martes, 1 de mayo de 2012

Dos siglos de toros en Valencia



3.000 carteles taurinos en los que se combinan arte y tradición han empapelado la ciudad desde 1831

El término 'tradición' acompaña actualmente a muchas actividades culturales. Sin embargo, algunas de esas tradiciones no vienen de tan lejos. La ofrenda fallera data de 1941, y los periódicos comenzaron a contársela a los valencianos cuando LAS PROVINCIAS llevaba más de 70 años en los quioscos. Cuando Teodoro Llorente fundó este diario en 1866, hacía ya tres décadas largas que los carteles taurinos salpicaban Valencia. La Diputación recopila casi 3.000 de esos carteles en un libro que se presentará el jueves en un acto protagonizado por Paola Dominguín (hija de torero y autora del cartel de la Feria de Fallas 2012), el matador alicantino Luis Francisco Esplá y el poeta valenciano Carlos Marzal. Abrir el libro supone desatar un compendio de tradición: toros, historia y evolución estética de un modo de comunicarse.
'Carteles Taurinos. Plaza de Toros de Valencia.1831-2010' arranca avisando de que, entre el 5 y el 7 de septiembre de 1831, «se correrán 27 toros (9 en cada tarde)». Otra de aquellas primeras láminas informaba de que asistir a la fiesta costaba dos reales, «las puertas se abrirán a la una y la función principiará a las dos y media», además de señalar que «para mayor lucimiento, habrá música militar», y se anunciaba que «se matará a lo último un toro con perros de presa».
Los carteles pioneros apenas lucían adornos. Todo letra. A partir de 1840 aparecen los primeros dibujos; diez años después empiezan a representarse momentos de la Lidia; a finales del siglo XIX, la forma se impone al fondo y el grafismo le gana la partida a la letra. Los carteles se colorean, aún no demasiado. Los carteles eran la prueba de los gastos pagados por el Hospital General, que organizaba corridas en Valencia desde mediados del siglo XVII y que, para justificar sus cuentas, almacenaba la cartelería.
El cartel de la extraordinaria a beneficio de la Asociación de la Prensa emplea varios tipos de letra, la más llamativa es igual que la de una conocida marca de refrescante y chisposa bebida de cola. Aquel 6 de abril de 1905 se picaron, banderillaron y fueron muertos a estoque «ocho hermosos toros» por parte de Segurita, Gallito, Dauder y Chiquito de Begoña. La corrida, amenizada por seis bandas, empezó a las tres y cuarto tras pagarse por las localidades entre un duro y una peseta. La información social y artística sobre Valencia se enriquece a medida en que se repasan las láminas.
La cultura taurina se caracteriza por «su fidelidad a la tradición, por ello no necesita crear nuevos iconos visuales, sólo con el paso al siglo XXI aparecen nuevas formas de interpretar las escenas y los símbolos de este mundo», señala la introducción del catálogo que edita la Diputación.
«Cuando presentamos el cartel de 2000, que encargamos a Mariscal, se nos querían comer. Era muy rompedor. Ahora, todo el mundo se pelea para que diseñadores como Mariscal compongan sus carteles (Valdés firma este año el de la Feria de Sevilla), pero entonces se armó una buena polémica», recuerda el actual coordinador de los museos de la Diputación, Antonio Lis.
Con la llegada del siglo XX se modernizaron los sistemas de impresión, y valencianos como Ferrer de Olga, Mirabet u Ortega se lucían con una cartelería colorida. Desde entonces y hasta 1940 se considera que las láminas taurinas vivieron su edad de oro, elaboradas por pintores como Ruano Llopis, Cantó o Palau, estampas minuciosas, muchas presididas por mujeres de bandera, tocadas por mantillas bordadas. Aquella estética se repitió una y otra vez, en cientos y cientos de carteles taurinos en Valencia.
Ha predominado el neoclásico, el estilo imperio y un tardo barroco que se prolongó hasta bien entrado el siglo pasado. En los 80, hace 30 años, siguiendo la estela de la modernidad que revolucionó la estética la cultura española, los carteles se alborotaron: Arroyo primero, Mariscal después.
A partir de la pasada década, el diseño de la cartelería se enriquece brutalmente, lo cual renueva y obliga a revisitar el catálogo de arteles taurinos que custodia el Archivo General de la Diputación, ya que el anterior repaso de estas láminas databa de una edición realizada en 1993, y desde entonces ha llovido mucho y se ha renovado completamente la estética del lenguaje de la cartelería taurina.
lainforamcion.es

«En Francia tenemos suerte porque la fiesta no está politizada»

