sábado, 4 de febrero de 2012

El toro en el mundo


La evolución del toro de lidia en las naciones, de Europa y América donde se celebran corridas de toros es un tema tan interesante como poco estudiado. Se dan en los siguientes países: Francia, Portugal, México, Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú.
Francia

En Francia las corridas de toros tienen una larga tradición. Durante los siglos XIV y XV, en el sur de Francia, se toreaban las resese conducidas al matadero, sobre todo en Burdeos. En el siglo XVI las autoridades bordolesas prohibían las corridas en las vías publicas y las autorizaban en lugares cerrados, de donde provienen los tradicionales juegos con las vacas landesas.
Los primeros documenteos sobre juegos táuricos datan del siglo XVI en Arlés, donde se celebra la corrida al estilo provenzal con toros y vacas de La Camarga.
Burdeos y los toros landeses y Arlés y los camargueses son los dos focos, principales donde nace la afición taurina fracesa, considerada hoy día, incluso en España, como una de las más doctas del mundo.
En Arlés se corría el toro camargués, parecido al toro navarro. Eran veletos, fuertes y de muchas piernas.
Las ganaderías francesas están fundadas sobre ganados camargués, que comenzaron a cruzar a mediados del siglo XIX con sangre navarra y, posteriormente, de otras procedencias.
El ganado landés, de origen pirenaico y tambien parecido al toro navarro, se utiliza para la llamada "corrida libre" "corrida landesa". Exiten el las landas 25 ganaderías que sirven para este tipo de espectáculo. Estos toros y vacas no se destinan nunca (tampoco sirven) para la corrida española.
En La Camarga, la tierra es llana y abundan las marismas con pastos frescos y nutricos que permiten la cría de ganado montaraz. Los toros bravos son anchos de cuerna, de genio áspero, que ha devenido en toro de lidia gracias a una depurada selección.




  • Portugal




  • Las corridas en Portugal son tan antiguas como en España, con la diferencia de que el rejoneo es fundamental. Apartier de 1836 se estableció el embolado de los cuernos y se prohibió la corrida de muerte.
    En Portugal existen unas 60 ganaderías de bravo; un importante número de ellas están adscritas a las distintas asociaciones ganaderas españolas.
    A partir de mediados del siglo XIX se inició el afinamiento de la mayoría del ganado bravo portugués. los ganaderos lusos adquirieron vacas y sementales españoles y comenzaron a efectuar faenas de tienta. De la antigua raza portuguesa, un toro basto procedente del norte, de origen prehistórico como el español, quedan todavía algunos restos.
    El ganado portugués obtuvo resonantes éxitos en España con sus productos, que destacaban por ser bravísimos y muy duros. Entre todos los pioneros, Rafael José de Cunha, Juan de Sousa o de Estevao Antonio de Oliveira, destacó don Antonio José Palha. Este formó su ganadería hacia 1870 con vacas y toros de dos ganaderos portugueses, que luego aumentó al cruzar con varias sangres españolas.
    Hoy día el toro portugués es cotizadísimo en las principales plazas de España y sur de Francia.
    • America

