En vísperas de una de las reapariciones mas esperada de los últimos años, muchos nos planteamos si de verdad el diestro de Galapagar se esta pasando en sus condiciones o tiene derecho a pedir o exigir lo que le de la gana mientras pueda permitírselo.
Unos dirán que si, otros que no y quizá los de ambos lados tengan sus razones.No hay duda de que José Tomas manda y mucho y que ha sido y es un punto y aparte en la tauromaquia de los últimos 15 años, mas bien a mi me gustó como torero en su primera época(97-98 y 99) y menos después.Las figuras siempre han intentado hacer a su antojo, pero pienso yo que tiene que haber un límite, Salvador Boix es muy listo, allá por el año 2002 junto a su hermano Jaime escribió un libro titulado “Por los adentros”, donde se relatan las penurias de muchos aspirantes a toreros por esos pueblos de Dios, podía acordarse de aquello y no poner tantas condiciones, solo falta que ponga matones en las puertas de acceso a la plaza y registren los bolsos para que nadie grabe las faenas de su torero, que por supuesto serán obsequiadas con orejas, ya que el controla casi el aforo completo allá donde actúa Moncholi se le atizó por sus declaraciones sobre las entradas, pero yo voy mas lejos, para mi el de Galapagar es como si hiciera de empresario, ya que controla todo, y de paso salva el abono del anterior y todos tan contentos, pues las ganancias de esa tarde no son para él..Ojala sirva como dicen muchos para revitalizar la fiesta, pero no lo creo, pues para mi la fiesta no solo es José Tomas, sin duda en las televisiones se hablará de ello y…..luego que?
Foto: Efe


