Señal: Zarcillo en la derecha y
media luna en la izquierda
Antigüedad: Sin
Antigüedad
Algunos tratadista
la consideran como una casta fundacional, (Morucha Castellana)..También se
considera la ganadería más antigua de España.
Desde 1880 la familia Gamazo esta al frente de la ganadería , se hace con la
mayor parte de el ganado y de la finca "El Raso de Portillo" y ahí
empieza la relación entre esta familia y esta ganadería, una relación que
sigue hasta nuestros días. Don Trifino Gamazo muere en 1918 y le sucede Don
Germán Gamazo y García de los Ríos, en estos años la sangre Navarra es la
predominante, pero ya se añade algo de Gamero Cívico y en menor medida del Conde
de la Corte.
En 1948 toman el mando de la ganadería al fallecer Don Germán, los sobrinos de
este, los hermanos Gamazo y Manglano (José María, Francisco y Iñigo) que son
los actuales propietarios, ellos son los que introducen reses de procedencia
Santa Coloma (Juana Cervantes-Vía Dionisio Rodríguez), esta sangre es la
predominante actualmente, también ha padreado un semental de Benito Mora (Santa
Coloma –Coquilla), perdiendo la sangre de casta Navarra. Actualmente
procedencia Santa Coloma via Dionisio Rodríguez padreando un semental de Benito
Mora via Coquilla.
En 1980 crean otro hierro “El Quiñon” con vacas y sementales de Sancho Dávila
(Ibarra-M. de Domecq) que llevan por separado.
Los toros y novillos de “Raso de Portillo” actualmente pastan en una finca de
800 Hectáreas, finca llamada Raso del Portillo o Quiñon de Valdes abarcaba los
términos de Boecillo, La Pedraja, Aldeamayor de San Martín y Portillo en la
provincia de Valladolid.
En 1749 en la inauguración de la antigua plaza de toros de la calle
de Alcalá, se lidiaron reses de "Raso de Portillo".
Actualmente la ganadería vallisoletanatiene camadas cortas, 2 corridas
de toros y 3 novilladas, una corrida es para Orthez y una novillada para
Parentis (Francia).
Música: Paco del Pozo – Romance de Antonio Ordóñez
La Casa del Toreo celebró ayer la cuarta
de sus conferencias en el salón de Los Califas, que estaba completamente
lleno de público. Los responsables de tanto ambiente fueron Ricardo
Gallardo, propietario de la ganadería Fuente Ymbro y el matador de toros
Juan Serrano Finito de Córdoba . Expectación generada por la concesión al ganadero cordobés del Hierro de Oro como triunfador de la temporada española 2012.
Los dos ponentes fueron presentados por el veterinario José Luis
Prieto Garrido y el presidente de la Casa del Toreo, Rafael Jordano.
Antes de comenzar las disertaciones se proyectó un breve video de la
actuación de Finito con un novillo del ganadero, que en quince años le
han indultado 28 reses (entre toros y novillos).
El proyecto pretende unificar la normativa existente tras el
anterior de 1998 y trata de aspectos como la seguridad, la protección de
los animales y el respeto a las tradiciones
El proyecto del Decreto
que aprueba el nuevo Reglamento sobre los Festejos Taurinos Populares en
Castilla La Mancha ha sido publicado en el Diario Oficial de Castilla
La Mancha el pasado 14 de diciembre, abriéndose un período de 20 días
para que todos los interesados puedan presentar las alegaciones que
correspondan.
Este Decreto fue aprobado en Consejo de Gobierno el pasado 22 de
noviembre y viene a unificar todas las normativas existentes, como el
Decreto de 1998, modificado por dos veces en los años 1999 y 2006, así
como la necesidad de adecuar la normativa a la Ley 7/2011 de 21 de marzo
de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Establecimientos
Públicos de Castilla la Mancha.
Los festejoscomenzarán el 31 de marzo y el ciclocontinuadova del 10 al 21 de abril
La Empresa Pagés ha completado el elenco ganadero con el que contará para la próxima Feria de Abril de 2013.
Los hierros que se lidiarán son los siguientes:
Miura (antigüedad: 30/04/1849)
D. Daniel Ruiz Yagüe (20/09/1914)
D. Victorino Martín Andrés (29/05/1919)
D. José Benítez Cubero (10/09/1939)
D. Victoriano del Río Cortés (12/07/1942)
D. Fermín Bohórquez (17/05/1951)
Torrestrella (02/09/1951)
Hijos de D. Celestino Cuadri Vides (08/04/1956)
Garcigrande (29/06/1986)
D. Joaquín Núñez del Cuvillo (13/05/1991)
El Pilar (30/06/1991)
Fuente Ymbro (17/03/2002)
Corrida de distintas ganaderías
El calendario taurino de la Plaza de Toros de la Real Maestranza de
Caballería de Sevilla comenzará el 31 de marzo (Domingo de Resurrección)
y seguirá el 10 de abril, con una novillada, en ciclo continuado hasta
el 21 de abril.
