viernes, 25 de mayo de 2012
“PODADOR” OTRO GRAN TORO DE “CUADRI” QUE YA TIENE SU AZULEJO EN LA VENTA DE “EL BATÁN”
(Javier Salamanca)
Son 6 los azulejos
que tiene la divisa de Trigueros en la Venta de El Batán, lugar cuya apertura
es apoyada por Don Fernando Cuadri, el actual responsable de la ganadería.
“Podador” fue lidiado
por el diestro vasco Iván Fandiño el 2
de Junio de 2011, no estuvo mal el torero, cortó una oreja, pero el toro en mi
opinión era de dos, noble y repetidor, entró dos veces al caballo, una tercera
pedimos algunos, la verdad es que fue un buen toro para el torero, no tanto
para el aficionado.
Nació en Enero de
2007 y pesó 631 kilos, nº 12, negro listón, además del premio del Ayuntamiento
de Madrid al toro mas bravo de San Isidro, ha recibido varios más.
Ya falta menos para
el día 1 de Junio, día mundial de los “Cuadriadictos”.
Fotos: Gilberto y
J. Salamanca
jueves, 24 de mayo de 2012
El guardián de Las Ventas
Faustino Herranz ‘El Rosco’: «La fiesta no necesita orejas; necesita toros»
En la piedra de la Plaza de Toros de Las Ventas, tendido
siete, fila 12 asiento 38, en ese trozo de granito hay una muesca
redonda, como un pocillo. Se lo han hecho las posaderas de El Rosco, de
tanto sentarse tarde tras tarde. Desde ese medio metro cuadrado de
plaza, truena la voz de Las Ventas, seca, rotunda cortando el silencio
de la faena... «¡Me voy a bajar!», dice, y a veces se baja. Se queja
Faustino Herranz, aficionado casi drogadicto de la fiesta de los toros,
constructor en paro y pesadilla de algunos toreros, ganaderos,
apoderados y presidentes, uno de los ‘niños malos’ del temible Siete de
Madrid, guardián de la ortodoxia venteña y por continuación de la fiesta
de los toros en general.
Es alto, ancho de hombros, serio de cara. El Rosco tiene
trapío y hondura, como uno de esos toros que aplaude en cuanto asoman el
morro por la puerta de chiqueros. A otros los pita y pide que los
devuelvan. También tiene algo de sheriff de Alabama en una peli de los
ochenta, o de esos personajes de las peleas del Oeste, tal vez por su
costumbre de meterse en líos, que se ha metido en todos. Porque el Rosco
se limita a hablar en alto, pero lo que dice no gusta. «Esta fiesta no
necesita juerga y orejas, sino un toro encastado. No esos toros que van
levantando las asistencias, que les ponen dos banderillas para que le
hagan una faena a media altura y le corten dos orejas de las que no se
acuerda nadie», se explica.
Para los profanos, en la ecuación que plantea Herranz hay
un toro y un torero, pero primero está el toro, un animal fiero que
permita la emoción. Y sin el toro no hay nada, de ahí su mosqueo y el de
tantos otros que le siguen. Es la fiesta del «toro obediente, ovejuno»,
el que ha llenado de calvas los tendidos, según el esquema lógico del
presidente de la Asociación El Toro de Madrid. Ese animal totémico es
meta y camino, la única manera de llegar a la grandeza de la fiesta
llamada de los toros, no de los toreros. De entre todos ellos, si se le
pide uno recuerda a ‘Guitarrero’ de Hernández Pla, al que aún se lo
imagina galopando a cuatro patas detrás de la muleta de El Cid «en esos
naturales largos, largos, largos».
Multas y amenazas
Rosco lo vio sentado en la piedra ardiente del sol de
Madrid a la que llegó en 1978. Desde entonces se ha perdido muy poco.
Siempre ha estado allí, como un «buscador de emociones» y como el azote
del sistema de un espectáculo bestial y sensible al mismo tiempo que
debe ser la fiesta. Se ha puesto delante enemigos de todos los pelajes
que en ocasiones metieron la pata con él. Durante cuatro años lo
despertaban a las cuatro de la mañana para amenazarle por teléfono y de
vez en cuando le dejaban notas en el cristal del coche: «Cuando te
subas, saltarás por los aires». Otras veces metió él la pata, como
cuando un comentario machista y ofensivo a una veterinaria le costó una
condena y 250.000 pesetas de multa.