    Los bovinos fueron introducidos en América por los españoles, mas como fuente de abastecimiento que como instrumento como instrumento para el juego de la lidia. El ganado proliferó tato que muchas huyeron a al selva y se hicieron salvajes.
    El ganado salvaje, cimarrón, más los ejemplares que con cierta bravura llegaron de España y los bravos que con posteridad fueron expresamente llevados crearon una casta.
    El tratadista taurino José de la Tixera escribió en 1802: "En los reinos de México, Lima y otros de la America española se crían toros de bastante alzada y bravos, aunque para las varas, banderillas y estoques, de muy inferior valetía que los nuestros de la Península". Y continúa: "La principal causa física de semejante variedad consiste en la diferencia notable que hay entre aquellos y estos climas, y en lo menos sustancioso de los pastos de allí. Por consiguiente, no son los toros americanos tan ligeros resueltos y prontos".
    El ganadero cebú criollo es utilizado para capeas, modestos festejos y las populares y peligrosísimas "corrajelas".
    La difusión del toro de América no ha sido hmogénea. Por ejemplo, hay países con una cierta tradición taurina que carecen de ganaderías e incluso de plazas estables. En estos países la fiestas es algo primitivo y marginal, más cercano a las capaes de Castilla que a las corridas actuales; aunque en raras ocasiones se han organizado corridas serias. Estos países son, por orden de importancia, Bolovia, Costa Rica, Guatemala, Panamá y Nicaragua.
    En Bolivia el ganado criollo da magnífica lidia; para las corridas de cierta importacia se adquieren reses peruanas. En Costa Rica se torea el ganado criollo, el cebú y, en ocasiones extraordinarias, ganado mexicano.
    En Guatemala se utiliza el cebú y toros mexicanos para las contadas corridas serias que se celebran.
    En Panamá, donde tampoco se celebran muchos festejos serios, el toro bravo lo importan de México y de Colombia. Para sus festejos populares utilizan el ganado criollo.
    En Nicaragua, donde son muy populares las "corralejas", se utiliza el ganado salvaje, criollo y cebú. Corridas de toros creo que no se han celebrado.
    México es la nación americana con más peso específico en la fiesta de los toros. La primera corrida se celebró en la ciudad se México el 24 de junio de 1526 para festejar el regreso de Hernán Cortés de las Hibueras. A partir de 1529 se instituyen de manera oficial las corridas de toros según acuerdo de la autoridad: "Todos los años por honra de la fiesta de Señor San Hipólito, en cuyo día se ganó esta ciudad, se corren siete toros".
    México es, taurinamente, el segundo país del mundo por la cantidad de plazas de toros , la cantidad y cualidad de sus toreros y ganaderos, por las muchas corridas que se celebran durante todo el año y por el alto grado de afición, pasión y conocimientos del pueblo mexicano.
    En México hay unas setenta ganderías importantes y unas treinta de bravo también, de mos categoría. También subsisten ganaderías de media casta que se lidian en las populares "charreras".
    Los primeros toros bravos llegados a México en 1552 eran de casta navarra. Fue el germen de la gandería mexicana. Aunque en España el toro navarro fue eliminado en México aun se conserva en algunas ganaderías.
    El primer ganadero mexicano fue Juan Gutierrez Altamirano, primo hermano de Hernán Cortés. En su hacienda de Atenco en el valle de Toluca, los toros navarros se cruzaron con el ganado criollo en estado salvaje.
    Como tado curioso hay que señalar que uno de los padres de la patria mexicana, el cuara Hidalgo, fue aficionado a los toros , amigo de toreros y en parte ganadero. Miguel Hidalgo Castilla, héroe de la independencia mexicana, tuvo las haciendas ganaderas de Jaripeo, Santa Rosa y, la mas famosa, de San Nicolás de Peralta, donde crió toros bravos de lidia.
    En el siglo XIX los ganaderos mexicanos inician el afinamiento de las vacadas trayendo reses de España procedentes de Castilla, Navarra, Salamanca y Andalucia.
    Luis Uriarte, en uno de sus brillantes estudios sobre el toro de lidia, hace las siguientes apreciaciones: "Las primitivas ganaderias de lidia mexicanas, aunque abundante en cantidad, no adquierieron por lo común gran nombradía de calidad, a consecuencia de ser cuneras.
    La afición y el entusiasmo de algunos ganaderos, que supieron imponerse de la técnica imprescindible para la cría del buen toro de lidia, sin olvidar el principio selectivo de enriquecer antetodo la sangre pobre con la fructífera de procedencia española, consiguieron que la ganadería brava del pais progresara y rindiera valiosos productos".
    La ganadería mexicana sufrió además en su evolución la prohibicion de las corridas de toros decretada por Benito Juaréz en 1867, y luego los efectos de la Revolución en 1911. Como es natural, en circunstancias tan adversas en México, tomó carta de naturaleza la costumbre de perdonar la viada los toros de bravura provada en excepcional pelea para sementales.
