miércoles, 25 de agosto de 2010

24/08/2010 EN BILBAO(detalle)

EL GANADERO JOSELITO, SUPERO LA PRUEBA EN BILBAO.
Tres toros del Tajo y la Reina bien el primero impresentable para Bilbao.
A Morante le correspondió del peor lote.




EN CANTALEJO......................

MORANTE, DELEITANDO CON SU ESENCIA CON MEDIO TORO.




Resultados de los festejos del martes 24 de agosto de 2010

BILBAO, 24 DE AGOSTO 4ª de las Corridas Generales. Tres cuartos de plaza.
Cinco toros de Ganadería El Tajo y uno de Ganadería La Reina (1º) desigualmente presentados. De distinto remate y con el cuajo justo, varios con poca expresión. Corrida desigual, con un segundo destacado por bravo, y un tercero muy encastado, fuertemente ovacionados. El primero más complicado y parado. Cuarto y quinto manejables pero sin raza.
Morante de la Puebla: Pitos y saludos.
Sebastián Castella: Saludos y silencio.
Leandro Marcos “Leandro” que sustituía a Cayetano: Silencio tras un aviso y saludos tras un aviso.

CUENCA, 24 DE AGOSTO 4ª de Feria. Tres cuartos de plaza.
Toros de Parladé, terciados aunque limpios de pitones y descastados. Manejable el 3º y el 5º.
David Fandila “El Fandi”: Saludos y una oreja.
Miguel Ángel Perera: Silencio y una oreja.
Alejandro Talavante: Una oreja y silencio tras un aviso.



 
ALMERÍA, 24 DE AGOSTO 3ª de la Feria de la Virgen del Mar. Tres cuartos de plaza.
Toros de El Ventorrillo, bien presentados aunque mansos y bajos de raza en conjunto. Destacando el 1º y nobles.
Enrique Ponce: Saludos y división de opiniones.
Julián López “El Juli”: Una oreja y saludos.
José María Manzanares: Saludos tras un aviso y palmas.
Antes de comenzar el festejo se leyó un manifiesto en contra de la prohibición de los toros en Cataluña.

CIEZA (Murcia). Un tercio de plaza. Toros de Torrehandilla y tres de Torreheberos (2º, 4º y 6º), bien presentados y manejables.
Juan José Padilla, oreja en ambos.
Salvador Cortés, silencio en ambos.
Daniel Luque, oreja y dos orejas.



PRESAGIOS Y SUPERSTICIONES

martes, 24 de agosto de 2010

LOS GRACILIANOS DE "VALDELLÁN" MAÑANA DÍA 25 EN
LA GRANJA(SEGOVIA)


(Javier Salamanca)
Tras el exito obtenido el pasado año, vuelven a la localidad Segoviana los "gracilianos" propiedad de Don Fernando Alvarez Sobrado.Este año también lidiará una novillada en la feria de San Antolín de Palencia.
En esta ocasión los espadas son : Sánchez Vara-Javier Valverde y Paco Ureña.Es de agradecer que haya ganaderos que apuesten por encastes casi desaparecidos y que no son del agrado de
las llamadas figuras de hoy, no así en otros tiempos en los cuales estos toros eran los preferidos de los matadores de entonces.

Resultados de los festejos del lunes 23 de agosto de 2010

CUENCA, 23 DE AGOSTO 4ª de la Feria de San Julián.

Toros de Joaquín Núñez del Cuvillo, bien presentados aunque desiguales de hechuras y de juego. Encastado y de buen juego el 3º. Encastado y exigente el 4º. Con clase y temple el 6º. Noble el 2º. Manso el 1º.

Morante de la Puebla: Pitos y una oreja.
José María Manzanares: Una oreja y una oreja.
Rubén Pinar: Una oreja y una oreja.

BILBAO, 23 DE AGOSTO 3ª de las Corridas Generales. Más de media entrada.
Toros de Fuente Ymbro, bien pero desigualmente presentados. Corrida infumable, muy descastada y parada, sin apenas opciones de lucimiento salvo el noble sexto, de buen juego (ovacionado).

David Fandila “El Fandi”: Silencio y silencio.
Miguel Ángel Perera: Saludos y silencio.
Daniel Luque: Saludos y vuelta al ruedo.

ALMERÍA, 23 DE AGOSTO 2ª Feria Virgen del Mar. Media plaza.
Novillos de Fuente Ymbro (2ºbis), desiguales de presentación y de juego. Los mejores 1º, y 2º. 3º manejable pero justo de fuerzas. El 5º complicado.

Thomas Duffau: Una oreja y saludos.
Juan del Álamo: Una oreja y saludos tras aviso.
Esaú Fernández: Una oreja y vuelta al ruedo.

Los Albaserradas de Victorino, protagonista del cuarto número de Tierras Taurinas