Así es El Rosco: grande, duro, sonoro y excesivo, como el
propio espectáculo en el que se mueve como un verso suelto. Muchos le
acusan de ser «reventador de la fiesta» a la que defiende –«Esos me lo
dicen de lejos porque saben que si les hablo de cerca los convenzo»– y
de no disfrutar, pero en su relato hay mucha pasión. Se viene arriba
cuando recuerda a José Tomás. «Mira, estaba allí y se metió el capote
detrás de los riñones y lo citó con la femoral. Se le vino el toro y
cuando estaba a dos metros le enseñó la puntita del capote y el toro lo
mandó... Allí arriba. Se recompuso y volvió a hacer lo mismo en el mismo
sitio. Lo volvió a citar y le sacó la punta del capote y... El resto de
la gaonera la vimos de pie, claro.
http://www.elnortedecastilla.es/
foto: http://torostarifa.blogspot.com.es/2009_05_01_archive.html
LLEGO EL MEDIO-TORO DE JUAN PEDRO
Cuando el Arte entra por Las Ventas el toro bravo salta por la andanada.
Burladero IKEA
Juan Pedro, por favor, devuelva usted la placa (de corrida más brava 2011).
La bravura integral
La bravura derivada
Sánchez Dragó y Arrabal ya barruntaban que el morantismo iba a llegar.
José Antonio, ni el quite del perdón te salva.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Murieron con las orejas puestas
Se mascullaba en la grada por la memoria de aquel Alcurrucén
con el que Julito Aparicio ascendió
hasta esa cota, altísima, desde la que lleva despeñándose unos cuantos años. Se
ha mentado aquel 6-J de 2008, el día de la resaca de la enésima venida del
Salvador de Galapagar, cuando El Cid debió –cual Thor con su martillo-
enarbolar su zocata en lo alto del escalafón para así dejar claro quién carajo era el
gallo del corral, y mira tú por dónde apareció de matute Perera y se convirtió
para nosotros en el clavo ardiendo que metería bulla, más si cabe, en la têtê de la course de los matadores en
ese momento.
Se han oído cuchicheos entre dientes también de ese Fandiño
que con su arrojo vizcaíno y su aiválaostia
insistente consiguió hacer de Las Ventas su Hamelin y seguirle cada vez que
sonaba la flauta.
Hoy los de Núñez se han ido con las pelúas puestas, cuando primero, tercero y cuarto (como mínimo) han
sido propicios para salir en volandas a hombros de capitalistas Alcalá para
arriba.
El Cid, que es como nuestro particular soldado Ryan al que
todos buscamos y nadie encuentra, ha sumado un sello más a esa cartilla de
racionamiento a la que ya nos ha mal acostumbrado (la oreja del año pasado fue
fraternal, como la propina de los Domingos de un padrino). Ha tenido dos toros
de triunfo, confortables para el toreo y propicios para el tercio de muleta,
bonancibles, francos, sin un reproche que echarles, sobre todo en su segundo, “Fiscal”
llamado, que según los auditores de Standard & Poor´s que habitan en los
mentideros era de rating Triple A, o sea, el toro de la Feria. Le ha faltado a la
corrida en general, y a esto burel en particular, parte del tercio de varas que
se ha recetado por exceso en anteriores corridas. Cruditos y sin ahormar
defectos se han presentado los morlacos a la muleta, síntomas que se han
enfatizado en este segundo de Manuel Jesús, que tras dos buenas tandas con la
derecha y al cambiarse de mano no ha sido capaz de acoplarse con este “Fiscal”
y ejercer el mando que ya había atesorado hasta ese instante.
Pedirle a Miguel Ángel Perera que sea escueto y práctico en
sus faenas es como ir al Burger King y pedir una ensalada. Mucho nos tememos
que después de la encerrona en ese Otoño venteño de hace ya tres años, con esas
cornadas a pares que para más inri se complicaron durante ese mismo Invierno,
Perera no volverá ni a tener la confianza que sólo la plenitud física te otorga
ni a combinar ese gusto por el toreo que sí posee con las correctas lecturas de
los terrenos y de las faenas a realizar. De hoy recordaremos el incalculable
tesón que ha derrochado con el que hacía quinto, manso de Cossío, porque ir más
allá es ponerse a cavilar y eso nos llevaría a hablar de arrimón y faena para
la galería.
Cuando entras en todos los quites, cuando pruebas a hacer
tus faenas en distintos terrenos según la demanda, cuando te tiras a matar como
el niño que hace bomba en la piscina, es entonces cuando creemos que ese guiño
de honradez sirve de salvoconducto para irse de la plaza de Madrid con barbilla
altiva. Sin llegar a ser un esteta con los trastos –que lo bueno es que él no
lo pretende- este Fandiño te engancha para que antes de terminar ya le eches de
menos, de que llegue la próxima visita suya. A este chico nada podemos
reprocharle hoy, a sabiendas de sus cositas a mejorar y de que por estos
predios le hemos visto más atinado en pasadas ocasiones.