Nacida a partir de la venta efectuada por Vitorio Villar
en 1922 - seis años antes de que su hermano cediera su parte
correspondiente a Arturo Sánchez Cobaleda -, la rama creada por Pepe
Encinas se encuentra hoy casi tan marginalizada como aquélla.
Pero a diferencia de la vacada de Sánchez Cobaleda, que a pesar de
la lucha heroíca de Barcial continúa en la lista negra, para los
Encinas se adivina un futuro menos oscuro.
Sea en su estado puro en manos de Paco Galache, o mezclada con su
sangre hermana de Barcial gracias a Victorino, la evolucion que se
percibe en ambas ganaderías hace presagiar el final de esta
marginalización penosa impuesta, desde hace años, a todo el encaste.
Todavía en vías de extinción a causa de su reducida población
-menos de tres cientas vacas en total -, el encaste de Encinas lucha por
su supervivencia. Y aunque no está de moda, atraviesa, quizás, uno de
los mejores momentos de su historia.
GALARDONADO CON LA GARROCHA DE PLATA DE LA PEÑA “EL CABALLO”
CARNAVAL DE TORO DE CIUDAD RODRIGO 2013
La
“Peña El Caballo” en reunión extraordinaria decide nombrar a D. Ramón
Garduño Serradilla nace en la villa de Bocacara el 2 de Agosto de 1934
en una familia humilde y trabajadora.
Con veintisiete años se hacer
mayoral de la ganadería de D. Ángel Elías. Empezando su aventura como
encerrador en los carnavales de Ciudad Rodrigo al lado de tan
emblemático ganadero.
Gran jinete que le gustaba preparar los potros
para el trabajo de la finca, cuando en 1984 vuelven los encierros a
caballo a correr las calles de Ciudad Rodrigo, no puede menos Ramón que
poner de nuevo su experiencia a disposición de los organizadores para el
buen hacer del Carnaval de Ciudad Rodrigo.
Joselito, que vestía un “pijama”
flamante, colocó en la mesa el recado de escribir, sentóse y dijo, sonriendo
con amabilidad:
- -A su
disposición. Pregunte usté lo que quiera, que yo le contestaré con muchísimo
gusto.
- -¿A todo?
- -¿Por qué no? A usté, a todo. Pregunte y lo verá.
- -Pues
vamos a verlo. ¿Le gusta a usted torear ganado chico? ¿Le exige usted toros
chicos a las empresas?... Muchas gente lo cree. Dicen que como es usted el
“Guerrita” de ahora, hace lo que “Guerrita” hacía. ¿Es verdad?
- -Qué
ha de ser verdá! Eas son cosas de los enemigos que tiene uno en la afisión. No
es que yo baile de alegría si me suertan un elefante ni que yo pida elefantes…
¿Pa qué voy a desir una tontería? ¡Pero pedir ratones!... Si es
“contraprodusente”, señor. Un ejemplo: Figúrese que le presentan tres platos de
durse, uno muy grande, otro muy chico y otro mediano… ¿Cuá escogerá usté? … Er
grande le estomaga y er chico no le deja satisfecho. ¿No escogerá er mediano,
que le yena sin indigestarle? Esa es la mía: toros proporsiónaos, con edá, con
cuernos y con tipo, que no sean montañas ni borreguetes.
- -¿Y si no hay toros proporcionados?
- -Entre el chico y el grande, me quedo con
el grande. ¿No ve usté que el peligro es iguá y que con el grande hay
lusimiento y con el chico irrisión? Mire usté: los toros más grandes que he
matao este año, menos uno, son los que han valío más parmas, y eran de Miura y
Pablo Romero. Y el que no maté muy bien –uno de D. Eduardo que se lidió en
Seviya y que pesó 411 kilos- “me se” resistió porque era un güey desde las
puntas de los pitones hasta la penca der rabo. Y en cambio, lo más
chiquitines.. ¡No me quió acordá! Seis purgas de Sartiyo, que me cabían por
entre las piernsa, sin cuernos, sin carnes, como espátulas… Er público,
indirnao, de chufla: “Míralo con telescopio”. “¡Qué seis fieras te vas a
cargar!”. Y yo, cabreaísimo, sudaba sangre y me estaba viendo con una corná de
las gordas ensima, porque cada bicharraco de aqueyos, por su podé y sus
intensiones, tenía tanto que matá como seis toros. (…)
--¿Y cómo ha “cogido” usted la muerte de los
toros y ha corregido la colocación de la mano?
- -Y si le contestara a usté que no lo
sé?... Eso de que me criticaran por levantar la mano me tenía rabioso. Yo, en
una fotografía, había visto a “Frascuelo”, perfilado para matar, con la mano
derecha a la altura de la frente y me defendí sitando esa fotografía más de una
ves. Pero como continuaban criticándome, yo , que tengo mucho amor propio y que
creo que to se aprende, bajé la mano pa herir… y empecé a chuparme una de
disjustos que me quitaron hasta el apetito.
