del mundo, si sus hermanos le respetan y no se meten con él.

Foto: Javier Salamanca

miércoles, 29 de febrero de 2012

CAMADAS 2012-TOMAS PRIETO DE LA CAL

(Javier Salamanca)


Una camada con muy buena hechuras y bien puesta va a salir esta temporada de la finca
“La Ruiza”, cinco novilladas y dos corridas de toros que darán que hablar esta temporada, de variados pelajes aunque predomina el jabonero, típico de los Veragueños.
Habla el ganadero Tomas P. De la Cal”la verdad es que este año la camada es muy bonita, bien hecha, puede ser una buena temporada, una de las corridas casi seguro vaya a San Clemente en Cuenca, de las novilladas, creo que volveremos a Madrid y hay conversaciones con alguna localidad Francesa, hay novillos y toros preciosos, confío en que den buen juego en la plaza”
Eso esperamos todos, la verdad es que el tesón y las ganas que pone este ganadero en su trabajo son de agradecer por los aficionados que pedimos variedad de encastes.
Para ver fotos de la camada 2012 PINCHAR EN ESTE ENLACE.Las cuatro primeras fotos son novillos, el resto toros.

Foto: J. Salamanca

La peña taurina más pequeña del mundo está en Écija

Dedicada a Curro Romero

Puede que se trate de la peña taurina más pequeña del mundo, al menos, sí que es la sede social más diminuta de todas las de Écija y seguro que también la más pequeña de todas las dedicadas al toreo.

Puede que se trate de la peña taurina más pequeña del mundo, al menos, sí que es la sede social más diminuta de todas las de Écija y seguro que también la más pequeña de todas las dedicadas al toreo.
También puede presumir de que es la única de las peñas taurinas de Écija que se encuentra en pleno centro de la ciudad, ya que se sitúa en la mismísima plaza de España, conocida como el Salón.
La peña taurina Curro Romero está, efectivamente, en el número 8 de la plaza más importante del municipio. Su presidente, Fernando Atenciano, no sabe a ciencia cierta cuál es su superficie, aunque dice que tiene 1,5 metros de diámetro. "No sé cuánto será eso en metros cuadrados, pero bueno, un par de metros cuadrados de superficie debe tener", ríe. La capilla sixtina del toreo, como le gusta llamar a su peña taurina es, en efecto, un semicírculo de metro y medio de diámetro en el que solamente caben un par de personas.
Pero el minúsculo habitáculo está muy bien aprovechado, a mayor gloria del matador de toros de Camas al que está dedicada. Su interior es un ejemplo de abigarrado horror vacui. Lo decoran un mural de la Maestranza de Sevilla, innumerables fotografías de Curro Romero (bien en lances de alguna corrida o incluso alguna posando con el mismísimo presidente de la peña taurina), un burladero a guisa de barra y un reloj que siempre marca la torera hora de las cinco de la tarde.
Por si no fuera poco lo que ya hay dentro de este local, desde anoche, además, también se abre como la sala de exposiciones. En su interior se expondrán 30 pinturas de López Canito, un "insigne artista de la Cátedra Torera Universal", según enfatiza el presidente. Los cuadros, cómo no, son de tamaño reducido (22 por 16 centímetros), y se han realizado expresamente para esta exposición. Pueden ser adquiridos en este lugar.
La única peña taurina dedicada al Faraón de Camas en Écija no tiene hora de apertura, por lo que la exposición de miniaturas va a ser de las pocas oportunidades que hay de ver su interior. Será hasta el día 10 y podrá visitarse de 11.00 a 14.00 horas y de 19.00 a 23.00, hoy y mañana. Mientras, el jueves estará abierta sólo de 19.00 a 23.00 horas.
Este local se inauguró el 11 abril de 2003 con la presencia de casi 2.000 personas en su exterior, porque el interior sólo da para una pareja. Su presidente comparte la opinión de algunos vecinos de que el número 8 de la plaza de España fue antes el hueco de una escalera de caracol. En los década de los 80 del pasado siglo, se transformó en una relojería. Los vecinos sabían que estaba abierta porque la pierna del relojero asomaba por la puerta de la tienda.