Con 12 años presenció su primera corrida de toros, en Bayona. Desde ese día, François Zumbiehl se apasionó por la tauromaquia y ha publicado varios libros en España y Francia -su país natal- que recogen entrevistas con grandes toreros, ganaderos y aficionados. Igualmente escribió una novela que exalta la figura de 'Manolete'. Nacido en París, Zumbiehl es además catedrático de Letras Clásicas y doctor en Antropología por la Universidad de Burdeos.
Este año ha recogido el premio que la Asociación Taurina Parlamentaria (ATP) le concedió en 2011 al Observatorio de las Culturas Taurinas de Francia que consiguió que la fiesta fuese declarada Patrimonio Cultural Inmaterial acorde a la Unesco en el país galo.
Zumbiehl fue, junto a André Viard, uno de los impulsores de esta medida en Francia al coordinar el comité científico encargado de recopilar los argumentos en defensa de la tauromaquia que fueron aprobados por una comisión etnológica del Ministerio de Cultura francés, convirtiéndose en el primer país del mundo que efectuó esta gestión en la que ahora se trabaja desde España y otras naciones con tradición taurina.
-Muchos aficionados están convencidos de que Francia ha dado una importante lección al reconocer la fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial antes que España. ¿Cree que este hecho en el país vecino ha servido para despertar el interés aquí?
-Sí. Me alegro porque el reconocimiento en Francia de la fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial haya contribuido a estimular y reforzar la dinámica emprendida en España en el mismo sentido y a sacudir las dudas que podían existir sobre la legitimidad de tal proceso.
-¿Considera que no se tomaron las medidas adecuadas para proteger los toros en Cataluña y por eso terminaron prohibidos?
-Me parece que el mundo taurino en general y los aficionados de Cataluña y el resto de España tardaron en entender cómo la política local se iba a aprovechar del tema de los toros. Reaccionaron con demasiada pasividad o fatalismo. Gracias a Dios, las 600.000 firmas recogidas para encadenar el proceso de la ILP pueden cambiar radicalmente el panorama. Ya todo el mundo sabe a qué atenerse.
-¿Por qué Francia reconoció la fiesta? ¿Hay una mejor organización o un menor número de detractores?
-No, hay tantos o más detractores en Francia que en España. La afición es claramente minoritaria en mi país. Precisamente por eso hemos sentido la necesidad de estructurarnos y defender el derecho de nuestra comunidad a vivir nuestra afición con toda libertad, reivindicando el respeto de la diversidad de las expresiones culturales, derecho protegido por las convenciones de la Unesco.
-¿Qué reacciones políticas hubo tras esta aprobación? ¿Está la fiesta politizada en Francia?
-En Francia tenemos la gran suerte de que la fiesta no está politizada. Después de esta aprobación no hubo ningún enfrentamiento entre la derecha y la izquierda. Por el contrario, recibimos el apoyo unánime de todos los alcaldes y presidentes de las regiones taurinas, comprometidos en la defensa de este patrimonio local, sea cual sea su color político.
-¿Cuáles fueron los primeros pasos para la declaración de la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial en Francia? ¿Fue iniciativa de los aficionados o los profesionales?
-Todos nos hemos unido para esta empresa y hemos avanzado al mismo ritmo. Lo más decisivo tal vez es que hubo un comité científico pluridisciplinar, formado por universitarios expertos en el tema taurino, que elaboraron los argumentos estableciendo la conformidad de la fiesta de los toros con todos los criterios marcados por la convención de la Unesco para cualificar el Patrimonio Cultural Inmaterial. Estos argumentos o ficha técnica han sido aprobados por la comisión competente del Ministerio de Cultura.
-¿Qué importancia tiene y ha tenido en el asunto el Observatorio de las Culturas Taurinas?
-El papel del Observatorio de las Culturas Taurinas de Francia ha sido determinante, pues es la estructura que ha logrado unir y movilizar todos los estamentos representando la afición y los profesionales de Francia, incluyendo la unión de las 47 ciudades taurinas.
-¿Cómo fue su adhesión a esta causa?
-Siendo aficionado desde mi infancia, y antropólogo, con un libro publicado en Francia y España sobre el discurso taurino, estaba convencido de que la tauromaquia merecía ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial. Por eso tuve el honor de coordinar el comité científico que elaboró el argumento técnico.
-¿Son correctos los pasos que se están siguiendo en España y que los Ayuntamientos se involucren poco a poco en la protección de los toros?
-Sí, creo que es un proceso oportuno e interesante que estas declaraciones vayan sumándose. España es un país mucho más descentralizado que Francia y, tal vez, por ello el camino sea más largo y complejo. Pero, al final, tiene que ser el Estado español el que incluya la fiesta en su registro del Patrimonio Cultural Inmaterial y que presente la solicitud de reconocimiento internacional ante la Unesco.
-¿Cree que en España se conseguirá el mismo objetivo que en Francia?
-Sí. Me parece imposible que una fiesta que ha nacido en España, tan ligada a la historia del país y que refleja su identidad tan profundamente no termine por ser declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la nación.
-Para ello, ¿qué se está haciendo bien y qué se podría mejorar?
-Tal vez aconsejaría que en España hubiese una estructura análoga al Observatorio de Culturas Taurinas de Francia y, que en su seno, se agrupen y coordinen las asociaciones que representan a los aficionados, a los profesionales de la fiesta y a los políticos que apoyan la tradición taurina. Esta unión, sin lugar a dudas, agilizaría el proceso de reconocimiento. 