- -¿Por qué?
- - Porque con la mano en el tupé mataba yo
más que el cólera y con la mano en el pecho mataba menos que un estornúo. Ni
hería en su sitio, ni ahondaba, ni crusaba… Ya sabe usté que al meterse no se
fija uno mas que en el morriyo y que se mueve la mano izquierda istintivamente…
Pos bien: yo, al cambiar la colocación de la otra, no la podía mover o la movía
mal, y figúrese el resultao. Pero como ensayé miles de veces –porque yo, que he
nasío pa torero, quiero ser buen torero- , me fui sortando, sortando… y ya
consigo darle gusto a la gente.
- - Y a torear de capa, ¿cómo ha aprendido
usted? Hace un año sus verónicas eran vulgarísimas. Y ahora…
Joselito vuelve a reírse.
- - Ahora –exclama- se puen ver, ¿no?... Mi
trabajiyo me ha cosato. Una para enrabiarme, y una para fijarme, y una de
ensayar… Pero como to se aprende… En Saragosa –también eso ha sío bonito- le he
dao a un toro ocho verónicas en una.
- - ¿Cómo es eso?
- - Mu sensiyo: no dejándolo ir. Le di la
primera por la derecha, y al rematarla, teniendo al animá en los vueliyos der
capote, bajé el braso derecho, levanté el izquierdo, giré un poco y di la
segunda, y templando y empapando repetí la suerte, y así yegué a la ortava. Fíjese
usté.
Y Joselito coge un pañuelo y
torea una res invisible, quebrando la cintura,moviendo con elegante lentitud
los brazos y subiéndolos y bajándolos alternativamente para despedirla,
sujetarla y recogerla, mientras explica su lección:
- - ¿Ve usté? … La primera. Y ahora mu
templaíto, la segunda; y ahora, toavía más templao, la tercera; y en seguía,
¡jú!, sin miedo, clavao, la cuarta; y después, lo mismito, con los pitones en
el vientre, la quinta; y luego, duro con la sesta y la sétima, borracho uno
mismo con ese entusiasmo que da er toreo, y , por fin, la ortava, porque er
toro ya no pasó más… ¡Fue también una cosa presiosísima! Crea usté que, al
menos el estilo, la grasia que ca uno trae ar mundo, se aprende tó.
- - Y usted, ¿estudia siempre?
- - Siempre. Yo creo que hemos nasío pa
estudiar y progresar ca uno en lo suyo. Y así, yo tó el invierno ensayo.
- - ¿Y no descansa usted?
- - ¡Digo! Y me divierto. A mí lo que más me
gusta, casi tanto como toreá, es acosá. Tengo tres jacas maraviyosas.
Una, que era del rey, y que le servía pa er polo a su reá majestá, torea ahora
mejó que argunos banderiyeros.
- - ¿Y descansa usted acosando?
- - Acosando. Sí, señó.
(…)
- - Se marcha usté? ¿No quiere usté hacerme er
favó de armosá conmigo?
- - Estoy a régimen. Perdóneme usted.
- - Entonses… hágame usté er favó. Ponga usté
que eso de desí que yo tengo orguyo… es una cosa fea. Yo no tengo orguyo porque
yo no soy un tontaina y porque, desde que nasí, viviendo entre mi gente, que es
muy humirdísima, estoy enamorao de la humirdá. Póngalo usté.
Entrevista a Joselito
"El Gallo", por J.Lòpez Pinillos, Parmeno, en su
casa de la calle Arrieta, junto a la Plaza de Oriente de Madrid, publicada en
el libro "Lo que confiesan los toreros", libro prologado por Joaquín
Vidal (para leer un extracto del mismo pinchar aquí o aquí). Para leer la entrevista
realizada a Juan Belmonte, publicada en este mismo libro, pinchar aquí.
El pasado domingo 23 de diciembre se celebrò en la plaza de toros de
Badajoz una jornada de convivencia entre toreros de plata de pacenses.
En una mañana fria se congregaron los banderilleros y mozos de espadas
más representativos de Badajoz con sus respectivas mujeres e hijos y
degustaron carnes y vinos tipicos de la tierra para despedir en este
acto el año 2012. Entre las personalidades más destacadas se encontraban
Pepe Elbal, Joaquim Praxèdes (Portugal), Fernando González, Paco
Mendez, Ismael Jimenez, Manuel Pozueco y Paco Lozano entre otros.
Niños y mayores aprenden los secretos del arte de la tauromaquia de la mano del diestro Víctor Barrio
Unas cien personas, entre niños y adultos, se dieron cita
el pasado sábado en el polideportivo de Sepúlveda para aprender a
torear de la mano de Víctor Barrio y Javier Herrero. En esta ocasión,
los matadores de toros segovianos contaron con la colaboración del
novillero con picadores Carlos García, el becerrista Igor Pereira y el
alumno de la Escuela Taurina de Salamanca, Eusebio Fernández. La
empresaria Puri Linares y su hija, Vanessa Santos, también se unieron a
los profesionales taurinos para colaborar en esta iniciativa.