La revista Tierras Taurinas ya tiene en la calle su cuarto número publicado, que en esta ocasión está centrado en el encaste Albaserrada.
Portada del cuarto número de la revista 'Tierras Taurinas'
El opus 4 de la revista-libro Tierras Taurinas dedicado a los Albaserrada de Victorino, que se puede hojear en parte en http://www.tierrastaurinas.com/, estará disponible a hoy en los quioscos taurinos habituales. Esta cuarta edición será presentada por André Viard en Bilbao durante la tertulia del Club Cocherito dirigida por Alfredo Casas en el Hotel Meliá (antiguo Sheraton), el miércoles 25 de agosto a partir de las doce y media del mediodía, en un acto que contará con la presencia de Victorino Martín Andrés y Victorino Martín García.
El autor, André Viard, habla así de este nuevo trabajo: "Después de contar la historia de los veraguas, la de los saltillos y la de los santacolomas, encastes que hoy están marginados, el relatar la de los albaserradas de Victorino nos permite entender que nada se pierde para siempre, y que el genio de un solo hombre puede revertir el curso de la historia".
El libro, por un lado, pasa revista a los recuerdos de los toreros, los cuales permiten entender la otra cara de la historia, y por otro, analiza la vida cotidiana de la vacada, ya que a medida que se hacían los reportajes, que se llevaron a cabo durante un año entero, surgió otra antología paralela, la de las faenas camperas que marcan el ritmo de la ganadería. Este trabajo propone pues dos pistas a seguir : por un lado, los recuerdos de los toreros, los cuales permiten entender la otra cara de la historia, y por otro, la vida cotidiana de la vacada; ya que a medida que se desarrollaban los reportajes, que se llevaron un año entero, surgió otra antología paralela, la de las faenas camperas que marcan el ritmo de la ganadería. Victorino, a quien le gustó mucho la edición en francés, dice que este trabajo servirá como referente


lunes, 23 de agosto de 2010

El sacrificio de los toros. Por José Manuel Estévez-Saá

Una afrenta a la Constitución, a la libertad y al lenguaje
Hasta hace poco, cuando hablábamos del sacrificio de los toros, nos referíamos al espectáculo taurino que, en forma de festejo, enfrentaba en una plaza o ruedo al toro y al hombre, en una manifestación cultural cuya esencia residía en la tensión artística que se producía entre la fuerza y la bravura del animal salvaje, y la maestría y la inteligencia del ser humano para dominarlo y terminar sometiéndolo. Desde el pasado 28 de julio, desgraciadamente, utilizamos el mismo término, pero en otro sentido. En Cataluña el término sacrificio lo aplicamos ahora a la injusta decisión adoptada por el Parlament, por la cual, a partir de enero de 2012, las corridas de toros quedan suprimidas en todo su territorio.
Y digo sacrificio porque la supresión de las corridas supone un paso más en la extinción del toro bravo de lidia, una especie que se cría con el único y honorable fin de servir a uno de los pocos espectáculos que todavía contribuyen a reforzar nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestro legado cultural compartido. Sin duda, medidas políticas como las adoptadas en Cataluña no son más que una prueba añadida de esa lamentable tendencia que existe en España a desmembrar poco a poco nuestro territorio común y a acabar con los pocos símbolos de identidad que, además de unirnos, refuerzan y realzan los rasgos distintivos que definen, en su diferencia y singularidad, a cada una de las regiones y comunidades autónomas que conforman el país.
Acabar con la lidia supone exterminar una especie animal que empezó a desaparecer de los bosques del centro y del sur de Europa a mediados del siglo XVII, y que sólo sobrevive gracias a los esfuerzos de cría y selección que las distintas ganaderías españolas realizan desde entonces. Este animal, cuyo rasgo distintivo lo conforma su propio instinto natural, que lo lleva a atacar y embestir a todo aquello que se mueva a su alrededor (independientemente del color, pues los toros no los distinguen), genera toda una industria a su alrededor y miles de puestos de trabajo. Y no me refiero sólo al personal que acompaña al matador, ni a los cientos de operarios que mantienen la plaza, o a los que, tras la faena, preparan la carne de lidia en mataderos y restaurantes, ni siquiera a los que forman parte del personal de casonas y cortijos, sino a todos aquellos miles de trabajadores que miman con esmero las infinitas hectáreas de bosques de alcornoques y encinas que adornan el paisaje de media España; amplias dehesas que constituyen un auténtico ecosistema de riquísima flora y más amplia y variada fauna.
Han sido muchos los intentos llevados a cabo para acabar con la lidia. Carlos III prohibió las corridas a finales del siglo XVIII, y Carlos IV hizo lo propio a principios del XIX. También regímenes como la dictadura de Primo de Rivera o el franquismo trataron de poner trabas a la fiesta. Sin embargo, el pueblo siempre se ha resistido a su desaparición. Independientemente de que vayamos o no a los toros, de que disfrutemos o sepamos apreciar el arte de la lidia y el valor del torero, del rejoneador, del banderillero, o del picador, lo que sí sabe la mayoría de los españoles es que la fiesta de los toros pertenece a nuestro patrimonio cultural; y que, como tal, es algo que debemos mantener y proteger.
Defender o atacar las corridas de toros es una tarea extremadamente fácil. Cualquier crítico cultural, historiador, antropólogo, o sociólogo encontraría razones para adoptar, con confianza, una postura o la contraria. Violencia, crueldad, maltrato o castigo corren paralelos a términos como arte, maestría, cultura o patrimonio. Incluso si pensamos en nuestras figuras ilustres, nos vienen a la mente tanto apasionados declarados de la fiesta (Hemingway, Ortega y Gasset, Lorca, Valle-Inclán, Miguel Hernández, Alberti o Cela), como enemigos más o menos confesos de la misma (Lope, Quevedo, Unamuno, Azorín, Antonio Machado, Delibes o Saramago). La propia obsesión de Goya o Picasso por el tema en sus creaciones puede ser interpretada tanto como una muestra más de la presencia en nuestra cultura del respeto al mundo taurino, como una denuncia, por parte de los artistas, de la crueldad de la guerra y de una España oscura y decadente.
En lo que no se suele reparar es en que ambas posturas, a favor y en contra, forman parte de la misma tradición taurina. Ambas pertenecen al ámbito cultural del toro. Por tanto, las dos han de ser interpretadas como una prueba evidente de que la tauromaquia forma parte de nuestro legado histórico y cultural; un legado que, por tanto, ha de ser respetado, y justifica la pervivencia de una fiesta que, por afectar y realizarse en la mayoría de las regiones españolas, es nacional y nos pertenece a todos. Su supresión es un claro atentado contra nuestra capacidad de elección y de decisión. Nos guste o no, es algo nuestro, que se vive con distinta intensidad y devoción dependiendo de las zonas, pero que nadie puede usurparnos.
Por ello me indigna que un Parlamento autonómico se arrogue el derecho a prohibir algo que nos pertenece a todos, haciendo un uso, a mi juicio, interesado de sus competencias. Mis compañeros del Departamento de Derecho Constitucional corroboran mis dudas acerca de la legalidad de la decisión. Unas dudas que ya adelantaba para El Mundo el pasado viernes, día 6, el ex presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga. ¿Acaso no son competencia exclusiva del Estado, como señala nuestra Constitución Española, las decisiones que atañen al patrimonio cultural y artístico de España? Incluso desde el punto de vista turístico deberían estar protegidas las corridas de toros. Amparándose en el artículo 149 de la Constitución, la aprobación en el Congreso de una Ley Estatal que recogiese explícitamente la fiesta de los toros sería fundamental. En este caso, el proceso jurídico no habría terminado, y el Tribunal Constitucional podría anular la decisión del Parlament.
Nuestro lenguaje perdería, con el tiempo, parte de su riqueza y sentido si desapareciesen los festejos. Cambio de tercio, meter un puyazo, estar hecho un toro, lidiar con algo, ser un primer espada, hacer una buena faena, dar un buen muletazo, poner la puntilla a algo, estar al quite, torear a alguien, hacer la espantada, ver las cosas desde la barrera, coger al toro por los cuernos o tener vergüenza torera son solo algunas de las innumerables expresiones, frases y metáforas que ha aportado a la lengua española la tauromaquia en un fenómeno lingüístico de carácter universal. Por ello, cualquier medida contra los festejos es también una afrenta al idioma común de los españoles y contra el resto de lenguas oficiales del Estado que han acogido esos términos con naturalidad.
JOSÉ MANUEL ESTÉVEZ-SAÁ

