Los picadores y banderilleros han presentado cien denuncias por contratación fraudulenta en la presente temporada.
Dentro del desarrollo normal del tercer grado de enseñanza universitaria en la asignatura Relaciones
Laborales
que imparte Esmeralda Arribas, se ofreció al alumnado una
conferencia-coloquio sobre contratación taurina referida específicamente
al vigente convenio colectivo nacional que finaliza el próximo día 31 y
que habrá de renegociarse nuevamente, ya que de no ser así seguiría un
año más hasta nuevas negociaciones entre las partes. Por un lado las
asociaciones empresariales, especialmente ANOET, y por otro las
uniones de toreros, matadores de toros, novilleros y rejoneadores y picadores y banderilleros, respectivamente.
Antonio José Martínez en su condición de abogado de la Unión Nacional
de Picadores y Banderilleros fue el inductor a un tema sugestivo,
candente y problemático que desgranó con plenos conocimientos en la
materia y clarividencia para el profano.
En un aula de la
Universidad
de Valladolid, Campus Público "María Zambrano", tuvo lugar la
convocatoria con previas palabras de saludo y presentación de la mesa
por parte de Esmeralda Arribas, profesora de Relaciones
Laborales.
Después, presentación del conferenciante a cargo de este informador y
seguidamente la conferencia en forma de lección
teórico-práctica-jurídica, poniendo de manifiesto conceptos y
disposiciones ajenas a quienes no están implicados en el mundo taurino,
mayormente en forma de profesionales. "Este convenio se rige por una
resolución de 25 de marzo de 2010 y tiene vigencia hasta el próximo día
31. Existe una sinrazón al tener que promulgar el nuevo convenio por
parte del sector empresarial, concretamente ANOET. A esta asociación
pertenecen taurinos que triplican su faceta profesional al ser
empresarios, ganaderos de bravo y apoderados de toreros. Incongruencia y
parte interesada en detrimento de los trabajadores, es decir de los sub
alternos".
"La contratación de los profesionales del toreo se lleva a cabo
mediante unos honorarios mínimos teniendo en cuenta la categoría de la
plaza y del propio torero, ya sea éste matador de toros, novillero o
rejoneador. Se fija la cantidad contratada y después el jefe de
cuadrilla distribuye los honorarios legales a los componentes de su
referida cuadrilla, picadores, banderilleros y mozo de espadas. Los
toreros están cualificados en categorías, la A, la B. y la C. Y las
plazas de toros de primera, segunda, tercera y cuarta. De esta manera,
por poner un ejemplo, los honarios mínimos de un torero del grupo A en
plaza de primera, son de 18.033 euros, considerados así: 7672 euros para
la cuadrilla, 5.501 para gastos generales y 4.860 como honorarios del
matador. En plaza de segunda, son 16.571 euros, de tercera 15.193 y de
cuarta 14.241 euros total. El baremo de honarios baja según las
respectivas categorías de toreros y plazas".
"En la Unión de Picadores y Banderilleros están afiliados más de 800
profesionales. El secretario general de la Unión es el torero de plata
Fernando Galindo. Existen dos sedes de la Unión, una en Madrid y otra en
Sevilla, zonas de mayor influencia taurina de España. En el año natural
taurino, se viene generando por la fiesta de toros una cantidad
realmente importante, unos dos mil quinientos millones de euros.
La Unión ha tramitado unas cien denuncian por fraude profesional en el
sentid más conocido de la contración fraudulenta. Pongo un ejemplo. Para
un determinado festejo, pongamos corrida de toros, el empresario ofrece
a un determinado matador de toros una cantidad por bajo de la
estipulada como de mínimos honorarios. Matador del grupo B, plaza de
segunda, honarios legales mínimos 12.177 euros. Pues bien, el empresario
le ofrece digamos que 6.000, y el torero acepta. Y claro está, ha de
negociar a su vez con sus sub
alternos para que éstos rebajen considerablemente sus emolumentos. Eso es fraude y denunciable y sancionable".
"En España existen unos 3.000 profesionales del toreo, digamos que
denominados trabajadores, pues el jefe de cuadrilla, el matador, se
define como artista según ciertos criterios. El convenio vigente queda
obsoleto y debe considerarse negociable. A partir del 31 del presente
mes de diciembre hay que reunir a las partes y convenir lo más
importante para unos y otros. Así que por lo comentado, por la
experiencia acumulada y por toda su estructura, cabe preguntarse: ¿Es el
convenio colectivo instrumento eficaz para regular las condiciones
laborales de los trabajadores?. Quizás en una nueva conferencia que me
ofrezco a impartir en este mismo lugar y ante todos vosotros, pueda
responder adecuadamente al interrogante".