Tras una breve demostración de cómo se ejecutan las
principales suertes del toreo, todos los presentes cogieron los trastos
de torear y atendieron a las explicaciones de los profesionales de la
tauromaquia. «Los pequeños estaban entusiasmados. Sin tener que
decírselo se turnaban para hacer de toro y de torero, las dos facetas
les divertían igualmente», declara el sepulvedano Víctor Barrio.
Prácticamente todos los niños que acudieron a esta cita
organizada por los toreros segovianos tenían su capote, regalo de los
últimos Reyes Magos gracias a otra iniciativa de Víctor Barrio. «El año
pasado, con los beneficios obtenidos de un partido entre toreros, los
Magos de Oriente pudieron regalar a los niños de Sepúlveda capotes.
Tener sus propios trastos hace que se interesen más por este mundo que
es, al fin y al cabo, lo que buscamos con estas actividades», afirma el
matador de toros segoviano.
Afición
Si los niños disfrutaron, no lo hicieron menos los
mayores, que estuvieron más de dos horas toreando. «En Sepúlveda siempre
ha habido mucha afición a los toros y continúa existiendo. Para toda
esta gente, poder tocar un capote de verdad y que un profesional le
enseñe cómo cogerlo es todo un lujo y lo valoran mucho», asegura el
diestro sepulvedano.
Como ya ocurrió en las localidades de Riaza y Ayllón,
todos los participantes en estas jornadas serán invitados por los
matadores de toros segovianos a asistir a un tentadero que se celebrará
en los próximos meses. Durante el mes de enero, Cantalejo, Cuéllar y
Carbonero el Mayor serán testigo de esta iniciativa que Víctor Barrio y
Javier Herrero están desarrollando en varias localidades de la provincia
para fomentar la afición entre los segovianos. No hay que olvidar que
Segovia es una de las provincias más taurinas de España.
- - El de
Tablada. Escuche usté. Por entonses yo no había toreao más que en los
tentaderos y en los puebleciyos, y pa aprender iba de noche a Tablada con otros muchachos, encendía
unas luses de acetileno que yebábamos de Seviya y me ensayaba con las reses del
corralón. Un amigo íntimo de mi padre, Carderón, el banderiyero, que, como por
aquella época no toreaba, iba hasia
Nimes pa vender porvorones y mantecaos –y por sierto que se comió las muestras
en el camino–, me escribió desde Valensia ofresiéndome una corrida y dos noches
antes de emprender el viaje, al salir yo del teatro con mi terno nuevo –que tenía
tres temporás–, me encontré a Riverito, a Toboso y a otros amigotes y nos
fuimos a Tablada. Tuvimos la suerte de que uno de los bichos embistiera con
bravura, y ya habíamos resuelto chaquetearlo hasta que se cansara, cuando se
levantó un airaso que apagó las luses, y mis amigos, prudentemente, se fueron.
Yo, que, enfrascao toreando, me quedé, le di algunos lanses al bulto –porque no
veía más que un bulto– y de pronto sentí un choque, subí como una flecha, caí
como un peñón, oí unos resoplíos y aguanté unos trastasos.. y al levantarme
comprendí que más desentemente entraría en Valensia en carsonsiyos que con la
aljofifa que había dejado el toro sobre el cuerpo. (…)
- - Y a usted, ¿no le da por la literatura? Hay
quien afirma que acabará usted por escribir.
- - Otra listesa, y todo porque me gusta leer. ¿Es
que los toreros, en ves de leer, deben rebusnar? Yo creo que no, y leo. (…)
- - Hable un
poco de su toreo, Juan.
- Si no sé… ¡Palabra! Yo no sé las reglas, ni tengo reglas,
ni creo en las reglas. Yo “siento” el toreo, y , sin fijarme en reglas, lo
ejecuto a mi modo. Eso de los terrenos, el del bicho, el del hombre, me parece una
papa. Si el matador domina al toro, to el terreno es del matador. Y si el toro
domina al matador, to el terreno es del toro. Esa es la fija. Y lo de templar,
mandar, parar y recoger depende de los nervios del tocaor y de la madera de la
guitarra ¿Me comprende? Y de cuando en cuando, el toque no le disgusta a uno y
no entusiasma al público. Por ejemplo: yo, que no me engrío nunca con lo que
hago, el año 15 toreé y maté a mi gusto, en Seviya, un toro de Santa Coloma, y
la gente me aplaudió menos que otras tardes que había toreao y matao peor. Pues
¿y los oles y los aplausos que saca uno si se arrodiya?... Y como casi siempre
se arrodiya uno porque la guitarra no le deja tocar bien...
- ¿Y se adivina la clase de la "guitarra" en cuanto se presenta en el redondel? Vamos, ¿se conoce a condición de los toros?