PLAZA TOROS DE CUENCA




domingo, 22 de agosto de 2010

Anécdotas antiguas y no tan antiguas: El Gallo de Morón, Antoñico está muerto según el Cosio y Alcalde cesado por antitaurino entre otras

EL GALLO DE MORON
El periódico “Non Plus Ultra de 1 de abril de 1919 insertaba en sus páginas lo siguiente:”Hubo unos días allá por el mes de junio de 1914 en los que el nombre del ilustre doctor Morón corría de boca en boca en toda España. En la feria toreaba aquel año el diestro Rafael El Gallo, quién víctima de una aparatosa cogida, yacía entre la vida y la muerte. Su gravedad fue tan extrema que llegó a extenderse la noticia de su muerte; pero la ciencia enorme y prodigiosa habilidad del doctor Morón obraron un verdadero milagro con el lidiador gitano, curándolo maravillosamente de la lesión que le infiriera en el pecho el cornúpeto”.
Personaje tan querido, ad mirado (El Dr.. Morón), venerado hasta el extremo de que la ciudad de Algeciras, por suscripción popular le regaló un coche “Fiat”.
La revista taurina “La Lidia”, publicó una caricatura en la que se veía al doctor Morón con su bata de cirujano y un gallo, cuya cabeza es la de Rafael Gallo con la siguiente frase: El Gallo de Morón
-Chóquela doctor Morón, nos ha dejado usted al Gallo como siempre de bueno:sinpelo ycacareando”.
Por su parte el pueblo de Algeciras cantaba:
“Si toreas en Algeciras no tengas miedo, que don Ventura no se le muere ningún torero”.-

”ANTOÑICO ESTA VIVO PERO “EL COSIO” LO DA POR MUERTO
Se llama Antonio Ramos Zambrana “Antoñico” en el mundo del toro, ha sido un buen torero de plata, y aunque sufrió una gravísimo cogida en Pamplona que lo retiró del toreo, está afortunadamente vivito y coleando, pese a lo cual esa Biblia que para los taurinos es “El Cosío” lo da por muerto desde hace ya más de diez años.

ALCALDE CESADO Y TENIENTE DE ALCALDES MULTADOS POR ANTITAURIMOS
Increíble, y aquí s ele pueden añadir, cantidad de adjetivos calificativos y descalificativos, a lo que pasó en la “especial” Algeciras a principios del siglo XX.. Ocurrió el día 19 de Agosto de 1903. El Ayuntamiento anotaba en su Libro de Actas los siguiente: Se da cuenta de la suspensión de D. Juan Furest en cu cargo de Alcalde de Algeciras por haberse negado a presidir la corrida de novillos de la feria y haber dejado de asistir la Guarda Municipal al espectáculo”. Asimismo se dio cuenta de la multa de cincuenta pesetas que se imponen por el gobernador Civil a los cuatro Tenientes de Alcalde por el primero de los motivos. El Sr. Pérez Santos, da cuenta de haber cesado en el día de hoy al Alcalde Sr. Furest”.