    Las primeras ganaderias mexicanas que obtuvieron fama en el siglo XIX fueron SanCristobal de Trampa, el Salitre, San Nicolás de Peralta, Malpaso, Tepeyahualco, Gutimapé, Nopalapán, Queréndaro y Parangueo.
    Las más importantes por antiguedad fueron Atenco, el Contadero, que hoy se anuncia Xajay, Sandiego de los padres y Santín.
    El toro mexicano procede principalmente de Saltillo y en menor medida de tiene Sangre Miura, Veragua y Murube.
    El la actualidad las ganderias más cotizadas son las de San Mateo; La Punta, Piedras Negras, Rancho Seco, Pastaje, Garfias y LLaguno.
    Colombia inicia su tradición taurina en el siglo XVI. Las primeras corridas de toros se celebraron en la plaza Mayor de Santa Fe de Bogotá. Las fiestas de toros se efectuaban para festejar la llegada del nuevo virrey, para la exaltación del monarca español o cualquiere otro acontecimiento de especial relieve. También , a la par, se corrían en fiestas toros enmaromados por calles y plazuelas.
    Las fiestas de los toros arraigó tanto en Colombia que continuo tras la independecia y superó, como en México, diversos intententos prohibicionistas.
    Sin embargo, hasta 1980 no llegan a Colombia verdaderos toreros profesionales. Hasta entonces ni los toros ni lo lidiadores tales. Era la fiesta lo más parecido a una capea, si el menor orden.
    La presencia del bovino en Colombia dada del siglo XVI y eran oriundos de Navarra y Extremadura. En aquellas tierras cálidas y fértiles el toro se adaptó magníficamente y se multipliclo sin ningún cuiadado por parte del hombre.
    A pesar de la guerra de la Independencia, y luego de las guerras civiles, persistieron núcleos considerables de ganado bravo.
    El ganado criollo, con muchos caracteres de ganado bravo sin cruces con ninguna otra raza, fue el germen de las actuales ganaderias de lida colombianas.
    En el año 1925, el señor Sanz de Santamaría fundó la primera ganadería de bravo en Colombia, llamada Mondeño, con vacas criollas y siminente de Santa Coloma.
    En Colombia hay que distinguir dos tipos de toros según dónde estén establecidos. Los de las tierras altas y frías en la sabana bogotana, a mas de 2.600 metros sobre el nivel del mar, y los de climas medios y cálidos a menos de 1.500 metros de altitud.
    Los toros de tierras altas gozan de climas sanos, aguas excelentes, pastos nutritivos. Los de tierras medias viven con aguas insalubres y alimentos de pocas calidad, además están acosados por numerosas plagas. El toro de las "tierras calientes" es de inferior trapío, más basto de tipo y menos bravo.
    Mondeño sienta las bases de la ganadería colombiana, y si bien se hacen grandes esfuerzos para mejorar la calidad, el nivel deseable de bravura no se ha alcanzado. La mayor parte de las ganaderías colombianas se han hecho a retazos, adquieriendo vacas y toros aquí y allá, sin ningun criterio establecido.
    Muchas ganaderías colombianas se han formado a partir de vacas criollas y cuneras, cruzadas con toros puros. Otras son el producto de mezclas de ganaderías españolas muy diferentes en cuanto a tipo, procedencia y temperamento. Por último, hay ganaderías puras poero hechas con vacas de desecho de tienta.
    Las ganaderías más cotizadas de Colombia son la citada de Mondeño, Ambaló, Guachicono, Iacasuco, Clara Sierrra, Achury Viejo, Fuentelapeña, Salento Aguas Vivas, El Socorro y Campo Pequeño.
    En Ecuador, la fiesta de toros comienza a tomar auge a finales del siglo XIX. Pero es a partir de 1920 cuando las grandes figuras españolas acuden a torear a la feria de Quito, hoy dia una de las más importantes de América.
    Ecuador sólo tiene cinco plazas de toros de obra, pero se celebran al año aproximadamente 75 festejos entre corridas de toros y novilladas. En poblaciones donde no existen plazas de toros se improvisan con carros y empalizadas. Es imposible calcular el número de festejos que se celebran. Sin embargo por lo benigno del clima y la pasión de los ecuatorianos por los toros, las fiestas son continuas a lo largo del año.
    Los primeros toros fueron llevados a Ecuador por los colonizadores españoles. Enadelante, estas reses de origen navarro, se cruzaron con las cebúes, dando lugar al actual ganado criollo.
    En los últimos años, Ecuador ha importado toros de España para formar ganaderías de casta. Un esfuerzo que no puede resultar baldío, pues Ecuador es un país de abundantes y ricos pastos, con un clima magnífico y abundantes lluvias, con lo cual el agua está garantizada.
    De las ganaderías ecuatorianas la más famosa es la de Huagrahuasi, que quiere decir en quechua "La Casa del Toro". Procedentes de Pinto Barreiros, Santa Coloma, semental de Juan Pedro Domecq. Atocha, Santo Domingo y Campo Agrado son otras vacadas distinguidas.