- Si son claros... Algunos, al salir, parese que le disen a uno :"Anda, atrévete a barbarisar, que soy un lila perdío". Y a esos se los lía uno a la sintura en las medias verónicas, y les coge los cuernos, arrodiyao, al torear de muleta. Pero otros traen intensiones de incógnito y le hasen a uno aviadó en cuantito se descuida. Como el asesino cornudo -de la ganadería de Anastasio- que me tocó en Salamanca. Paresía una piedra de lo quedao, y se arrancaba como un siclón. Mugía con la infelisidá de un tontaina y le pegaba sincuenta pitonasos a un mosquito.
- ¿Y cómo lo mató usted?
- No lo maté. Se murió, que no es iguá. Dios quiera que no me toque nunca en Madrí un flamenco de su categoría, porque en Madrí hay que entregarla.
- Pero, ¿sigue usted dispuesto "a entregarla"?
- ¡Cómo que si sigo! ¿Es que yo no soy ya Juan Belmonte?
Entrevista a Juan Belmonte por J.Lòpez Pinillos, Parmeno, publicada en el libro "Lo que confiesan los toreros", libro prologado por Joaquín Vidal (para leer un extracto del mismo pinchar aquí o aquí).
Interesante conferencia de Francisco Salamanca Llorente en
el Aula de Tauromaquia C.E.U, sobre la influencia del encierro en el toro de
lidia.
Un estudio realizado sobre la incidencia del encierro en la
posterior lidia de las reses, en cuanto a su exclusión del festejo por
generarse patologías que impidan su utilidad para la lidia. Este estudio fue realizado
en dos tipos de encierros, urbanos y
cerrados (Pamplona, San Sebastián de los Reyes, Nava de la Asunción y Riaza) y
en encierros mixtos Campestre y urbano (Cuéllar y Pedraza). Estudio realizado
en unas 1200 entre novillos y toros, reses que van a ser lidiadas después del
encierro en un festejo a pie o a caballo.
Como curiosidad se producen pocas claudicaciones por
traumatismo en las extremidades en los astados y si se producen son de poca importancia,
desapareciendo la mayoría de ellas antes del reconocimiento veterinario previo
al festejo.
Si la manada corre agrupada, las lesiones por caídas suelen
producir lesiones en el tercio posterior y región dorso lumbar y en las reses
que se quedan rezagadas las lesiones que se suelen producir son en el tercio
anterior. Las heridas producidas por caídas y por las propias reses son de
escasa incidencia para la lidia posterior.
Solo se encontraron un caso de fractura de una extremidad en
un encierro se Sanse.
Pocas reses con los cuernos astillados, escobillados y con
rotura total parcial de las astas solo se han producido dos casos uno en
Cuéllar y Pamplona.
También se realizo un estudio sobre la influencia del
encierro en la respuesta fisiológica del toro de lidia, estudiando los parámetros
del metabolismo de los carbohidratos, metabolismo lipídico y el metabolismo
muscular.
Mediante un estudio estadístico hormonal se valoro la
respuesta adaptativa al estrés testosterona, androstenodiona y cortisol.
Influencia del encierro en la fatiga muscular y el metabolismo del
lactato en el toro de lidia. Para ello se tomaron muestras de los niveles de lactano
, para indicarnos la fatiga muscular.
Estudio de la capacidad de los toros y novillos al esfuerzo físico
del encierro y la lidia, mediante la valoración deeritrogramas, leucograma y perfiles bioquímico renal, hepático
y muscular. Este estudio se realizo a 125 toros y 42 novillos que habían
participado en el encierro y su lidia posterior en diferentes años en Cuéllar
54 cuatreños y 30 novillos, Iscar 42 cuatreños y 6 novillosy Riaza 30cuatreños y 6 novillos. Recogiendo
una muestra de sangre al arrastre.
El estrés y ejercicio físico provocan un aumento de cortisol
plasmático.
Los resultados obtenidos de las reses que han participado en
un encierro previo a su lidia muestran una tendencia estadística a constituir
un valor representativo de la influencia del encierro en las reses de lidia. Capacidad
de adaptación del toro de lidia al ejercicio y al estrés.
El encierro mejora el rendimiento de los toros y
novillosen la lidia posterior mediante
la disminución de los niveles de cortisol plasmático y de lactato.
El matador de toros madrileño Fernando Robleño fue el invitado especial
de la 238 Tertulia Taurina de Segovia, última del presente año pero
dejando continuidad a tertulias sucesivas ya en 2013. Robleño ya fue
invitado a esta mensual convocatoria hace diez años, con dos de alternativa,
puesto que se doctoró matador de toros 2l 20 de junio de 2000 en
Torrejón de Ardoz apadrinado por Morante de la Puebla con El Juli de
tetigo, toros de Torrealta. Triunfo importante con corte de tres orejas.
Confirmó el 22 de julio de 2001 con toros de Valverde y acartelado por Canales Rivera y Manuel Bejarano.