CORRIDAS DE TOROS EN EL MATADERO
“Antes de 1850, las corridas que aquí tenían lugar, se daban en el corral del actual matadero convenientemente preparado para el objeto; pero cuan do Algeciras empezó a tener feria, lo primero en que se pensó, fue en construir una plaza, formándose al efecto una empresa, que levantó en 1851, en el lugar que hoy ocupa la que tenemos, un circo con pared de piedra y gradería de madera. Este circo, duró unos 14 años, hasta que por su mal estado, hubo necesidad de edificar la actual plaza que se inaugura en 1860 mediante la ampliación de la antigua empresa con nueve acciones, colocándose entre varios vecinos, que son hoy sus propietarios. Es de mampostería, y de madera la gradería cubierta, tiene capacidad para 6.500 espectadores, y su coste ascendió a más de 40 mil duros.”
Texto extraido de la página 276 del libro ”Antiguo y Moderno Algeciras” escrito por D. Emilio Santacana y Mensayas: considerado por muchos como el mejor alcalde que ha tenido Algeciras.

LOS TOROS Y EL PADRE COMENDADOR
La primera petición para celebrar corridas de toros en Algeciras fue formulada en 1762 por el Padre Comendador del Convento de la Merced, patria, con el producto de las mismas costear las obras de construcción de la iglesia.
Los trámites fueron largos, pues duraron hasta 1765, en que se concedió licencia “para celebrar durante tres años, ocho corridas de toros cada uno de ellos”.
Estas corridas se desarrollaban en el patio del matadero, y algunas de ellas, como la que tuvo lugar en 1814 para celebrar el regreso de Fernando VII, en la Plaza Baja.
El interés que el pueblo demostró por estos espectáculos, puso de manifiesto la pequeñez del patio del matadero, lo que propició la creación de una Junta que, mediante suscripción popular, se encargara de construir una plaza de toros en condiciones. La financiación de esta pretendida obra tropezó con muchas dificultades, lo que dio lugar a que llegara el año 1850, y con él la primera feria, sin que este asunto estuviera resuelto, por lo que las corridas tuvieron que seguir celebrándose en el patio del matadero.

UN CIRCO CON TAPIA DE MAMPOSTERIA
La Junta constituida dos años atrás, ante esta situación que no armonizaba con la importancia que se le quería dar a la Feria, fue sustituida por una nueva empresa, que para el año 1851 (segunda Feria) pudo levantar un circo con tapia de mampostería y graderío donde, desde aquel año pudieron celebrarse la fiesta de toros con cierta dignidad. Esta construcción se ubicó en el mismo lugar donde después estaría la plaza de toros de “La Perseverancia”, de cuyo solar tras su derribo se ubicó el complejo comercial “Plaza de Andalucía”. (datos extraídos de la obra inédita de Pérez-Petinto y Costa, Manuel “Historia de la Muy Ilustre y Muy Patriota Ciudad de Algeciras 1.944.

ALGECIRASALMINUTO.COM

Hemingway o la pasión por la fiesta

El impacto de los Sanfermines

Hemingway llegó por primera vez a Pamplona en julio de 1923, acompañado de su mujer Hadley y un grupo de amigos. Estos serían para el joven Ernest los primeros sanfermines de una larga serie, e inspiradores de la novela Fiesta (The sun also rises), fuertemente autobiográfica y mucho más exitosa de lo que el joven autor podía esperar por entonces. Este relato de las circunstancias que rodearon las fiestas pamplonicas del 23, con sus encuentros amorosos y anécdotas de toros, alcohol y juerga, supuso uno de los mayores éxitos y la consagración de un escritor que años más tarde llegaría a recibir el premio Nobel.
El impacto que los sanfermines produjeron en Hemingway le llevó a tomar la determinación de volver a Pamplona cada año: así lo hizo entre 1923 y 1931, para retomar su costumbre en 1953. La última visita tuvo lugar en 1959, y algunas cartas a sus amigos nos confirman que pensaba volver en el 61. Pero la muerte cambió los planes: Hemingway se quitaba la vida en su casa de Ketchum. Era el 2 de julio y faltaban seis días para el chupinazo.

Pasión por los toros
En los sanfermines se inició también una de las que llegarían a ser las grandes pasiones de Hemingway: la fiesta de los toros. Este espectáculo de valor y riesgo tocó en lo más hondo de las emociones del escritor; Ernest, un hombre obsesionado con la muerte y que tenía en la caza una de sus mayores aficiones, veía en los toros la lucha suprema entre el hombre y el animal, entre la vida y la muerte.
Ya en su primera visita a Pamplona Hemingway quedó profundamente impresionado por los encierros y el toreo. En concreto, en aquel verano del 23 se maravillaría ante el arte de Nicanor Villalta, un torero que aquel año triunfó en el coso pamplonés y en cuyo honor el primer hijo de Hemingway recibiría el nombre de John Hadley Nicanor Hemingway.
En sus siguientes visitas, el escritor conocería y entablaría amistad con varios toreros. En la primera etapa de sus estancias en España serían Cayetano Ordoñez (“Niño de la Palma”) y Cagancho quienes ocupasen los primeros puestos de su particular escalafón. Sin embargo, fue en 1953, en su primer viaje a pamplona tras la guerra civil, cuando Hemingway iniciase la que sería su relación más intensa con un torero: Antonio Ordóñez, hijo de Cayetano.

sábado, 21 de agosto de 2010

'La corrida del 1 de mayo', de Jean Cocteau,

 
Toreros, Lorca y Picasso en 'La corrida del 1 de mayo'