 http://www.hoy.es

NUEVO OPUS DE TIERRAS TAURINAS



GAMERO CÍVICO : EL PARLADÉ INSUMISO

El opus 14 dedicado al encaste Gamero Cívico está dispnible en los quioscos taurinos habituales.

Por una curiosa coincidencia, todas las ganaderías contemporáneas nacidas de la rama de Gamero Cívico sufren hoy un indudable boicot por parte de las figuras.

Incluso la de Samuel Flores conoce desde hace algunos años la agonía del destierro en las plazas de menor renombre donde, por cierto, Lamamié de Clairac se hundió hace casi veinte años. La misma situación que atraviesa la portuguesa de Pinto Barreiros que rechazan hasta las figuras del rejoneo; y sus descendientes franceses de Yonnet. En cuanto a los Gamero Cívicos que Juan Guardiola Soto cubrió de gloria, sobreviven milagrosamente escondidos en los recovecos de la Sierra de Constantina, en un exilio dorado gracias a la afición de sus propietarios.

Afortunadamente, aunque de momento marginalizados, los Parladés insumisos sobreviven en la retaguardia de la Tauromaquia, esperando el regreso de su hora, en la que podrán exhibir de nuevo su casta en las mejores plazas y frente a toreros capaces de lucirla. Una casta de la que no carecen en absoluto, y que más bien les sobra… Lo que explica su quimera.


http://www.tierrastaurinas.com/

lunes, 30 de abril de 2012

LOS PITONES MANDAN, LAS DEFENSAS DEL TORO

CANAL SUR (TOROS PARA TODOS)

El ganadero asentado en Extremadura que quiso ser torero

Este año se cumplen 50 desde que Victorino Martín se asentó en Extremadura y comenzó a criar en la finca 'Las Tiesas de Santa María' -próxima a Portezuelo- las reses de encaste Albaserrada que poco antes había adquirido junto a su hermano Adolfo.
En concreto, ambos compraron en 1960 la parte de la ganadería de Florentina Escudero. Aunque en un principio su intención era adquirir unos bueyes, le ofrecieron 150 reses por 1.060.000 pesetas, además del derecho a lidiar con el nombre de Escudero Calvo Hermanos. Dos años más tarde los hermanos se hicieron con otra parte de la ganadería y llegaron a Extremadura donde Victorino decidió ubicar sus reses por las condiciones favorables del clima y la dehesa. Desde entonces sus comparecencias comenzaron a contarse por triunfos.
La plaza de Madrid fue siempre su casa. El primer día del mes de junio de 1982 tuvo lugar la denominada 'corrida del siglo', con un toro de vuelta al ruedo, otro premiado como el más completo y la terna, formada por Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar sale a hombros junto al ganadero tras pasear dos orejas cada uno.
Ese mismo año, el 19 de julio, en un concurso de ganaderías, Ortega Cano indultó a 'Velador', siendo el primer y único toro al que se perdonó la muerte en Las Ventas. Después de tres años sin lidiar en el coso de la capital de España, Victorino Martín regresa a Madrid y lo hará el próximo 8 de junio. Antes de esta importante cita, Victorino Martín hace un alto en su trabajo diario para charlar con HOY sobre el pasado, presente y futuro de los míticos cárdenos de Albaserrada.
-Sevilla ha sido la tercera cita importante de la temporada.
-Sevilla siempre es especial. Es una de las grandes plazas de la tauromaquia. Lidiar en ella siempre te carga de responsabilidad. Además el ruedo maestrante es uno de los más exigentes para el toro.
-La fecha más especial del calendario esta campaña será el 8 de junio, cuando regresen a Las Ventas tras tres años de ausencia.
-Sin menospreciar a otras plazas como Bilbao, Sevilla o México, Madrid es la plaza más importante. Es la que nos ha impulsado. Volver a ella después de tres años sin lidiar es una responsabilidad tremenda, más aún sabiendo cómo es Madrid. A sus hijos predilectos es a los que más exige. Nos sentimos muy queridos, todo lo que somos se lo debemos al aficionado en general y a Madrid en particular, y es por ello que sabemos que nos van a exigir a tope y que ese nivel de exigencia después de tres años será muy grande.
-Anunció el año pasado que volvería a Madrid. ¿Cómo supo que tenía los toros idóneos para este compromiso?
-La obligación del ganadero es saber lo que tiene en su casa. Nosotros tuvimos un percance bastante desagradable, nos mataron un tercio de la ganadería por un tema de campaña de saneamiento, y eso nos dejó muy tocados. El trabajo de 50 años se tambaleó. Recuperarlo nos está costando tiempo. Al tener una camada como la de este año, que se aproxima un poquito más a lo que es una camada normal nuestra, volveremos a Madrid. 
 