Yo fui alumno de la Escuela Taurina de Madrid donde ingresé con doce
años de edad. Me puse delante de una becerra por primera vez en una
fiesta campera organizada por la peña taurina "Juan Cuéllar"
en Colmenar de Oreja. Fui aprendiendo los primeros pasos toreros a
través de las enseñanzas otorgadas por Joaquín Bernardó y Gregorio
Sánchez. Mi primer festejo en Las Ventas fue en una novillada de
promoción el 5 de agosto de 1995. Debuté con picadores en Colmenar de
Oreja el 4 de mayo de 1997 actuando en solitario con novillos de
Victoriano del Río y siendo cogido de gravedad. He sufrido 13 cogidas
graves en mi carrera. Me presenté en Las Ventas con picadores el 16 de
julio de 1999 cortando una oreja y volviendo a torear en esta plaza el
13 de agosto cortando dos orejas y saliendo en hombros. Ese año sumé 57
novilladas con corte de 80 orejas y 4 rabos. En Francia he toreado mucho
y con éxito, como lo prueban los trofeos conseguidos a través de mi
carrera.
Este año he toreado 14 corridas de toros y yo destacaría especialmente
la tarde del 31 de mayo en Las Ventas en la feria de San Isidro con
toros de José Escolar y también con el mismo hierro la tarde del 15 de
julio de Céret matando seis torazos, cortando cuatro orejas y saliendo
en hombros. Me han sido concedidos los trofeos "Nimeño II", galardón que
otorga la Asociación dse Críticos Taurinos del Sudeste de Francia, y el
premio "Tio Pepe" concedido por la Federación de Sociedades
Taurinas de Francia por " uno de los acontecimientos del año en el pais
galo". En Francia son realmente serios y consecuentes con la fiesta de
toros, grandes aficionados, respetuosos y exigentes. La crisis no ha
afectado tanto al pais galo, aunque naturalmente se acusa un cierto
desnivel según que zonas. Yo ya tengo aseguradas corridas en dos plazas
francesas y lógicamente en Madrid en San Isidro. Aún es pronto para
echar cuentas, pero ni nuevo apoderado Raúl Galindo se está moviendo y
parece que el año 2013 puede depararme buenos resultados.
He toreado tanto de novillero como de matador de toros en algunas plazas segovianas. Cuéllar, Carbonero el Mayor, Riaza y Villacastín son plazas donde actué y con notable éxito sobre todo en Villacastín
en una corrida con toros de Adolfo Martín, con indulto de un ejemplar.
Guardo un buen recuerdo del empresario fallecido Gustavo Postigo y del
doctor Antonio Rico que fueron seguidores míos. Siempre he tenido una
excelente relación con el mundol taurino segoviano y con aficionados de
esta zona, con alguno incluso amistad como con Pablo Pastor entre otros.
Mi vida personal atraviesa una bonita etapa. Me casé hace tres años y
precisamente hoy mismo, mi primer hijo cumple diez meses de edad. Así
que ahora que ya hemos disfrutado de este espléndido cocido y estamos
brindando, yo brindo también por el bienestar de todos vosotros y por
nuestras respectivas familias.
Así fue la cuestión que define Robleño. Cocido segoviano, brindis,
coloquio y óleo de Lope Tablada. No hubo excesivas controversias. Uan
pregunta sobre su encaste favorito, fue respondida por el
invitado con un nombre: Victorino Martín, e incluso se atrevió a elegir
la terna: Morante de la Puebla, Fernando Robleño y El Juli, además en
Sevilla a poder ser.
XV AÑOS DE SU MUERTE
Rafael Ortega Domínguez ”El tesoro de la Isla”. (Isla de San Fernando,
Cádiz, 1921 - Cádiz, 1997) ,hoy hace 15 años del aniversario de su
muerte,este sencillo homenaje con el que pretendo recordar a todos la
figura del gran matador de toros que cosechó numerosas tardes de
éxitos.
Cuentan del Maestro:
- Antonio Ordóñez: “Rafael Ortega es el que mejor ha toreado de todos nosotros”.
-Joaquín Vidal: “El diestro más completo del último medio siglo. Un auténtico torero de época, éso fue Rafael Ortega”.
-Alfonso Navalón: “El torero más clásico y profundo que conocí”.
-Antonio Chenel: "¿Rafael Ortega?: el mejor. El más puro con el capote,
muleta y espada, aunque con la espada era único. Ya es hora de que se
diga claro y alto”
El torero que más me ha impresionado ha sido Manolete y el que más me ha
gustado, Rafael Ortega, a quien considero además el torero más
completo y el que ha toreado con mayor pureza"
Antonio Chenel "Antoñete" (1985)
MUSICA:Mis caramelos.Al cante,El Negro.
Un extracto de su obra. TOREO PURO. Rafael Ortega.