Descripción: "Sería completamente ridículo considerar a España como un lugar poético y pintoresco. No es lo uno ni lo otro. Es mucho más. Es un poeta". Así comienza el libro que les hemos presentado esta tar...de, 'La corrida del 1 de mayo', de Jean Cocteau, editado ahora por primera vez en España por la exquisita editorial Demipage . Es un libro sobre toros, pero es un libro que va mucho más allá de la tauromaquia. Habla de España, de Lorca, de Picasso, de Granada, de Madrid, de Sevilla, de toreros, de una época, de arte, de Cocteau, y decir Jean Cocteau es hablar de Arte y todo lo que en esta palabra cabe: literatura, teatro, cine, música, ballet..., lo abarcó casi todo y todo con genialidad. Además, hemos repasado el cartel de Documenta Madrid que hoy ha empezado con su director, Antonio Delgado, y con el joven realizador Samuel Alarcón, que compite con su película 'La ciudad de los signos' (01/05/09).

viernes, 20 de agosto de 2010

Toros en Aste Nagusia. Un abono capital

Estrellas consagradas, debutantes ilustres en Vista Alegre y jóvenes prometedores lidiarán algunos de los hierros más en forma de la temporada

Estrellas consagradas, debutantes ilustres en Vista Alegre y jóvenes prometedores se dan cita en las Corridas Generales de 2010 para lidiar algunos de los hierros más en forma de la temporada.
Sábado 21
Los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza y Leonardo Hernández lidiarán astados de Ángel Sánchez y Sánchez. Excepcional 'mano a mano'... a caballo. El monarca del rejoneo del siglo XXI, Hermoso de Mendoza, abrirá cartel y actuará junto al más destacado y directo sucesor del maestro navarro. Las puertas grandes de Sevilla, Madrid, Lisboa y Nimes avalan la campaña del joven pacense.

Domingo 22
Antonio Barrera, Luis Bolívar y Sergio Aguilar pasaportarán astados de Alcurrucén, que examinan a una modesta terna. La de Alcurrucén es una divisa regular y en extraordinario momento; frente a los encastados toros de sangre, tres toreros de ferias que luchan por escapar de los puestos medios del escalafón.
Lunes 23
David Fandila, Miguel Ángel Perera y Daniel Luque estoquearán un encierro de Fuente Ymbro. Jóvenes aunque sobradamente preparados. Imposible de olvidar el encierro que Ricardo Gallardo, propietario de la ganadería de Fuente Ymbro, lidió en Vista Alegre en l2008. A ello añadan la presencia de El Fandi, número uno estadístico del escalafón; Perera, diestro extremeño renacido en la pasada feria de la Virgen Blanca, y Luque, sevillano llamado a ser figura del toreo.

Martes 24
La terna compuesta por 'Morante de la Puebla', Sebastián Castella ySustituto de Cayetano actuará con toros de las ganaderías del Tajo y La Reina. Torero de toreros, Morante realizará su primer paseíllo en Bilbao. Lo hará para lidiar toros de las ganaderías propiedad de José Miguel Arroyo 'Joselito'. A su lado, Castella en una de sus plazas talismán, y Cayetano, torero mediático que, en los cosos de máxima responsabilidad, ofrece lo mejor de sí mismo.
Miércoles 25
Juan José Padilla, Diego Urdiales y Manuel Jesús 'El Cid' lidiarán morlacos de la vacada de Victorino Martín. Los máximos especialistas en 'victorinos'. El 'Ciclón de Jerez', triunfador en 2000 y 2005, Urdiales, diestro riojano consolidado para el toreo en Vista Alegre, y 'El Cid', protagonista de una triunfal 'encerrona' frente a 'victorinos' en 2007, son matadores admirados por la afición local. Los especialistas en saltillos propiedad de Victorino Martín dirimirán su supremacía sobre la cárdena arena bilbaina.

Jueves 26

Enrique Ponce, Julián López 'El Juli' y José María Manzanares alternarán frente a reses de El Ventorrillo. Aunque nacidos fuera del Botxo, Ponce, 'El Juli' y Manzanares son toreros tomados como propios por la afición bilbaina. Nunca antes habían compartido cartel en 'su' plaza. Para tan magno acontecimiento se han reseñado reses de la prestigiosa ganadería, seguro de... casta brava.



Viernes 27

'Morante de la Puebla', Julián López 'El Juli' y José María Manzanares torearán una corrida de Zalduendo. Terna de relumbrón en el Día Grande. Para quienes siguen la actualidad de los ruedos, los componentes de la terna del séptimo festejo son los toreros más en forma de la temporada. Es imposible reunir una terna más rematada y competitiva. Ahora toca esperar que los toros de Zalduendo no menoscaben tan señalada fecha.



Sábado 28

Enrique Ponce, Miguel Ángel Perera e Iván Fandiño estoquearán un encierro del Puerto de San Lorenzo. Iván Fandiño actúa ante su público y un contundente éxito en Vista Alegre, a plaza llena, retransmitido por las cámaras de Digital + y junto a las figuras Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera, relanzaría la carrera del torero vizcaíno. Esperado por los aficionados del planeta del toro, Fandiño necesita de un determinante aldabonazo.


Domingo 29
'El Fundi', 'Rafaelillo' y 'Morenito de Aranda' lidiarán toros de José Escolar. El ganadero y 'Morenito de Aranda' debutan en Bilbao. Quienes han visto en el campo las hechuras y trapío de los toros de José Escolar auguran un célebre debut ganadero. Por si los presagios no llegan a buen puerto, nada mejor que una terna de consumados lidiadores. Un interesante festejo que a nadie dejará indiferente para clausurar los festejos.