Más vídeos en Antena3

Lo que la verdad esconde (otra vez)



Decía Onetti (que es uno que escribió sobre despropósitos y existencialismo, no como los frikis de los blogs taurinos, ni los twitteros ilusos que rompen el cántaro de la lechera de tanto barruntar y barruntar con una máquina del tiempo que los devuelva a los albores del siglo pasado) que “no hay mentira más repugnante que decir la verdad, ocultando el alma a los hechos, recipientes siempre vacíos que tomarán la forma del sentimiento que los lleva”.
Es posible que Roberto Domínguez no sepa quién fue Onetti, famélica minucia no conocer a un escritor de verdad. Es posible que El Juli tampoco tenga constancia de Onetti, pero está claro que el aforismo le va como funda al pitón, como imagen cenital de todo lo que está pasando.
En los toros hace tiempo que la verdad no es lo que se ve. En los ruedos y  alrededores. A fuerza de martillear incesantemente, de hundirnos poco a poco en el cieno de la repetición nos han hecho pensar que no hay otros escenarios.
Decir ahora que Lagartijo mató en Madrid 894 de sus 4.867 toros en total es una epilepsia de bipolares; hoy en día hay que hacer ARTE, los toros de antes no valen para lo que se pide ahora.
Recordar que hace ahora 60 años Antonio Bienvenida tomó la alternativa con Miuras es de trasnochados; ahora se pide toreo de reunión (y si es de compadreo, mejor) y nobleza, tanta como la que se pueda quedar en el límite con lo bobalicón.
Intentar entender que los empresarios son los que ponen el dinero por delante es de mafiosos y tunantes, porque  han faltado al respeto a El Juli y a su importancia.
Preguntar por qué las figuras, paladines de la Fiesta que los encumbra, no defienden –lidiándolos- encastes que se están extinguiendo, los que demanda ese pringao que es el aficionado; hacer eso es un ultraje a la prosapia y abolengo de los toreros, porque, como sentenció Roberto Domínguez en relación al Juli (y por ende para los diez reinos de taifas que piden lo suyo) “él no tiene nada que demostrar”. 
Y en esto andamos, esperando que llegue el 7 Abril para ver en Cenicientos a Sánchez Vara con toros de Guardiola Fantoni, Dolores Aguirre, Prieto de la Cal, Adolfo Martín y Miura, o a los Cuadri en Sevilla, o el verano francés, para hacernos un “Perpignan” y emigrar por unos días a rebañar allí las migas el pan que nos niegan en nuestra propia tierra.
Como ya se sentenció, desde ese portal web que se burla de todos nosotros, en su crónica de la corrida de los Prieto de la Cal en los pasados Pilares: "Una mentira mil veces repetida no se convierte en una verdad“, aunque en su caso, como siempre, rascaron donde no picaba.


Posdata: trasteando por los internetes, buscando un paralelismo con el conflicto de los derechos de imagen que está afectando a todos los estamentos (confección de carteles, boicots,…) he llegado hasta "Reporteros Sin Fronteras" y sus datos anuales de muertos cubriendo conflictos por el Mundo.
Los corresponsales de guerra, como los toreros, también hacen arte: sus fotografías y crónicas nada tienen que envidiar a Arrojado con la lengua fuera en La Maestranza o a los bajonazos inacabables de Morante después de dos verónicas y la media.
A ellos no les aplauden cuando engañan. Ellos, si mueren, es por un disparo traicionero por la espalda. Ellos no pueden mirar a los ojos de su oponente, ni siquiera lo eligen, ni podrían cambiarlo a última hora. Ellos, cuando termina una guerra, piden en su redacción que les envíen a otra.
Ellos, como los toreros, cada tarde -perdón:cada minuto – se topan con la parca.Pero ellos no se pegan por los derechos de imagen.
En lo que llevamos de año 7 periodistas han muerto, en 2011 fueron 66.
Vayan estas líneas en recuerdo para todos los que se juegan la vida de verdad, y no lo echan en cara.



El volumen de Tierras Taurinas dedicado al encaste Contreras ya está en los Kioscos


LA DIÁSPORA DE CONTRERAS. 

El opus 13 dedicado al encaste de Contreras en los quioscos taurinos habituales.
Con el indulto de Santanero, marcado con el hierro de Baltasar Iban, el pasado mes de septiembre en Arnedo, el encaste creado por Juan de Contreras y Murillo hace exactamente un siglo ha vuelto al foco de la actualidad. A pesar de que su trayectoria histórica ha sido irrefutable y su rastro es hoy perfectamente legible, no queda de este encaste ninguna rama pura en las ganaderías contemporáneas, a excepción de una que, para conservar su identidad intacta, ha decidido no lidiar más.
Lo que probablemente ilustra que el encaste de Contreras, nacido del de Murube, es uno de los peores conocidos. Sin embargo, durante medio siglo fue considerado uno de los mejores, y se puede seguir su huella a través de varias ganaderías contemporáneas, entre las que destacan la de Baltasar Ibán, el Conde de Mayalde o los Hermanos Peralta. Todas han nacido de aquéllas que crearon en una mítica finca charra Juan Sánchez «Terrones» y sus sobrinos, los hermanos Sánchez-Rico, después de comprarle la suya a Juan Contreras y Murillo, un caballero aún más ignoto que su propia ganadería. 



martes, 28 de febrero de 2012

CARTEL FERIA DE ISTRES

Nace en Nîmes la Asociación de Matadores Franceses

Esta entidad ha sido fundada con el objetivo promover la tauromaquia francesa, asegurar su desarrollo y defender los valores que la caracterizan.