    Perú cuenta con la plaza de toros más antigua del continente americano: la plaza de Acho en Lima, ergida en 1765 e inagurada, aún sin terminar en 1766, el domingo 17 de febrero.
    Las corridas de toros en Perú están ligadas a los primeros años de la conquista En 1538 se corrieron toros en Lima para festejar la derrota de los partidarios de Almagro. Se sabe que en 1540 el mismo Francisco Pizarro alanceó un toro en la plaza de Lima. De hecho, en Lima quedaron oficializadas las corridas en 1556, con la llegada del virrey Hurtado de Mendoza.
    En la plaza Mayor de Lima se celebran los festejos cerrandose con talanqueras, tablados y barreras todo el contorno interior de la plaza. Aparta cuatro corridas principales al año, se daban extraordinarias con cualquier pretesto: llegada del virrey, cumpleaños del monarca, canonizaciones, etc. También se daban gran número de festejos de menor importancia para los que se habilitaban plazas o plazuelas distantes de la de armas o de la mayor.
    Una suerte indígena muy del agrado de los peruanos fue la de los capeadores a caballo. El jinete en lugar de clavar rejones toreaba con la capa. Era una suerte tan vistosa como elegante.
    Algunos rejoneadores actuales torean desde el caballo, con la manta campera en lugar de la capa.
    En el siglo XIX las corridas en Perú son identicas a las españolas; desaparecen loscapeadores a caballos y se imponen los picadores. En Perú al igual que en toda la Ameríca taurina, se improvisan plazas de toros donde se celebra un indeterminado núnero de festejos durante todo el año.
    El ganado vacuno no se conocia hasta que lo llevaron los colonizadores españoles. Las ganaderías de lidia no se forman hasta principios del siglo XIX, siendo famosas las de La Rinconada de Mala, Caballero y El Olivar.
    En 1821, se empieza a llevar al Perú ganado de casta español, y cuenta la tradición que años antes los frailes trajeron toros bravos de casta navarra que influyeron en la formación del ganado criollo. En 1870 Manuel Miranda adquiere las primeras reses de casta española para formar una ganadería peruana: La Cieneguilla. Cruzó ganado nacional seleccionado con el importado. Esta ganadería desapareció en 1881. exterminada por la cabellería Chilena durante la guerra del Pacífico.
    La Rinconada de Mala y el Olivar son las primeras ganaderías que adquieren sementales españoles. Sus dueños, José de Asín y Celso Vázquez, deben ser considerados los precursores de la gandería brava en el Perú. Procedente del Olivar, forma la ganadería La Viña el señor Victor Montero, y con reses de La Rinconada forma la suya Humberto Fernandini de Yencala.
    En 1940 se forman nuevas ganaderías con ganado de casta, tanto español como mexicano: Huando, Gallese, Salamanca; Chuquizongo y La Salina. En la actualidada Perú cuenta con cerca de veinte ganaderías de casta y la mitad de media casta. En el sur de Perú hubo mucho gando bravo, que debió haber sido de casta en otro tiempo. Se le conoce con el nombre de " toros arequipeños" por venir del departamento de Arequipa. De este tipo de ganaderías de media casta hay alrededor de media docena.
    La feria del Señor de los Milagros, en la bicentenaria plaza de Acho en Lima es una de la más importante del mundo.
    Se lidian toros peruanos, mexicanos y españoles. Para los festejos menores y novillaldas utilizan reses cuneras, de media casta y rara vez de casta.
    En Venezuela, la más antigua fiesta de toros celebrada se verificó el 20 de enero de 1567.
    El cabildo caraqueño aobtubo el privilegio para celebrar quince corridas en Pascua, a fin de sostener la Casa de Misericordia. En ese mismo año se dieron en la palza mayor de Caracas, hoy Simón Bolívar, grandes fiestas de toros para festejar la jura de Carlos IV. A partir de 1864 comenzaron a celebrarse corridas al estilo español. Pero ya en 1726 Fray Tomás de Santa Eugenia llevó hasta las regiones del Orinoco noventa vacas y diez toros.
    La primera ganadería de casta fundada en Venezuela fue la Guayabita en el año 1935. Para ello fue trasladada íntegra la vacada cordobesa de Pallarés desde España a Venezuela. Los primeros productos de Pallarés nacidos en Venezuela se lidiaron en el Nuevo circo de caracas el 17 de septiembre de 1939. Más tarde, Guayabita refrescó la sangre con otros sementales mexicanos y españoles.
    La gnadería brava de lidia en Venezuela no toma cuerpo hasta 1961. Venezuela se nutre principalmente de ganado mexicano y colombiano.
    El ganado criollo es el más bravo y pujante de la República de Venezuela y los mejores ejemplares se crían en Valecia, importante capital del estado de Carabobo.
    Las ganaderías más importantes de Venezuela son los Aranguez, Branger, Guayabita, la más antigua de la República, Santa Mónica y Tarapío, formada por Juan Ernesto Branguer y Fermín Sanz de Santa María, con reses colombianas de Mondeño, portuguesas de Pinto Barreiros y españolas de Martínez Elizondo.

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