A mí siempre me ha gustado el toreo rondeño, el toreo puro que han
hecho, por ejemplo, Ordóñez y Antoñete, sin menospreciar el toreo
sevillano cuando también se hace con pureza: dentro del corte de toreo
sevillano me han gustado mucho en mis comienzos Pepe Luis Vázquez, Pepín
Martín Vázquez, con el que toreé un par de corridas, y Manolo
González, mi padrino de alternativa; también he visto torear muy bien a
Manolo Vázquez. Con otro estilo, sentí gran admiración por Manolete,
que a su manera hacía un toreo puro y estoqueaba muy bien. Manolete era
un torero que no sabía correr cuando tenía que hacerlo.
Luego tuve la suerte de conocer a Domingo Ortega. No sólo le vi
bastante, también toreé mucho con él cuando reapareció en 1953, y me
fijé en su toreo todo lo que pude, pero no para imitarlo, porque somos
toreros muy distintos: yo he toreado siempre mejor con la mano izquierda
que con la derecha y muy parado, y Domingo ha sido uno de los toreros,
de entre los que yo he visto, que mejor ha toreado con la mano derecha
y que mejor les ha andado a los toros. Reapareció, como digo, conmigo,
y me acuerdo de una vez que toreamos en Almería y nos sacaron a los
dos a hombros. Y cuándo íbamos por las calles, él me decía:
- Rafael, qué vergüenza, qué vergüenza, yo con este pelo tan blanco…
Y yo le contestaba:
- Qué sinverguenzón que eres, con lo que vas gozando y aún te lamentas.
Y la gente decía:
- Maestro, usted ha estado muy bien, pero su sobrino ha estado mejor.
Pues creían que yo era el sobrino de Domingo, por el pelo y la diferencia de edad.
Pero a lo que iba. Para mí, claro que existen la escuela rondeña y la
sevíllana. El toreo puro me lo definió muy bien Domingo Dominguín,
padre, que fue apoderado mío:
- Es como cuando llega un señor y le saludas:
“¿Cómo está usted? Muy bien, gracias. Vaya usted con Dios”.
Esto es: citar, parar y mandar. Se le echa al toro el capote o la muleta
para adelante, y es el cite. Luego, usted para al toro. Y luego, usted
lo manda, lo lleva y lo despide. Yo sé que en la tauromaquia de
Belmonte se dice: parar, templar y mandar, y también sé que Domingo
Ortega añadió: parar, templar, cargar y mandar, que es lo que da mayor
pureza al toreo. Pero para mí es importante algo previo, citar, o sea,
echarle la muleta al trapo para adelante al toro. Llamarlo con la
muleta quieta no es citar. También es malo llamarlo con el zapatillazo.
El torero que lo da no es bueno torero porque eso es robar el pase, es
la muleta la que tiene que adelantarse y citar. Así que lo que yo veo.
Para hacer el toreo puro, es esta continuidad: citar, parar templar y
mandar, y a ser posible cargando la suerte.
El toreo de adorno es otra cosa: las chicuelitas, dejar pasar al toro
con los pies juntos, el kirikikí, las cositas esas que son bonitas –qué
duda cabe- y que también tienen mérito, porque todo lo que se le haga
al toro con gracia y “con ese cuerpo” es plausible; pero yo no siento
ese toreo. El toreo, lo mismo que en el cante, que en todo lo que
hagas, que en todas las profesiones artísticas, es sentimiento: el que
lo ejecuta tiene que sentir lo que hace, para poderlo transmitir, si lo
hace sin sentimiento, no transmite, y para lograrlo es muy importante
que el torero se enfrente a cada toro con frescura, improvisando lo que
el toro le pida, porque el toreo no se puede traer hecho de casa.
Naturalmente, yo me he adornado con justeza y creo que “he estado
bonito” al rematar una serie de pases con un afarolado, con un molinete
o un cambio de mano y al salir de la cara del toro con aire de torero,
esto es, improvisando de acuerdo con el sentimiento del momento, pero
no con esas reolinas que hoy vemos. Tampoco “me he sentido” dando
chicuelitas, y sólo acudía a ellas algunas veces por recurso. La
chicuelita es bonita, es preciosa, pero no tiene la grandeza del toreo
puro aparte de que le pegas al toro un cambio. Igual me pasa con el
toreo a pies juntos: ni mi cuerpo va con eso, ni lo siento, porque no
se carga la suerte. Por el contrario, sí “he sentido” el echarme el
capote a la espalda, que ahora no lo hace nadie; éste es un toreo
también muy puro, porque yo me echaba el capote a la espalda, citaba,
echaba la pierna para adelante y cargaba la suerte, así que era un
toreo de más exposición, pues tiraba del toro con medio capote como si
estuviera toreando con la muleta.
Pero el toreo de capa fundamental se hace a la verónica. Lo primero es
escoger el capote que le va a uno, pues hay tres tallas: el capote
pequeño, que es para el niño, el mediano y el grande. Yo he toreado
siempre con el mediano, porque, como bajaba mucho las manos, el capote
grande los toros me lo pisaban y me lo quitaban. La verónica pura, la
que rompe y domina al toro es la que se da con las manos bajas, cargando
la suerte y ganándole terreno al toro. El toro tiene más fuerza que
tú, y si no comienzas a dominarlo con el capote, como digo, se te
impone y el torero va a la deriva. Por eso mi tío El Cuco me decía
siempre:
- Nunca le levantes la mano ni al toro ni al hombre.