 
-¿Qué puede decir de la corrida?
-La corrida de Madrid está en el tipo de lo que demanda la afición de Madrid, un toro más espectacular por decirlo de alguna manera.
-No faltarán a la cita en el norte de España con Bilbao y Santander.
-Hay una serie de plazas que han sido fieles a la casa Victorino porque apuestan por el toro y han apostado por él durante toda su existencia. A mi padre siempre le he oído decir que la única plaza que no se plegó a las exigencias cordobesistas en cuanto a disminución de tamaño y de trapío del toro fue Bilbao. Si Madrid es nuestra casa, Bilbao es nuestra segunda casa. Hay que reconocer el esfuerzo que han hecho y lo bien que lo están haciendo a lo largo de los años. La plaza es de una gestión mixta, mitad Ayuntamiento, mitad Casa de la Misericordia. La junta administrativa está compuesta por aficionados y personal del Ayuntamiento que eligen primero las ganaderías y luego los toreros.
-Y también lo es Francia.
-Por supuesto. Hace 40 o 50 años en Francia todos los ganaderos echaban el toro que menos servía. Hoy, quitando las plazas de primera, los siguientes toros en importancia se los lleva Francia. Han cuidado mucho la organización, la elección de los toros y el espectáculo en general. Francia es un baluarte. Es el país de la Ilustración, una de las naciones culturalmente con más peso en todo el mundo, y que tenga una parte que se identifique plenamente con los toros, nos da una garantía a todos los que amamos esta fiesta. No deja de ser un salvoconducto para que nos respeten, nos comprendan y nos escuchen. Si los toros no estuvieran en el sur de Francia seguramente nos respetarían menos de lo que lo hacen algunas facciones mundiales. Incluso la Comunidad Económica Europea miraría los toros de otra manera si no estuviesen en Francia.
-¿España debería aprender de Francia en algunos aspectos?
-No, creo que hay plazas en España que pueden enseñar todavía mucho a las francesas. Ahí está Madrid, por ejemplo, en la que se mira toda Francia. O Bilbao, Santader, Valencia... En líneas generales lo que es encomiable es la afición francesa porque es muy activa y participativa. En verano siempre vienen al campo a ver los toros. Sus vacaciones son alrededor del toro. En ese sentido sí son un ejemplo.
-Cambiando de tercio, su ganadería cumple en 2012 50 años en Extremadura. ¿Por qué eligió su padre esta región para asentarse?
-Vinimos en 1962. Mi padre empezó a ser ganadero por la sierra de Madrid. Cuando compra el primer lote de la ganadería que tenemos ahora, estaba en Salamanca y el resto en Extremadura. Él conocía Extremadura porque había venido mucho por aquí y le encantaba el clima y la dehesa, pensaba que era un lugar ideal para la cría del toro bravo. Lo que sí es cierto es que cuando empezó las comunicaciones eran malísimas. Desde Galapagar aquí tardábamos cinco horas. Cuando las comunicaciones en Extremadura mejoraron, los ganaderos han tenido acceso a estas tierras maravillosas que son el centro geográfico del toro bravo. Mérida está a medio camino de Salamanca, de Andalucía, en Extremadura y a mitad de Madrid y Portugal. No solamente tiene los pastos que tiene, o sus espacios naturales, sino que actualmente tiene la ventaja de la comunicación. Es un lugar privilegiado en cuanto a comunicaciones.
-Como veterinario, ¿cree que Extremadura tiene el clima más idóneo para la cría de bravo?
-Es muy bueno. Con el cambio climático sí es cierto que la línea se va desplazando un poco hacia el norte. Lo peor es el verano, pero Extremadura tiene una ventaja muy grande para la actividad ganadera, y es que tiene muchas superficies de regadío. El arbolado de la dehesa protege del calor y el regadío proporciona cereales para la alimentación del ganado.
-Su ganadería es pionera en la conjunción del turismo y la tauromaquia. ¿Siempre han abierto las puertas de su casa?
-Sí, desde nuestros inicios. Cuando estábamos en Galapagar muchos aficionados de Madrid venían a la hora de echar de comer a los toros, para verlos. Esta casa siempre ha sido abierta, lo que pasa es que teníamos el tema un tanto descuidado y a partir de este año hemos decidido dárselo a una persona que se encarga de organizarlo. Nosotros, antes que nada, somos aficionados y eso es fundamental en cualquier actividad que se haga en la vida. Hay una palabra portuguesa que a mí me gusta mucho, que es amador. Significa aficionado. Cualquier cosa que uno haga en la vida tiene que ser porque le guste, ser amador de lo que uno hace. Nosotros somos amadores, somos aficionados de esta actividad del toro bravo. El que tiene afición tiene nuestra casa abierta. Siempre ha sido así.
-También innovaron sacando una colección exclusiva de vinos. ¿Cómo surgió esta idea?
-Ha sido un poco un enredo pero estamos muy contentos. Es curioso porque mi padre y todos en mi familia son abstemios, el único que ha bebido un poquito he sido yo. Encontramos un vino que procedía de una variedad única en el mundo, entonces el que quiera probar un vino de esa uva, hoy por hoy, tiene que beber el nuestro. Nos pareció bien, nos gustó la idea y nos entretiene el tema de los vinos.
-La saga comenzó con su padre, usted sigue sus pasos, ¿y sus hijas? ¿Les gusta el toro?
-Sí, mi hija es veterinaria y me está ayudando, lo que pasa es que ahora ha sido madre y la maternidad eclipsa un poco todo lo demás. A ella le gusta mucho, ha trabajado y trabaja en la explotación y tiene afición. Vamos a ver si sigue con esta aventura que empezó mi padre hace 50 años, que tantas satisfacciones nos ha dado, que tanto nos ha hecho realizarnos como personas y que sería importante que tuviera una continuidad. De momento apunta bien, ella tiene afición e incluso se ha venido a vivir a Extremadura y bueno... Vamos a ver cómo vienen las cosas. 
 