La ciudad de Nîmes ha sido el escenario elegido para la creación de la Asociación de Matadores de Toros Franceses, una nueva asociacion taurina profesional, integrada por profesionales nacionales, nace con el objetivo promover la tauromaquia francesa, asegurar su desarrollo y defender los valores que la caracterizan.
Esta nueva entidad cuenta con la presidencia de Lionel Rouff 'Morenito de Nimes', Sebastián Castella, como portavoz en el sureste y Thomas Dufau como portavoz del sudoeste. Además Julien Lescarret hará las veces de secretario y Jeremy Banti ejercerá de tesorero.
Otros espadas afiliados son Swan Soto, Charlie Laloë 'El Lobo', Juan Bautista, Marc Serrano, Julien Miletto, Mehdi Savalli, Jonathan Veyrunes, Camille Juan, Román Pérez, Marco Leal, Thomas Joubert 'Tomasito' y Patrick Oliver.
La Asociación ha programado dos festivales para iniciar su andadura, el primero de ellos en Mont de Marsan el 14 de abril donde se anuncian reses de Hubert Yonnet para Julien Lescarret, Jonathan Veyrunes, Jeremy Banti, Medhi Savalli, Camille Juan, Marco Leal y el novillero Mathieu Guillon.
Otro festival acogerá la localidad de Chateaurenard el 21 de abril con reses por designar pertenecientes a ganaderías del país para Morenito de Nimes, Medhi Savalli, Román Pérez, Tomasito, Patrick Oliver y un novillero por definir.

Toros


Noticia uno: TVE volverá a emitir corridas de toros. Noticia dos: llegado el momento de dar el paso, el Consejo de RTVE se pone de perfil y deja dormido el asunto. El Consejo tenía que haber votado esa medida a petición de los antitaurinos, pero no lo hizo. El Consejo encargó un informe a los servicios jurídicos, pero el informe en cuestión no aclara nada. El Consejo, en consecuencia, remite el problema al Consejo Audiovisual&hellip órgano que no existe. Y usted se preguntará: ¿Para qué pagamos a los consejeros de RTVE? Excelente pregunta. La semana que entra volverá a reunirse el docto Consejo para examinar la cuestión. Veremos. Lo que sí decidió RTVE fue ponerle las banderillas a Jaume Roures, que se ha quedado sin los cuatro millones de euros que le pagaban por los servicios de Overon-Mediapro para 'La mañana de La 1'. Mientras esos señores deciden qué hacer, y volviendo a eso de los toros, usted me permitirá que abuse de su confianza de tantos años y le dé mi opinión: a mí me parece muy bien que vuelvan las corridas a TVE porque la Fiesta es una tradición cultural específicamente española, y porque no tiene mucho sentido pasar su gestión al Ministerio de Cultura y, a la vez, vetarlas como «espectáculo bárbaro». Los argumentos de los «animalistas» pueden ser sensatos, y no tienen por qué ser ni banales ni antipatrióticos. Es verdad que el animal sufre y que la muerte del toro es el centro mismo del espectáculo. Ahora bien, repase usted la cartelera de las películas más taquilleras del año y dígame si, excluidas las comedias románticas, hay alguna menos sangrienta que una corrida de toros, con el relevante matiz de que en las corridas suele ser el toro el que sangra, mientras que en las películas son más bien los humanos. Usted y yo hemos visto en algún episodio de 'Águila roja', paradigma de serie estrella de la Pública que además capta público juvenil, más sangre que en toda la feria de San Isidro. Por otro lado, es una evidencia ecológica que, sin tauromaquia, la raza del toro bravo se extinguiría. Entonces, ¿dónde está realmente el problema?
laverdad.es

Flores, Salguero y Adrián, terna para inaugurar la temporada en Las Ventas

El cartel de la novillada con la que se inaugurará la temporada en Las Ventas, el domingo 25 de marzo, lo componen el mexicano Sergio Flores, Tulio Salguero y Fernando Adrián, con astados de Carmen Segovia, según ha informado  la empresa Taurodelta que gestiona dicha plaza.
Los dos festejos siguientes a esta novillada serán sendas corridas de toros, los domingos de Ramos y de Resurrección, cuyas combinaciones ya se dieron a conocer.
El Domingo de Ramos, 1 de abril, harán el paseíllo Iván Fandiño y David Mora para estoquear en mano a mano un encierro de "Jandilla".
Una semana después, Domingo de Resurrección, 8 de abril, está prevista la alternativa de Víctor Barrio, con Curro Díaz como padrino y Juan del Álamo como testigo, y con la particularidad de que éste último confirmará la alternativa la misma tarde. Los toros serán de José Luis Pereda. EFE