Localizado el toro que se escapó en Mozoncillo

El astado, que huyó durante el encierro campestre celebrado en la localidad segoviana, ha sido encontrado en la ribera del río Pirón
En la tarde del jueves ha sido localizado el toro que permanecía escapado desde el pasado martes al huir del encierro campestre celebrado con motivo de las fiestas patronales de Mozoncillo (Segovia). Según informaron fuentes del Ayuntamiento, el animal fue encontrado cerca de las 20.00 horas, en un paraje conocido como ‘Río Abajo’, en la ribera del río Pirón.
El hallazgo fue posible gracias a la labor de rastreo realizada por los perros del ganadero organizador de los encierros, que lograron dar con el animal en un punto próximo al del sitio donde se le había perdido de vista, de modo que no se alejó mucho. Pero al tratarse de una zona de vegetación espesa, no fue posible su localización, informa Ical.
Tras huir unos metros, el animal, de 350 kilogramos de peso y perteneciente a la ganadería madrileña Raso del Portillo, fue sedado con un dardo. Desde allí fue conducido hasta la plaza de toros, donde está previsto que este viernes sea sacrificado y llevado al matadero.
El animal había escapado del recorrido del encierro campestre del pasado martes con motivo de las fiestas patronales dedicadas a La Virgen y San Roque, donde participan decenas de caballistas. Tras perseguirle algunos de los jinetes y aficionados con vehículos todoterreno, el animal huyó hacia el río se perdió en la espesura del monte. Los efectivos de la Guardia Civil, acompañados de empleados municipales y vecinos de la localidad de Mozoncillo habían buscado durante los dos últimos día sal animal pero no dieron con él. La Subdelegación del Gobierno de Segovia y la Alcaldía advirtieron a la población del peligro que entrañaba el animal suelto

Resultados de otros festejos del jueves 19 de agosto de 2010

SAN SEBASTIÁN, 19 DE AGOSTO 5ª de la Semana Grande. Dos tercios de entrada.
Toros de Zalduendo, desiguales y justos de presencia los tres primeros. Corrida muy deslucida, con movilidad engañosa, muy a menos y a la defensiva. El quinto fue el que más dejó estar. Pitados todos salvo el segundo. División para el quinto.
Morante de la Puebla: Silencio y silencio.
Miguel Ángel Perera: Una oreja y saludos tras dos avisos.
Rubén Pinar que sustituía a Cayetano: Saludos y saludos tras un aviso.
Al finalizar el paseíllo se leyó el manifiesto de rechazo a la prohibición catalana. Saludó Joselito Gutiérrez tras parear con riesgo al segundo.

CIUDAD REAL, 19 DE AGOSTO 1ª de feria. Casi tres cuartos de plaza.
Reses para rejones de Felipe Bartolomé, reglamentariamente despuntados para rejones, flojos y sin raza salvo el 5º, noble y bueno.
Andy Cartagena, oreja con fuerte petición de la segunda y saludos.
Diego Ventura, oreja y dos orejas.
Leonardo Hernández, saludos tras petición y palmas.CANTALEJO (Segovia). Cuatro toros y dos novillos de Montalvo. Rafael de Julia, oreja y oreja. Leandro, ovación y palmas. El novillero Víctor Barrio, oreja y oreja.
 
GUIJUELO (Salamanca). 3ª del ciclo. Casi lleno. Toros de Sánchez Herrero. Juan Diego, oreja y silencio. Javier Castaño, dos orejas y oreja. Román Pérez, oreja y dos orejas


MÁLAGA, 19 DE AGOSTO 7ª de la Feria. Más de tres cuartos de entrada.
Resultado de los toros tras su arrastre fue de: Silencio, silencio, silencio, bronca, leves palmas y silencio.
Manuel Jesús “El Cid”: Saludos tras petición de oreja y silencio.
David Fandila “El Fandi”: Saludos tras petición de oreja y una oreja.
Daniel Luque: Silencio y silencio.Séptimo festejo de abono de la feria de Málaga en la que se ha producido la cuarta cornada de la feria taurina, la sufrida por el subalterno Curro Robles en el primer toro de la suelta de la ganadería de Gerardo Ortega a la salida del tercer par de banderillas. Que le infirió una cornada en el muslo izquierdo.
Parte médico del banderillero Curro Robles: "Herida contusa de 10 centímetros de longitud en la cara posterior interna del muslo izquierdo que afecta piel, tejido celular subcutáneo y fascia; con una trayectoria de 18 centímetros hacia arriba, adentro y hacia adelante llegando hasta la tuberosidad isquiática posterior y rompiendo el músculo abductor mayor, sección proximal del bíceps femoral interno, glúteo mayor y glúteo medio. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia.

CANTALEJO (Segovia). Cuatro toros y dos novillos de Montalvo. Rafael de Julia, oreja y oreja. Leandro, ovación y palmas. El novillero Víctor Barrio, oreja y oreja.
Toros de Gerardo Ortega y (4º, 5º y 6º) de Parladé, desiguales de presentación. Destacó el 1º, con clase y transmisión. El 4º apuntaba a muy bueno, pero se lesionó. 2º, encastado. 3º, deslucido. 4º, lesionado. 5º, enrazado aunque a menos. 6º, reservón.

jueves, 19 de agosto de 2010

"Llanto por Ignacio Sanchez Mejias" Federico García Lorca

LA COGIDA Y LA MUERTE 

LA SANGRE DERRAMADA

CUERPO PRESENTE

ALMA AUSENTE






Descripción: Federico García Lorca
Recita: Franciso Rabal
Guitarra: Antonio Arenas