 
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ADOLFO MARTÍN ESCUDERO: UN GANADERO, UN LIBRO Y UNOS AMIGOS


(Javier Salamanca)






Un ganadero: Adolfo Martín, un libro:”Retazos de  amistad” y unos amigos: aficionados de distintos lugares de España, con   J.A. Berenguer a la cabeza.
Presentación de un libro en un lugar (Finca “Los Alijares”) poco habitual en este tipo de actos, pero allí pastan los “Albaserradas”, ese encaste que cumple 100 años (1912-2012).
Y aunque el día tuvo a la ansiada lluvia  como protagonista la jornada fue emotiva y llena de momentos entrañables.Estaban presentes la mayor parte de los aficionados que han colaborado en la realización de este libro (Javier Sanz, P.G.Macias, E. Pérez Martínez……) todos han puesto su granito de arena en este sencillo homenaje a un ganadero que al cederle la palabra el autor de la idea dijo entre otras cosas las siguientes:
-“gracias a mis tíos y a mi padre este encaste se salvó de la desaparición y podemos disfrutarlo actualmente, a ellos tenemos que estar siempre agradecidos”
-“de esta profesión me llevaré alegrías y malos ratos, pero lo que siempre  quedan son los amigos y su amistad”
Por supuesto no faltó un recorrido por los cercados, algo ligero debido a la granizada que nos cayo encima, pero vimos que hay material de sobre para la corrida de Madrid, quizá para Albacete vaya otra corrida, buenas cabezas lucían algunos ejemplares.
Iniciativas como esta, hacen a los ganaderos sentirse queridos, casi siempre son los grandes olvidados, y en los tiempos que corren mucho más.

Fotos: Javier Salamanca

SUSPENSIÓN POR LA CARA


Después de hacer el paripé los novilleros, haciendo un reconocimiento leve del albero y cerca de las seis y diez de la tarde,  informan por megafonia de la plaza, que el ruedo no reúne las condiciones para el desarrollo de la lidia, a causa de las lluvias caídas en la capital y ante las amenazas de mal tiempo. Por lo visto, la decisión  fue unánime.
A las 6 de la tarde, hora de realizar el paseíllo, no llovía y el albero no presentaba mal estado. Cuantos festejos he visto en peores condiciones, pero los espadas tiraban pa´lante, ya que podía ser la oportunidad de triunfo de la temporada y el único contrato en el albero venteño.
Taurodelta hace el negocio redondo, fue la que dio los capotazos de la tarde, ofreciendo otra oportunidad a la terna, tragando y  bajándose la taleguilla, siguiendo los deseos de los empresarios, mientras que Taurodelta se lo lleva muerto, con el cobro del seguro, con mucha cantidad de boletos que no van a se devuelto el importe, ya que más del 60% del publico que ayer pago su entrada era guiri, mucho oriental, que al ver las filas que había en taquilla, se aliviaron y tiraron hacia el autocar, para seguí con su tour.
La empresa ofreció a la terna una tarde en junio y también se quedaron contentos y al ganadero le ofrecieron lidiar el martes en sustitución de los novillos de Yerbabuena, todo termino como quería la empresa. La decisión fue unánime.
 Como siempre el que pasa por taquilla, a joderse y aguantarse.