Porque si se la levantas al hombre, y éste es un tío, será para pegarle,
no sólo para levantársela, digo yo, pues en otro caso verás lo que te
pasa; y con el toro es igual: el toro hay que bajarle siempre la mano, y
hay que empezar a hacerlo con el capote, porque para mandarle al toro
éste tiene que humillar. Así que a los toros yo procuraba ligarles la
verónica honda, con el capote recogido, cargando la suerte y
arrastrándolo, para que el toro humillara… Esto tanto de salida como en
los quites, que casi siempre hacía también a la verónica para continuar
dominando al animal, y cerrando siempre con la media, pues si la das
bien y te vas con aire por el costillar del toro no cabe duda de que así
también lo quebrantas y lo dominas. A veces también me ha gustado
adelantarle mucho el capote a un toro que está, después del puyazo, un
poquito parado; le echaba un poco de teatro, le adelantaba el capote y
le daba así la verónica. Pero si el toro se viene pronto ya que darle el
lance justo, citándolo, parándolo y ganándole terreno allí donde más
convenga para dominarlo, pues la regla de oro del toreo es saber cuál es
el terreno más favorable para hacerlo. Me acuerdo de que hace poco
estábamos viendo una corrida juntos Enrique Martín Arranz y yo, y le
dije al torero que estaba toreando en ese momento:
- Cambia al toro de sitio.
Y Enrique me dijo a su vez:
- ¿Por qué le dice usted eso, maestro?
- Pues porque en ese sitio manda el toro.
Al cambiarle los terrenos, el toro cambió a su vez a bueno, y ya se le
pudo torear. Al toro hay que llevarlo siempre adonde tú creas que vas a
poder con él. Aunque hay algunos que no, y cualquier terreno es bueno
para torearlos, caso todos los toros tienen querencias y el ochenta por
ciento la tienen al sitio por el que han salido, a los chiqueros, que
es donde resultan más peligrosos.
Yo he toreado bien de capa a muchos toros, sin ir más lejos la tarde
aquélla de Almería que antes decía, con Domingo Ortega. Pero lo más
sonado fue cómo recibí a un toro de Samuel Flores, en Barcelona, en
1954, que en las crónicas lo llamaron El carro de la carne. Era un toro
grandísimo, muy gordo, muy bien hecho el toro. De salida se arrancó el
burladero que hay a la izquierda y se lo echó al lomo; y allá fui yo y
le pegué desde el tercio doce o catorce lances, ganándole terreno hasta
la boca de riego, porque el toro embistió muy fuerte. Me tocó la
música y tuve que dar la vuelta al ruedo antes de que salieran los
picadores. Y ahí es donde yo digo eso de “romperse los toros”. A éste
sólo le pegaron después un puyazo, y ya no embistió a la muleta. Lo
toreé demasiado con la capa, lo había dominado con la capa y casi podía
haberle entrado a matar tras la media verónica de cierre.
Con la muleta hay pocos pases clásicos y puros, pero los verdaderamente
fundamentales son los que pide cada toro. Hay toros que quedan más
picados que otros, que tienen más fuerza, que tienen más brusquedad, y
entonces hay que reducirlos con la muleta. Desde luego, lo primero que
tiene que hacer el torero es procurar no cortarle el viaje al toro con
la muleta. Como ya lo he dicho antes, el torero tiene que dominar
siempre al toro, pero llevándolo largo; el torero que se va a la oreja
del toro, para castigarlo, no torea. La embestida ha de llevarse lo más
larga que se pueda, pero con naturalidad, sin las reolinas dándole
vueltas al toro. Dar los pases totalmente en redondo, eso no es el
toreo; eso les gusta hoy a los públicos, pero a mí no. El pase debe
darse, cuanto más largo, mejor, pero con cite y con remate, y quedándose
uno colocado para ligar el siguiente. El toro tiene que venir
humillado, metido en la panza de la muleta y con la suerte cargada. La
mayor parte de los toreros lo que hacen es descargar: tú citas por un
lado o por el otro y, en vez de echar para adelante la pierna contraria,
lo que haces es echar la otra para atrás; y eso no es cargar, es
descargar. El torero bueno es aquél en que cargas las suerte y apoyas el
peso sobre la pierna contraria; y la última parte del pase ha de
permitir que el toro te deje colocarte de nuevo modificar el terreno,
pues lo más clásico lo más puro es que, en la faena, cuanto menos andas,
mejor. No me refiero a “andarles a los toros”, como lo hacía Domingo
Ortega, sino a eso de dar un pase aquí y otro allá y recorrer toda la
plaza para pegarle veinte muletazos sueltos y desligados al toro: eso no
es.