Cacerías y juegos de toros en la Antigüedad J(osé María Blázquez Martínez)

Cacerías y juegos de toros en la Antigüedad
PARTE IV (final)
 TAUROMAQUIA
 En la época helenística y romana, los juegos de tauromaquia estaban muy extendidos, principalmente entre los tesalios y las poblaciones de Asia Menor. Un paisaje de Heliodore (Aethiop. 10, 30) describe minuciosamente estos juegos, en los que intervenían jinetes:
Tras estas palabras, cuando se disponía a revelar toda la verdad, de nuevo vino a impedírselo un resonante clamoreo levantado por la muchedumbre. Teágenes, en efecto, acabada de dejar al caballo acrecentar su velocidad al máximo y, cuando había tomado una ligerísima delantera, y el pecho del caballo iba a la par de la cabeza del toro, lo abandonó para que siguiera, en libertad, y de un salto se lanzó sobre el cuello del toro.
Una vez allí, asienta con firmeza la cabeza en el espacio que separa las dos astas, abre los brazos en forma de corona y apresa la frente del toro con el nudo de sus dedos, mientras el resto de su cuerpo va en vilo, suspendido del hombro derecho del animal, sufriendo a breves intervalos las sacudidas de los furiosos brincos del toro. Cuando notó que el peso ya lo ahogaba y que los tendones se le relajaban por lo desmedido del esfuerzo, en el momento en que pasaba por la parte del circulo donde presidía H-aspes, se deja resbalar, adelanta su cuerpo y echa los pies sobre las patas delanteras del animal, trabándole sin cesar las pezuñas para impedirle proseguir su carrera. Zancadilleando en pleno impulso, abrumado por el peso y el esfuerzo vigoroso del joven, las rodillas del toro trastabillean y, girando súbitamente la cabeza, como una honda, cae de bruces, volteando con violencia los hombros y los lomos.
Un buen rato estuvo tendido de este modo, con los cuernos hincados en tierra, firmemente arraigados, como si tuvieran raíces, sin que la cabeza pudiera hacer el más leve movimiento, mientras agitaba inútilmente las patas, sacudiendo en vano el aire, enloquecido por la derrota. Teágenes se echó sobre él; sólo la mano izquierda estaba ocupada en tenerlo fijo contra el suelo; el brazo derecho lo levantaba al cielo y lo agitaba sin cesar, a la vez que dirigía alegres miradas de victoria hacia Hidaspes y el resto de la numerosa concurrencia, invitándoles con su sonrisa a compartir el contento que le embargaba.
Los mugidos del toro proclamaban, cual trompeta, su victoria, y a ellos respondía también el clamor popular, aunque no se distinguía con precisión ningún elogio particular. Todas las bocas, abiertas de par en par, expresaban la admiración con un rumor único y sin modulación que se elevaba hasta el cielo de manera prolongada y sostenida. Finalmente, a órdenes del rey, acudieron corriendo los servidores: unos levantaron y condujeron a Teágenes a presencia de Hidaspes; otros echaron a los cuernos del toro una cuerda con lazo y tiraron de él, con la cabeza gacha, hasta atarlo de nuevo a los altares, al igual que al caballo, una vez recuperado.
Muchos escritores de la antigüedad citan estos juegos; así, Suetonio (Claud. 21):
Hizo aparecer además en el circo los caballeros tesalios que persiguen a través del circo a toros salvajes, les saltan sobre el lomo, una vez los tienen agotados y los echan a tierra cogiéndolos por los cuernos. También Dión Caszio (LX 19) y Plinio (NH 80, 182): El dictador César fue el primero en Roma que dio el espectáculo de los tesalios, que a caballo mataban los toros, doblándoles la cerviz por los cuernos, y el epigrama de Philippos (Anth. Pal. 9, 543): El grupo de excelentes jinetes tesalios, castigador de toros, que luchó con las fieras con sus manos sin protección, monta potros fustigados, intentando agarrar la cornamenta, inclinándose hacia la tierra, desde lo alto del caballo, hizo rodar el cuerpo retorciéndolo y la fiereza enorme de la fiera.
Estos juegos se mencionan en las inscripciones (CIG, 3212). Las personas que los ejecutaban estaban equiparadas socialmente a los gladiadores (CIA III, 114. DIG, 2759, b). Un relieve hallado en Esmirna con la inscripción taurokathapsion emera representa magníficamente este juego en el que los jinetes saltaban de sus caballos sobre los toros y les retorcían los cuernos hasta ponerlos en tierra. Este juego aparece en una serie de monedas de Larissa y de otras villas tesalias, en las que un joven sujeta por los cuernos a un toro; según los textos citados, los jinetes tesalios eran muy diestros en este juego, que se celebraba principalmente en Larissa, ya que muchas inscripciones agonísticas de esta ciudad mencionan vencedores en la taurotheria (CIG IX. 2, núms. 528, 531, 532, 534), etc., al igual que otras procedentes de Ancyra (CIG, 4039), Aphrodisias (CIG, 2759 b) y Sinope (CIG, 4157).