"A Taurodelta lo que realmente le preocupaba era el granito”


 Taurodelta la preparo, quedo peor que Cagancho en Almagro.

Eran las seis y media pasadas y las taquillas para la devolución del importe de la entrada seguían sin abrir. La empresa se hacía fuerte, estaba desando que volviera el temporal, para disolver la fila y que la gente se fuera de rositas.

domingo, 29 de abril de 2012

TOROS EN CUBA por Mario Carrión

(Publicado en EL MENSAJERO, Baltimore, Maryland. Junio, 2001)

 Plaza de Toros de La Habana)

El año pasado en una revista taurina de España apareció una noticia que decía que un empresario taurino español se hallaba en negociaciones avanzadas con miembros del gobierno de Cuba para organizar unas corridas de toros en esa isla caribeña. Luego, se informó en el mismo medio que el intento de introducir la fiesta brava en Cuba durante el primer año del nuevo siglo había fallado.


Esa noticia me recordaba que en mi niñez yo había oído hablar sobre la tauromaquia cubana a mi tío Curro Martín-Vázquez, quien era un famoso matador durante el primer cuarto del siglo pasado. Aunque él nunca toreó en Cuba, visitaba la isla cuando se dirigía a torear en México. Entonces, los transatlánticos en la travesía de España a México, o viceversa, generalmente hacían escala en La Habana. Estas visitas le permitieron hacer muchos amigos entre los viejos aficionados cubanos, quienes añoraban las temporadas taurinas que solían celebrarse en la isla antes de la Independencia.


No es de conocimiento común que la fiesta brava formaba parte de la cultura cubana antes de su Independencia de España. Sin embargo, en Cuba la tauromaquia dependía totalmente de España, pues toros y toreros tenían que ser importados para que las corridas se dieran. Así que no es de extrañar que, una vez que los lazos con la Madre Patria se rompieron temporalmente por la contienda independentista, a la vez que se incrementaba influencia de los Estados Unidos, un país antitaurino, la fiesta brava desapareciera, ya que aunque popular, la tauromaquia nunca tuvo genuinas raíces criollas, como era el caso en México y en otros países hispanoamericanos.


Para recordar la existencia de la fiesta brava en la isla cubana, mencionaré solamente algunos datos de los muchos que he encontrado en el Tomo VI de la famosa enciclopedia taurina LOS TOROS, del ilustre José María de Cossío, los que colaboran esa historia oral que hace muchos años me contaba mi tío.


Corridas de toros se han celebrado en diferentes ocasiones en La Habana, Cienfuegos, Pinar del Río, Matanza y Puerto Príncipe. La primera referencia taurina histórica se remonta al año 1538, cuando para celebrar la llegada del Adelantado Hernando de Soto, varios espectáculos taurinos tuvieron lugar en Santiago de Cuba. La historia también anota que en el 1569 se dio la primera corrida en La Habana, y en el 1759 se realizaron otras dos, una en La Habana y la otra en Matanza.


Además, en dicha enciclopedia se hacen referencias a las seis plazas de toros que existieron en la capital de la isla, citándose sus fechas de construcción, sus ubicaciones y otros pormenores. La primera se construyó en las Calzadas del Monte del Arenal en 1781; la segunda en la Calle Aguilar en 1796; la tercera en el campo de Martes en 1825, la cuarta en la Plaza Mayor del pueblo de Regla en 1842; la quinta en la Calle Betacoín en el 1853; y la última en Infanta en 1885. Esta tenía un aforo de más de 10.000 espectadores.


En esta última plaza es donde se celebraron las más importantes temporadas, en las que incluían actuaciones de las más famosas figuras del toreo de esos tiempos, entre ellos Luis Mazantinni, Rafael Molina "Lagartijo" y Rafael Guerra "Guerrita". Mazzantini quien se convirtió en el ídolo de aquella afición, llegó a torear mas de 15 corridas en la temporada 1886-7. "Guerrita" también gustó mucho en la temporada 1887-8. Fue herido gravemente en su última actuación, lo que retrasó su vuelta a España, en donde se le esperaba con anhelo, especialmente en su Córdoba natal. Sus paisanas, infatuadas con el torero y preocupadas por su tardanza en volver de Cuba, cantaban esta copla popular:


Ni me lavo, ni me peino
Ni me asomo a la ventana,
Hasta que no vea venir
A "Guerrita" de la Habana.


