Prádena celebró su anual convocatoria taurina con un festival mixto
conformado por un rejoneador, tres matadores de toros y un novillero.
Interesante elenco que dio juego al igual que los excelentes novillos de
Monte la Ermita, aunque en algunos casos hubo fallo de rejón y espada.
JUAN MANUEL CORDERO El sevillano tiene puros conceptos del toreo a
caballo que aplica en fases puntuales con algún exceso de galapodas.
Vistoso el deambular en torno al astado que abría plaza clavando dos
rejoncillos de
castigo. Segundo tercio relevante en las
ejecuciones todas a una mano. Cuatro palitroques y dos de los cortos más
la rosa. Dominio en la monta con ortodoxo comportamiento, buena labor
con momentos emotivos que gustaron a la concurrencia. Mató mal.
JOSELITO ADAME Reciente triunfador en la pasada feria de San Isidro en la parte denominada de
Arte y
Cultura
con dos tardes de éxito rozando la puerta grande. El mexicano anda
fluído de ideas toreras, muy puesto, capaz y con corte muy en el toreo
mexicano que no difiere gran cosa de lo que determina el clasicismo
genérico. Larga cambiada de hinojos. Lances del delantal a pies juntos y
media verónica con posterior quite por chicuelinas.
Preciosos los iniciales doblones genuflexa la figura. En redondo
muletazos cumplidos por la compostura y el temple aplicado. Al natural
muestra de calidad torera. Repite dos veces más por el pitón izquierdo y
cambiando de mano, pases muy centrados en lo correcto del trance. Muy
buena faena valorada por el público y deficiente suerte suprema.
JAVIER HERRERO El cuellarano toreo muy bien con el capote a la verónica
con media ceñida que provoca fuerte ovación. Quite de Victor Barrio con
dos gaoneras y una tafallera.
Toreo en redondo con pausa y fundamento. Imprime ritmo acorde con la
clara embestida del novillo. Al natural se inspira en tres series
ajustadas a cánones de preciosa ejecución. Faena desarrollada en el
platillo del ruedo, variada y rotunda por entrega, deseos y firmeza.
Magnífica la citada faena entre olés. Dilató su labor hasta extremos
casi incomprensibles demorando con ello el acierto en la suerte suprema,
puesto que el novillo tardaba en igualar y el toreo no estuvo acertado
con espada y verduguillo. De todas formas, Javier Herrero anda sobrado
de torería y valor a caudales.
VíCTOR BARRIO A porta gayola fue a saludar a su antagonista. No hubo
conjunción, pero seguidamente se estiró a la verónica tras poder cumplir
con larga cambiada de hinojos. Quite de Javier de Prado con tres buenos
lances.
Bonito el toreo desarrollado por Víctor Barrio por conceptos puristas,
clasicismo, argumentos y energía aportada. Firme, pausado, estético y
dando réplica a la clase del novillo, el mejor del encierro. Había
brindado al mayoral de la ganadería. Mano baja, cite adelantada la
muleta, largo y profundo recorrido, plasticidad y bella imagen compuesta
por ambas partes. Toreo de calidad especial en faena variada y sin
complejos extras. Naturales de fina ejecución con la premisa de la
pureza argumental. Sentimiento e inspiración, puesta de largo para
empresas venideras. En Cantalejo cita el 18 de agosto. Para cerrar la
muy ovacionada faena, gran estocada en la suerte del volapié ortodoxo y
eficaz. Dos orejas, rabo y aclamada vuelta al ruedo.
JAVIER DE PRADO Este novillero cacereño afincado en Torrecaballeros,
debutó con éxito rotundo el pasado día 30 con picadores y tiene el toreo
metido en la cabeza y en los sentimientos que emanan de la inspiración y
la voluntad por querer alcanzar la meta deseada. Lentos lances abierto
el compás. Segundo tercio con tres buenos pares, uno al "violín" y otro
al quiebro.
Muleteo por el pitón derecho con buen resultado artístico por la pausa y
el temple. Dos tandas de lujo en los medios y al natural inspirado y
puro por compostura. Avanza en su concepto torero el cual desarrolla
dentro de los esquemas tradicionales, es decir, pureza y técnica bien
aplicadas. Manoletinas, dispar con los aceros y dos orejas.
Fuente; eladelantado.com