En una inscripción de Caryanda se cita un presidente de los juegos taurafetes, encargado de proporcionar los animales y de distribuir una vez terminados los juegos las carnes entre el pueblo. Huellas de estos juegos hay también en Atenas (CIA III, 114). A algunos dioses se les honraba [-158􀄺159-] con luchas taurinas, como a Poseidón en Éfeso (Artem. Oneirocr. I, 8). En algunas ciudades, como en Ancyra, había combates o carreras de toros (CIG, 4039), que estaban consagradas a Neptuno. Es posible que estas fiestas de toros en sus orígenes tuvieran carácter religioso. Así, un agon tauromáquico figura en las fiestas en honor de Zeus Liberador en Larissa (CIG. IX, 2, n.° 529) y Pestoliazza admite que la taurokathapsia está ligada a prácticas religiosas, pero tal como se conocen en época histórica han quedado reducidos a un simple juego. Algunos autores españoles, como Pérez de Guzmán e Isidoro Gómez Quintana, han querido ver el verdadero antecedente de las corridas hispanas en la taurokathapsia tesalia. En Italia, donde se conocen una multitud de documentos del culto al toro, de modo que Altheim ha podido comenzar el estudio de la religión romana con un largo capítulo consagrado al culto al toro en Italia, los etruscos tenían juegos en los que el toro participaba, como lo indica el oinochoe de bucchero del Museo Arqueológico de Florencia, siglo VI a. C., con cabeza de novillo en la boca y sobre el vientre del vaso una procesión de jóvenes que sujetan a los toros por una pata delantera y por el cuerno izquierdo.
EN LA ESPAÑA ANTIGUA
La Península Ibérica, que era extraordinariamente rica en ganado bovino, según las fuentes literarias, ha proporcionado varios testimonios importantes de cacerías y juegos del toro, dos estelas halladas en Clunia y una pintura ibérica en Liria. Una estela de Clunia podría representar perfectamente una escena de anfiteatro romano, pues según los documentos aducidos, los bestiarii a veces luchaban contra los toros con puñal o espada, protegidos por un escudo. También podría representar una simple, escena de cacería, corno es frecuente en las estelas de Clunia, que es lo que creemos representa.
La composición sería una variante de la estela navarra hallada en el término de Villatuerta, cerca de Estella, en la que un hombre armado de puñal y espada, defendido por un escudo, se enfrenta a una fiera no fácilmente identificable, quizá un toro, detrás de él se halla el perro. La caza del ganado bovino con carácter funerario está documentada en otra estela de Clunia, donde el carácter fúnebre y escatológico de la escena de caza lo refuerza la presencia de la serpiente. En la desaparecida estela de Clunia, el hombre que se enfrenta al toro es un indígena, como se deduce del tipo de escudo circular que lleva, frecuentemente en estas estelas, representado y de la inscripción ibérica que aparece también en otra estela cluniense. La inscripción indicaría una cronología anterior a Tiberio, pues los investigadores de la materia, como Tovar, A. García y Bellido, etc., aceptan la tesis propuesta por P. Beltrán de que las inscripciones ibéricas más recientes son de época de Tiberio. Según me indica amablemente U. Espinosa, profesor de la Universidad de Madrid, algunas estelas de la zona de la Rioja y Soria, San Vicente de Munilla (dos), Vizmanos, Valloria, Vellosillo y Yangüas, tienen figuras de toros, lo que daría un carácter funerario al ganado bovino, como el que tienen las representaciones de toros y cerdos, llamados verracos, según G. López Monteagudo y A. Blanco; pero en las estelas se representan a veces vacas con los terneros y los verracos son siempre machos. Danzas en las que las bailarinas se enfundaban en los brazos cuernos de toro se representan por dos veces en la cerámica de Numancia, donde algunos toros están llenos de signos astrales, lo que les da un carácter religioso. En una pintura prehistórica de los Órganos (Jaén), los varones llevan muy probablemente máscaras de bóvidos, corno los sacerdotes del templo de Apolo en Curión, Creta. En Castulo (Jaén) ha aparecido un altar dentro de un templo fechado en los siglos VIII-VI a.C., que sigue modelos orientales, con terracota de toro, que debía encontrarse sobre el altar al igual que los altares con toros de uno de los cuencos de la Cueva de Zeus, en Creta, de arte fenicio.
Un texto de Diodoro (4.12.2) habla de la sacralidad de las vacas descendientes de las que Heracles robó en el sur de España a Gerión y que regaló a un reyezuelo indígena que le había ayudado. Todos estos datos son importantes para conocer las vinculaciones del toro con la religión en la Hispania antigua, además de las cabezas de Costy, Baleares, y de la gran cantidad de bronces con toros aparecidos allí también, pero no parece que directamente se relacionen con los orígenes de las corridas de toros españolas y portuguesas.
BIBLIOGRAFÍA
A. Álvarez de Miranda, Ritos y juegos del toro. Madrid, 1962, A. Blanco, «El toro ibérico», Homenaje al profesor Cayetano Mergelina. Murcia, 1962. Idem, «Museo de los verracos celtibéricos», Boletín de la Real Academia de Historia, núm. 181, 1984, págs. 1 y ss. J. M. Blázquez, «Venationes y juegos de toros en la Antigüedad», Zephyrus. núrn. 13, 1962. págs.
47 y ss. Idem, Diccionario de las religiones prerromanas de Hispania, Madrid, 1975, págs.
62 y ss. Idem, Primitivas religiones ibéricas. Religiones prerromanas, Madrid, 1983, págs.
152 y ss,, 197 y ss,, 247 y ss. L. Friedländer, La sociedad romana, Madrid, 1982, págs. 571 y ss.
G. López Monteagudo, La expansión de los verracos. Características de su cultura, Madrid, 1983. Idem, «Las esculturas zoomorfas célticas de la Península Ibérica y sus paralelos polacos», Archivo Español de Arqueología, núm. 55, 1982, págs. 3 y ss.