En Cuba muchos diestros españoles encontraron gloria y ganaron buen dinero, pero dos de ellos perdieron la vida, uno como consecuencia de una herida de toro y el otro por una causa más mundana. El de 10 de diciembre de 1893, el novillero Francisco Ojeda murió por una cornada sufrida en Puerto Príncipe. Sin embargo, la muerte del famoso matador Curro "Cuchares" fue menos gloriosa, ya que falleció en La Habana el 5 de diciembre del 1868 a consecuencia de la entonces incurable enfermedad 'el vomito negro'. Curiosamente, por un malentendido, su enfermedad causó un gran escándalo, ya que la plaza estaba completamente llena, y al no presentarse el matador en el ruedo por su enfermedad, el público, creyendo que su ausencia era un engaño, casi destruyó la plaza. Cuando se conoció el verdadero motivo por el cual "Cúchares" no apareció en el ruedo y el triste desenlace que le ocasionó su enfermedad, el daño ya estaba hecho.


Las corridas fueron prohibidas el 10 de octubre del 1899 por la Orden Militar dictada por el Gobierno Interventor norteamericano. Aunque después de la Independencia se han hecho varios intentos de volverlas a celebrar en su integridad, únicamente se ha conseguido hacer unas exhibiciones sin banderillear o matar a los toros.


En 1910, 1914 y 1915 se introdujeron mociones para permitir las corridas de nuevo en la isla pero el Congreso no las votó favorablemente en ninguna de las tres ocasiones.


Hubo también algunos intentos de saltarse a la torera la ley pero igualmente fallaron. En 1923 se importaron seis toros mexicanos y se contrató a Rafael Gómez "El Gallo", pero la autoridad no permitió la celebración del espectáculo. Otra intentona sucedió en el 1934. En esta ocasión se creyó sería más fácil el burlar la ley al anunciar al matador norteamericano Sidney Franklin. Esta vez la oposición la capitalizó desde el continente americano The American Humane Association, que incluso publicó y distribuyó el panfleto en español En Contra de las Corridas de Toros. La oposición de nuevo triunfó y no hubo corrida.


Finalmente, el gobierno permitió que se dieran unas corridas en la Habana sin que se mataran o banderillearan los toros. Esto sucedió en Estadio Tropical, de una capacidad de 13.000 espectadores, el 27 de abril, y 4 y 11 de mayo del 1934, con la actuación de Jaime Noaín y Rafael Ponce "Rafaelillo", el abuelo del gran maestro actual Enrique Ponce. Los toros fueron de la ganadería mexicana de "San Mateo". Los eventos tuvieron éxito, tanto que, el banderillero "Torquito" se atrevió a colocar un par de banderillas con el beneplácito de los espectadores. No obstante, el ignorar la ley le costó el tener que aparecer ante la justicia, acusado de hacerle daño a un animal. Se libró de la cárcel gracias a la ocurrencia de su abogado, quien basó su defensa en que "la parte ofendida---el toro--- no se presentó al juicio".


El 30 y 31 de agosto del 1947, otros dos simulacros de corridas se presentaron en el Estadio de la Habana. La primera corrida se celebró sin novedad, pero la segunda no se concluyó por la lluvia. Con toros colombianos de 'Aguas Vivas' actuaron las grandes estrellas mexicanas Fermín Espinosa "Armillita" y Silverio Pérez.


Esta presentación sería el último espectáculo taurino celebrado en "La Perla del Caribe". A pesar de que en el 23 de enero del 1973 se consiguiera que la Ley-decreto #1973 autorizara corridas en Nueva Gerona, en la Isla de Pino, donde se construiría una plaza de toros, el proyecto no se realizaría, como tampoco se materializó el intento de dar corridas de toros en la Habana el primer año de este siglo, al cual ya al principio me referí.


Nadie puede ver el futuro. Pero me atrevo a pronosticar que por haberse roto la tradición de la fiesta brava y por falta de raíces taurinas criollas, en la futura Cuba Libre el toreo no volverá a practicarse en su integridad. La tauromaquia permanecerá únicamente como un curioso asterisco en la historia de la cultura popular cubana.

Jugando con el toro bajo una tormenta de agua y viento

El diluvio que cayó sobre La Maestranza obligó a los toreros a mostrar lo más genuino de sí mismos, a luchar contra los toros y los elementos