Entretenida y solaz la tarde de hoy, así como el rato de
después de los toros con nuestros amigos David El Toro de la Jota, Pedro Dominguillos
y Josemi de Zaragoza, que, como los de Alcurrucén, también se han ido sin mucho
castigo pero han dado juego mientras han durado las fuerzas. A lo mejor por eso
nos ha parecido amena la tarde.
martes, 22 de mayo de 2012
Perera: 'Las Ventas es la plaza más intransigente del mundo'
"Tras Cataluña puede caer San Sebastián: rechazan todo lo que huela a España", afirma el torero.
Desde que los toreros reivindicaran el reparto del beneficio que genera la transmisión de las televisiones se palpa la tensión. Miguel Ángel Perera ha pagado un alto precio que le ha apartado de las ferias de Valencia y Sevilla, aunque los días 22 y 29 de este mes de mayo estará en la Feria de San Isidro, en Las Ventas...
-¿A qué le tiene más miedo, al toro o al tendido 7?
-Al toro.
-¿Las Ventas es la plaza más dura del mundo?
-Es donde más gente pretende presumir del conocimiento que tiene... En los últimos años se ha convertido en la más intransigente y eso es diferente a la exigencia. Creo que es la plaza en la que menos entendidos y aficionados se congregan...
-¿Quiere decir que a Las Ventas va la gente a que la vean?
-Va mucho público, pero hay muchos que quieren hacerse notar y eso lo consiguen siendo altisonantes, boceando, diciéndole al torero que se cruce o cualquier barbaridad para que los cinco de al lado le rían las gracias y le aplaudan... Sé que el que paga, manda, pero de la exigencia a la intransigencia hay un límite...
-Por eso, cuando se encerró con seis toros en Las Ventas y le cogió el toro, siguió. ¿Eso no es una insensatez?
-Sí. Lo que sucede es que en esos momentos no piensas... Es un gran reto contra uno mismo en el que lo que quieres es aguantar el dolor y rematar la faena...
-El Rey suele estar en la barrera de Las Ventas, pero es muy poco habitual que estén el Príncipe Felipe o Doña Letizia...
-Me gustaría que estuvieran, pero si no tienen afición, imagino que lo evitarán, aunque el protocolo lo pida. Espero que podamos contar muchos años más con el beneplácito del Rey...
-¿Suele reunirse el Monarca con los toreros en la plaza?
-Sí. Yo he tenido esa suerte y te impone muchísimo estar con alguien tan inaccesible y poder intercambiar unas palabras. Es otra cosa que debo agradecer a esta profesión.
-Usted es de los que se arrima siguiendo los pasos de Paco Ojeda. ¿Quién sufre más cuando torea, su mujer o su madre?
-¡Tendría que preguntárselo a ellas! Pero creo que mi madre. Ella me ha llevado dentro, me ha parío, me ha visto crecer física y profesionalmente; me grababa cuando era un crío y toreaba a los becerrillos; ha estado conmigo en los percances... Es una mujer muy dura; nunca la he visto llorar ni quejarse, aunque la procesión vaya por dentro. Sé que mi mujer también sufre, ¡y mucho!, pero ¡una madre siempre es una madre!
-¿Influye que Verónica haya convivido con los toros desde pequeña al ser la hija del Niño de la Capea?
-No le pilla de sorpresa, pero nadie se acostumbra a ver el sufrimiento de una cornada.
-¿Acuden a verle a la plaza?
-Sí, siempre que pueden.
-¿Se siente solo en la polémica surgida por los derechos de imagen? Junto a El Juli, aparentemente, son los cabecillas de lo que se llama el G-10.
-Creo que la polémica surge porque no se ha explicado bien. Los empresarios van por delante de los toreros. Mientras nosotros entrenamos con los toros, ellos han movido los hilos, han contactado con la Prensa y han hecho llegar al público una opinión sesgada contra nosotros. Lo cierto es que ni El Juli ni yo hemos estado en las ferias de Valencia y Sevilla y otros miembros del G-10 sí. Influye que nuestros apoderados no sean además empresarios...
-¿Qué piden?
-Lo que pretendíamos es que el dinero que hubiera de derechos de imagen fuera en un 50% para los toreros,
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