Jugando con el toro bajo una tormenta de agua y viento
El cartel de Sevilla era ayer el de la felicidad, la tradicional corrida pop de sábado de feria. Pero, tras un primer toro muy soso que mató un Cordobés algo cabizbajo, irrumpió la lluvia y el vendaval en La Maestranza, convirtiéndose la tarde en algo más interesante y auténtico. Con el ruedo empapado y las líneas de picar tiñendo el albero de rojo, los tres toreros adquirieron un aire de cowboys, de personajes de Howard Hawks batiéndose con el toro y los elementos.
Padilla, intuitivo para todo lo que tiene que ver con el corazón y la épica, lo vio muy claro y cedió un par de banderillas a un colosal Fandi que retrocedió lo indecible carrera atrás con el toro, para colocar un grandioso par en los medios. El toro se vino abajo en el tercer tercio, pero la tarde subía en interés a medida que arreciaba el diluvio, que permitió a los toreros mostrar su personalidad más genuina.
Ya en pleno río rojo, Fandi devolvió el gesto a Padilla, para banderillear a la par. Pero lo bonito no fue que compartieran los palos, sino que compartieron el albero. El Fandi se dejó llevar por su infantil energía y se puso a jugar con el toro, colocándolo en los terrenos a pecho descubierto, haciendo el quite a golpe de zancada y cerrando el tercio con un sobresaliente par al violín. El toro, el mejor del encierro de Torrestrella, se sumó al juego acudiendo embarrado a los toques de un Fandi alegre de repertorio. La estocada fue de ley y el trofeo otorgado, generoso pero legítimo.
El Cordobés lidió su segundo bajo un vendaval que no le permitió estar cómodo ni un instante, y ahí estuvo la gracia de la faena. Había que aguantar una muleta progresivamente calada que el viento quería arrancar de las manos, había que evitar los tropiezos en el fango, y además había que salir indemne de las acometidas imprevisibles de un animal que perdía el rumbo de la embestida al resbalar sus pezuñas. Era necesario el juego y la lucha con el toro y el Cordobés hizo todo eso.
Lo mismo podemos decir del señor del western taurino, el heroico Juan José Padilla, que quiso comerse al quinto de la tarde toreando en puro Padilla, con sus largas cambiadas y sus eléctricas chicuelinas. El toro se desfondó para desesperación de este torero que no imagina la tarde sin el triunfo. Padilla cabalga.
El sexto del Fandi fue la confirmación de que el torero había entendido la tarde. De nuevo los recortes, las rodillas en el suelo, las banderillas puestas en plenitud de gracilidad… En definitiva, los juegos con el toro. Buscó el Fandi la emoción en el último tercio, pero el animal pronto se hundió en el pozo en que se había convertido La Maestranza. Aun así, tras otra fantástica estocada, hubo petición de oreja, bien denegada, y una merecida vuelta al ruedo bajo el diluvio.

Madrid celebrará la gran fiesta de la Cultura y el Toreo


El ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, inaugurará el 7 de mayo y con motivo de las ferias taurinas de San Isidro y del Arte y la Cultura, un espacio cultural por el que pasarán desde el nobel Mario Vargas Llosa, hasta el músico Andrés Calamaro y el torero Cayetano Rivera.
El denominado 'Espacio Arte y Cultura', un recinto de 800 metros cuadrados aledaño a la plaza de toros de Las Ventas, creado por Taurodelta y Arte Taurino Tour, acogerá debates, conferencias, música y exposiciones fotográficas entre otros eventos.
Tras el acto de inauguración, al que también está previsto que asistan la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, el escritor Vargas Llosa participará en un coloquio titulado"Conversación en la catedral del toreo". El coloquio también contará con la participación del escritor Fernando Sánchez Dragó, coordinador de las actividades del recinto, informó hoy la empresa Taurodelta, que gestiona el coso y que tiene también la responsabilidad de la nueva instalación.
Además, el 'Espacio Arte y Cultura' acogerá conferencias, exposiciones y música en directo, para las que participarán entre otros, los escritores Fernando Arrabal y Fernando Savater, el pintor Jaume Queralt y la cantaora Estrella Morente.
Habrá también convocatorias con personalidades del mundo de la política, el deporte y otras actividades de relevancia social, para lo que se habilitará una zona 'vip'.
Del mundo taurino está previsto que asistan Cayetano Rivera, que tiene anunciada una 'Charla entre amigos' bajo el epígrafe de 'Trayectorias que marcan tendencia'; el periodista Manuel Molés, que presentará un homenaje al recordado Antonio Chenel "Antoñete"; los ganaderos Victorino Martín, Juan Pedro Domecq y Carlos Núñez; y el veterano fotógrafo Francisco Cano.
En los coloquios que se celebrarán al término de cada corrida está previsto que acudan el académico Luis María Ansón, el director de cine José Luis Garci, el músico José María Sanz 'Loquillo', el poeta Luis Alberto de Cuenca, el cantautor Caco Senante y el político Enrique Múgica.
Colaboraciones especiales en 'Espacio Arte y Cultura' serán las del Museo Taurino de Valencia y la biblioteca John Kennedy Library, que participan en la exposición fotográfica 'Hemingway, España era una fiesta'; y de Metro de Madrid, que instalará el proyecto fotográfico 'Vía Torográfica' en diversas estaciones de este medio de transporte.
elmundo.es

sábado, 28 de abril de 2012